Hyundai lleva ya unos cuantos años moviéndose con mucha discreción en el terreno de la conducción autónoma, pero ahora empieza a mostrar sus cartas. La marca coreana prepara un sistema de asistencia de nueva generación que llegará antes de que termine la década, aunque con un retraso de unos dos años respecto al plan inicial. Aun así, lo interesante no es el calendario, sino la estrategia: Hyundai no quiere depender de terceros, pero tampoco pretende encerrarse en un desarrollo 100% interno. La clave será una colaboración muy estrecha con el gigante Nvidia, que aportará potencia de cálculo y tecnología para entrenar la futura plataforma Atria.
Park Min-win, uno de los ejecutivos que mejor conoce el mundo de los semiconductores —y que Hyundai fichó este mismo año— ha sido claro: el nuevo sistema de conducción autónoma se va a construir sobre tecnología codiseñada con Nvidia. Los datos que genere esta arquitectura servirán para alimentar y perfeccionar Atria, el cerebro de conducción autónoma que la marca coreana quiere convertir en su sello tecnológico para los próximos años.
Los futuros modelos de Hyundai podrían incorporar incluso un sensor LiDAR
La alianza no es casual. Hyundai ha reforzado la relación con Nvidia desde la llegada de Park, y el sistema de próxima generación se apoyará en la plataforma Hyperion 10, un conjunto de hardware y software pensado para procesar enormes cantidades de información en tiempo real. La base del sistema incluirá cámaras, sensores ultrasónicos y radar, una combinación que ya permite funciones avanzadas en los modelos actuales. Pero la marca coreana no descarta ir más allá: en fases posteriores, el sistema podría incorporar un LiDAR de última generación para habilitar funciones de Nivel 3, incluida la conducción sin manos en escenarios concretos.
El despliegue será progresivo. Hyundai lanzará sus sistemas de Nivel 2+ más avanzados en la primera mitad de 2028, y los de Nivel 2++ llegarán en la segunda mitad de ese mismo año. Atria, el sistema integral que aspira a convertirse en la base de la conducción autónoma de la marca, entrará en producción como solución de Nivel 2++ en 2029. Es un camino largo, pero la compañía coreana parece tener claro que la clave no está solo en la tecnología, sino en los datos.
En 2033 podría tener la mejor base de datos para su sistema de conducción autónoma

Y ahí es donde la marca quiere jugar fuerte sus cartas. Siguiendo una estrategia similar a la de Tesla, Hyundai planea recopilar información de toda su flota global, incluyendo sus marcas Kia y Genesis. Con más de siete millones de vehículos nuevos cada año, la compañía asegura que podrá superar a muchos competidores en volumen de datos acumulados para 2033. En conducción autónoma, los datos son el combustible, y Hyundai quiere llenar el depósito más rápido que nadie.
Eso sí, Park insiste en que la colaboración con el gigante Nvidia no implica ceder el control de esta tecnología. Hyundai no utilizará un paquete estándar ni dejará su futuro en manos de un proveedor externo. La marca quiere apoyarse en Nvidia, pero mantener el timón firme en su propio desarrollo.
Cinco claves del movimiento de Hyundai
- Sistema Atria como base de la conducción autónoma de la marca.
- Colaboración con Nvidia para codiseñar tecnología y procesar datos.
- Plataforma Hyperion 10 como núcleo del sistema de próxima generación.
- Despliegue escalonado entre 2028 y 2029, con niveles 2+, 2++ y funciones futuras de Nivel 3.
- Estrategia basada en datos para superar a competidores en volumen de información antes de 2033.
Fotos: Hyundai





