El híbrido enchufable barato de España vuelve a la carga: el BYD Dolphin G DM-i se oferta desde 16.675 euros.
La cifra es la misma que la marca manejaba en su anterior campaña comercial. Lo que cambia son las condiciones que la acompañan: un cargador doméstico de regalo, tres años de recarga bonificada y la posibilidad de aplazar las cuotas hasta abril de 2027. La promoción se ha lanzado con la vista puesta en el Black Friday, la cita comercial que este año cae a finales de noviembre.
Conviene empezar por la letra pequeña, porque el precio estrella está condicionado. Los 16.675 euros corresponden al acabado Active, en el color Orange Sunset, e incluyen las promociones comerciales, el descuento por financiación y los 2.250 euros de ayuda estatal que la marca anticipa en el momento de la compra. Sin cumplir esas condiciones, la factura cambia bastante.
- Al contado: 21.725 euros, sin gestoría, matriculación ni transporte.
- Financiando, sin descontar la ayuda: 18.925 euros.
- Financiando y con los 2.250 euros anticipados: 16.675 euros.
Para acceder al precio anunciado hay que financiar un mínimo de 15.000 euros durante 72 meses, con una permanencia de 36 meses. Entre el precio al contado y el promocionado hay 5.050 euros de diferencia, de los que 2.250 corresponden a la ayuda pública anticipada; el resto es descuento por financiar, y esa financiación tiene intereses. El ahorro real depende del capital y del plazo, así que la comparación honesta es la del coste total de la operación, no la del cartel de la puerta.
Los 16.675 euros son reales, pero exigen financiar 15.000 euros durante 72 meses y mantener la operación un mínimo de tres años.
Cargador de regalo y tres años de recarga bonificada
El cargador doméstico no cuesta nada, aunque la instalación corre por cuenta del cliente. La recarga bonificada llega a través del plan de recarga inteligente de la compañía energética colaboradora: 0,05 euros por kWh durante tres años, con un tope de 1.600 kWh anuales, y siempre que se contraten los servicios energéticos correspondientes.
Si se agota ese máximo cada año, la bonificación ronda los 80 euros anuales, unos 240 en el conjunto de los tres ejercicios. A eso se suma un 50% de descuento durante seis meses en la red de carga pública de esa misma compañía. Son extras que suman, aunque no muevan la aguja del precio final.
El aplazamiento hasta abril de 2027 es el otro gancho, y el más tangible para quien anda justo de liquidez. Ese periodo de carencia no añade intereses al capital financiado, de modo que el comprador que firme ahora se ahorra las cuotas de los primeros meses. No es un descuento, es un respiro de tesorería: el coche se paga igual, solo que más tarde.
175 CV, 40 kilómetros eléctricos y 425 litros de maletero
Con el presupuesto despejado, toca ver qué se lleva el comprador. El Dolphin G DM-i Active combina un motor de gasolina de 1.5 litros con un propulsor eléctrico que, juntos, entregan 175 CV. La batería de 7,42 kWh le permite homologar 40 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo WLTP.
Suficiente para el día a día de quien se mueve por ciudad; escaso si el trayecto al trabajo es de 30 o 40 kilómetros por sentido y se quiere volver también sin gastar gasolina. Para ese perfil existe la versión Boost, con 105 kilómetros eléctricos y unos 4.500 euros más de factura.
El coche mide 4,16 metros, una talla de segmento B, pero el habitáculo aprovecha bien el espacio y el maletero anuncia 425 litros contando el doble fondo. El equipamiento de serie del Active incluye:
- Climatizador automático, pantalla multimedia de 10,1 pulgadas e instrumentación digital de 8,8 pulgadas.
- Cámara trasera y sensores de aparcamiento delanteros y traseros.
- Paquete completo de asistentes a la conducción.
Lo que conviene mirar antes de firmar
El contexto ayuda a dimensionar la oferta. Un SEAT Ibiza de 80 CV cuesta 17.680 euros y un Dacia Sandero híbrido de 155 CV parte de 18.523 euros. Es decir, el Dolphin G DM-i se coloca por debajo de dos utilitarios de referencia y, con la etiqueta de híbrido enchufable, no tiene rival directo por tamaño: en el segmento B no hay otro PHEV a la venta. Ahí está su argumento comercial, más que en la potencia o en el acabado.
Tres cuestiones conviene comprobar en el concesionario antes de firmar. La primera, el coste real de la instalación del cargador, que la marca regala pero no instala. La segunda, el cuadro de la financiación: 72 meses con permanencia de 36 y un tipo de interés que no aparece en el precio anunciado. Y la tercera, la clasificación definitiva del vehículo para acceder al distintivo CERO de bajas emisiones, un detalle relevante para circular por las zonas restringidas de las grandes ciudades.
La versión de 40 kilómetros homologados va muy justa en ese terreno; la de 105 kilómetros se mueve con más margen. Es la decisión de compra que de verdad separa a un comprador satisfecho de uno que se arrepiente: la autonomía eléctrica útil pesa más que el precio de entrada.
El calendario aprieta. La campaña está pensada para el tramo final de noviembre, cuando se concentran los descuentos del Black Friday, y el aplazamiento de cuotas expira en abril de 2027. Entre medias, el mercado español de híbridos enchufables seguirá creciendo y la presión de precios de las marcas chinas seguirá marcando el paso. Para quien tenga la financiación aprobada y un enchufe disponible en casa, el precio de partida es difícil de igualar. Para quien no pueda cargar a diario, ni el distintivo CERO ni los 40 kilómetros eléctricos compensarán el sobrecoste de la financiación.

