Hay preparadores que con sus proyectos buscan la sutileza y otros que prefieren llevar cada idea hasta el límite. Mansory pertenece, sin duda alguna, al segundo grupo. Durante años el preparador alemán ha explorado cuánto carbono tintado, cuánta aerodinámica extrema y cuánta extravagancia puede soportar un superdeportivo antes de convertirse en una declaración pública de intenciones. Este año, por primera vez, el preparador llevó esa filosofía a Pebble Beach, un escenario donde la elegancia clásica suele ser la norma. Allí presentó dos encargos únicos basados en dos maravillosos modelos de la firma de Molsheim: el Mansory Vincero, derivado del Mistral, y el Mansory Vivere, nacido desde un Chiron.
Ambos modelos se han convertido en piezas irrepetibles, concebidas para un tipo de coleccionista muy concreto: aquel que mira el infinito catálogo Sur Mesure de Bugatti y piensa que aún se queda corto. Mansory ofrece justo lo contrario: personalización sin freno, aerodinámica agresiva, colores imposibles y un nivel de detalle que roza la obsesión.
Vincero es el primer Bugatti Mistral tocado por la mano de Mansory

El protagonista del dúo es el Vincero, el primer Bugatti Mistral modificado por Mansory. El hecho de que el roadster con motor W16 haya dejado de producirse solo aumenta el atractivo de esta unidad. Su carrocería de carbono expuesto, teñido además en color verde, se adorna con gráficos naranjas que recorren el vehículo como si se tratase de pinceladas de un artista que ha decidido ignorar cualquier norma estética tradicional.
La parte frontal recibe un tratamiento profundo con la llegada de tomas de aire rediseñadas, un splitter más pronunciado y nuevas aletas ventiladas que canalizan el flujo de aire con la máxima precisión. El perfil incorpora faldones laterales verdaderamente complejos y aletas adicionales en las entradas de aire, mientras que las nuevas llantas forjadas de cinco radios, con cubiertas aerodinámicas, completan el conjunto. En la zaga, el Mansory Vincero despliega un contundente alerón fijo y un difusor gigantesco rematado por seis tubos de escape que parecen anunciar que este automóvil no está hecho para pasar desapercibido.
Exteriores e interiores que no dejan a nadie indiferentes

El interior sigue la misma línea de exceso controlado que en ocasiones los maestros de Mansory consiguen bordar. Suave cuero teñido en color naranja, bordados personalizados, ribetes verdes y más fibra de carbono tintada en el mismo tono de su carrocería consiguen crear un ambiente que mezcla lujo, teatralidad y un toque de provocación.
A su lado, el Vivere ofrece una interpretación distinta, aunque igual de extrema. Basado en el Bugatti Chiron, sucede al legendario Centuria que el exclusivo preparador alemán lanzó en 2019 y presenta una carrocería profundamente modificada en fibra de carbono marrón con detalles dorados. El completo paquete aerodinámico incluye tomas de aire rediseñadas, capó con tomas de refrigeración, grandes aletas y entradas adicionales en los faldones laterales. También incorpora un alerón trasero aún más alto, luces diurnas LED extra y un difusor más discreto que el utilizado en el Mansory Vincero, aunque igualmente rematado por seis salidas de escape redondas.
Mansory no se la ha jugado con sus fascinantes 8.0 W16 con 1.500 y 1.600 CV
El interior del Vivere es una sorpresa en sí mismo: cuero bicolor que mezcla un tono mantequilla de cacahuete tostado con blanco, fibra de carbono en contraste y un suelo acolchado con el logotipo de Mansory. Las puertas incluyen patrones iluminados y el techo solar doble Bugatti Sky View se rodea de pequeñas estrellas LED que convierten el habitáculo en un pequeño planetario privado.

A pesar de las transformaciones, ambos modelos conservan intacto el chasis monocasco de fibra de carbono desarrollado por Bugatti, así como el legendario motor W16 de 8.0 litros con cuatro turbocompresores, que en el Vivere desarrolla 1.500 CV de potencia, mientras que en el Vincero alcanza unos escalofriantes 1.600 CV de potencia. Son cifras que, combinadas con la estética radical de Mansory, convierten a estos automóviles en piezas tan rápidas como polémicas.
Como era de esperar, el especialista alemán Mansory no ha revelado el precio de ninguno de estos dos exclusivos encargos. Pero teniendo en cuenta que un Chiron o un Mistral de segunda mano ya se mueve en cifras millonarias antes de cualquier modificación, y que aquí se ha ido mucho más allá de un simple cambio de llantas, es evidente que estamos ante dos de los proyectos más caros jamás firmados por el preparador alemán. Y eso lo puedes tener por seguro.
Cinco claves de los Bugatti Vincero y Vivere by Mansory
- Personalización extrema con fibra de carbono tintada y aerodinámica radical.
- Vincero único basado en el Mistral y cargado de elementos exclusivos.
- Vivere reinterpretado con carrocería marrón y detalles dorados.
- Interiores teatrales con cuero bicolor y patrones iluminados.
- Potencia W16 intacta con hasta 1.600 CV en el Vincero.
Fotos: Mansory











































