Darío (33), técnico de ITV: ‘Si conduces una furgoneta tienes el 60% de probabilidad de no pasar la ITV a la primera por dos motivos clave’

Las furgonetas suspenden más ITV de lo que parece. Dos fallos concentran la mayoría de rechazos. Y muchos conductores podrían evitarlos fácilmente.

Para miles de profesionales en España, la furgoneta no es solo un medio de transporte: es su herramienta de trabajo. Desde repartidores hasta técnicos de mantenimiento o instaladores, este tipo de vehículo soporta jornadas intensas, cargas constantes y un uso diario exigente que, con el tiempo, pasa factura. En este contexto, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se convierte en un momento clave. No solo por ser un trámite obligatorio, sino porque pone a prueba el estado real de cada furgoneta. Y los datos no dejan lugar a dudas: una parte importante de estos vehículos no supera la inspección a la primera.

Darío, técnico de ITV con años de experiencia, lo resume de forma clara: “Si conduces una furgoneta, tienes muchas papeletas de no pasar la ITV a la primera. Y casi siempre es por los mismos fallos”. Una afirmación que no sorprende si se analizan las cifras recientes del sector. Según los informes más recientes, casi el 60% de los defectos graves detectados en este tipo de vehículo se concentran en dos áreas muy concretas. Problemas que, en la mayoría de los casos, podrían evitarse con una revisión básica antes de acudir a la inspección.

5
Cómo preparar tu furgoneta antes de la ITV

Camper parada pueblo junto al mar
Una furgoneta camper parada en un pueblo junto al mar. Fuente propia/IA

La clave para superar la ITV a la primera está en la prevención. Revisar la furgoneta con antelación permite detectar y solucionar posibles fallos antes de acudir a la estación. Es recomendable comprobar el estado de las luces, revisar los niveles del motor, asegurarse de que no hay testigos encendidos en el cuadro y verificar el estado de los neumáticos.

Publicidad

También puede ser útil realizar una pre-ITV en un taller, especialmente si el vehículo tiene varios años o un uso intensivo. Es una inversión pequeña que puede evitar problemas mayores.

Siguiente