El calor del verano dispara los fallos en la ITV: revisa estos 3 puntos clave y evita un suspenso de 50 euros

Los neumáticos, las luces y las emisiones son los puntos que más se ven afectados por las altas temperaturas. Revisarlos antes de la inspección te ahorra repetir la prueba y pagar otros 50 euros.

Con las vacaciones, muchos conductores acuden a la estación con el coche sin revisar. Pero el calor exagerado de estos meses castiga tres sistemas que, si no se revisan antes, pueden desencadenar un resultado desfavorable. Los neumáticos, las luces y las emisiones concentran gran parte de los fallos detectados por los técnicos en la inspección.

Los tres puntos que el calor del verano castiga en la ITV

Neumáticos: presión y desgaste bajo el asfalto a 60 grados

El asfalto en verano supera los 60 grados y esa temperatura acelera el desgaste del dibujo. La profundidad mínima que exige la normativa es de 1,6 milímetros, y un neumático que estaba justo al límite en primavera puede quedar por debajo después de unas semanas de calor intenso. Además, la presión sube por encima de lo recomendado con la dilatación del aire, lo que afecta al agarre. Revisa la presión en frío y mide el dibujo con un calibre barato antes de ir. Si los neumáticos están por debajo de 1,6 mm, te enfrentas a una multa de 200 euros según el Reglamento General de Circulación y a un rechazo seguro en la ITV.

Luces: el sol las apaga sin que te des cuenta

El sol de julio y agosto deteriora las ópticas y puede fundir bombillas, sobre todo en faros halógenos. Una luz de freno fundida o un intermitente que parpadea mal es defecto fácil de detectar para el técnico y un suspenso directo. La comprobación no lleva más de dos minutos: faros, posición, intermitentes, freno, marcha atrás y matrícula. Es el fallo más evitable, pero uno de los más frecuentes en la ITV de verano.

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Emisiones: un motor frío dispara los gases

Según los datos de las estaciones de ITV, el 16% de los resultados desfavorables se debe al superar los niveles de emisiones. En verano, el calor afecta al rendimiento del catalizador y del sistema de escape, pero el error más habitual es llegar con el motor frío. Para que el catalizador alcance su temperatura óptima, conviene hacer al menos 20 kilómetros de trayecto por carretera antes de entrar a la inspección. Sin ese rodaje, la prueba de gases puede dar un valor de CO más alto y provocar un defecto grave. La inspección mide monóxido de carbono, hidrocarburos y partículas; un valor alto señala un fallo en el catalizador o en la mezcla de combustible. Si además notas tirones o humo negro, pasa por el taller antes de pedir cita.

El calor no perdona los descuidos: revisar las luces, la presión de los neumáticos y hacer un buen trayecto antes de la ITV te ahorra 200 euros, otro viaje y un día de vacaciones.

El coste de suspender por no revisar: 50 euros y una cita perdida

Suspender la ITV supone pagar de nuevo la tasa, que según la comunidad autónoma ronda los 35 a 50 euros, y sobre todo perder la cita en plenas vacaciones, cuando los talleres están hasta arriba. Además, si el técnico detecta un defecto grave, no podrás circular con el vehículo hasta que lo repares, lo que añade el coste de la grúa o de una avería urgente. Revisar los tres puntos en casa no cuesta prácticamente nada y evita ese disgusto. Por eso, la mayoría de profesionales recomienda dedicar diez minutos a estas comprobaciones antes de la cita, y si el coche tiene más de diez años o algún síntoma extraño, pasar por el taller para una revisión previa.

La ITV no es un examen que se improvisa: los fallos que detecta llevan semanas ahí, y el verano solo los hace más visibles. Con el buen tiempo, conviene aprovechar para revisar y no dejar la inspección para el último día.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: neumáticos (presión en frío y profundidad del dibujo), luces (todas, una por una) y asegurarte de que el motor alcanza la temperatura óptima antes de la prueba.
  • Cómo hacerlo: mide la presión y el dibujo con un manómetro y un calibre; pide ayuda para comprobar luces de freno e intermitentes; circula al menos 20 km por carretera antes de la cita. Si notas humo o tirones, acude a un profesional.
  • Cuánto cuesta: repetir la ITV supone entre 35 y 50 euros. Si circulas con un defecto grave, la multa puede alcanzar los 200 euros. Revisar todo en casa no cuesta nada.