Honda ha registrado en Brasil el diseño industrial de la nueva CB1000GT, una sport-touring de 150 CV que ya ha empezado a comercializarse en algunos mercados europeos. El trámite, conocido gracias a la publicación del INPI brasileño, no confirma que la moto vaya a venderse allí, pero sí revela el interés del fabricante por proteger uno de los lanzamientos más ambiciosos de los últimos años. La CB1000GT comparte plataforma con la CB1000 Hornet, aunque se distancia de ella con un enfoque claramente rutero: carenado completo, parabrisas regulable, maletas laterales rígidas y un depósito de 21 litros.
Una plataforma compartida, pero con alma viajera
Bajo la carrocería, la CB1000GT emplea el mismo motor tetracilíndrico de 999 cc que montaba la anterior CBR1000RR Fireblade, aunque con una calibración específica para el turismo deportivo. Entrega 150 CV y 102 Nm de par motor con una respuesta más progresiva, pensada para que los viajes largos resulten cómodos sin renunciar a un empuje contundente en carreteras de curvas. La transmisión incluye Quickshifter de serie, lo que facilita una conducción más fluida tanto en autopista como en puertos de montaña.
La parte ciclo se apoya en una suspensión electrónica Showa EERA, que se ajusta automáticamente en función de la carga y el modo de conducción seleccionado. Eso, combinado con una IMU de seis ejes, permite que la electrónica de seguridad —control de tracción, ABS en curva, antiwheelie— actúe con precisión milimétrica. Nunca una Honda de turismo había llevado un arsenal electrónico tan completo y eso la sitúa a la altura de las referencias alemanas del segmento.
El equipamiento de confort está a la altura de lo que se espera en una moto con aspiraciones continentales: puños calefactables, control de crucero, caballete central y una pantalla TFT en color de cinco pulgadas con conectividad RoadSync para el móvil. Las maletas laterales están integradas en el diseño y no desentonan con la línea del carenado, que además protege muy bien del viento al piloto y al pasajero.
La CB1000GT no es una Hornet con maletas: es una declaración de intenciones de Honda para competir con las sport-touring europeas.
Electrónica de alto nivel y un motor con pedigrí de competición
El propulsor deriva directamente de la Fireblade, pero la entrega de potencia se ha suavizado para primar el par a medio régimen y la suavidad de respuesta a bajas revoluciones. La cifra de 102 Nm de par llega muy pronto y se mantiene constante en un amplio rango, lo que reduce la necesidad de cambiar constantemente de marcha en carreteras viradas. Honda asegura que el consumo se mantiene contenido gracias a la gestión electrónica, aunque los 21 litros del depósito garantizan más de 350 kilómetros de autonomía real a ritmos tranquilos.
La parte electrónica es la joya de la corona: la suspensión Showa EERA adapta la compresión y el rebote en tiempo real, y los modos de conducción permiten configurar desde una respuesta touring muy dócil hasta un carácter más deportivo. La IMU de seis ejes supervisa la inclinación, la aceleración y la frenada para que las ayudas intervencionistas no resulten intrusivas. El ABS en curva, por ejemplo, permite frenar fuerte con la moto inclinada sin perder la trazada, algo impagable cuando aparece una sorpresa en un ángulo ciego.

Registro en Brasil: ¿estrategia comercial o simple protección de diseño?
Según ha publicado La Moto, el registro ante el INPI brasileño solo protege el diseño industrial, pero no implica que la marca vaya a lanzar el modelo en ese país. Es una práctica habitual entre los fabricantes japoneses para blindar sus creaciones frente a copias, especialmente en mercados donde las falsificaciones de componentes y carrocerías están a la orden del día. El hecho de que Honda haya elegido Brasil para este registro no significa que la CB1000GT esté a punto de llegar a los concesionarios sudamericanos; más bien revela que el interés por la moto es global y que la compañía quiere controlar cualquier uso indebido de su imagen.
Lo que sí es seguro es que la CB1000GT ya está a la venta en varios países europeos. En el Reino Unido, el precio sugerido es de 11.999 libras esterlinas, alrededor de 14.000 euros al cambio actual. Honda España no ha confirmado todavía el precio para nuestro mercado, pero fuentes del sector apuntan a que podría rondar los 15.000 euros con maletas incluidas, en línea con rivales como la BMW R 1250 RS o la Kawasaki Ninja 1000SX. La llegada de una sport-touring japonesa con este nivel de equipamiento —suspensión electrónica, IMU completa y motor derivado de la Fireblade— podría alterar el equilibrio de un segmento dominado por las marcas europeas.
El registro de diseño en Brasil es, por tanto, un síntoma de la apuesta de Honda por diversificar su gama con motos de corte más sofisticado y viajero, sin depender exclusivamente de la exitosa Africa Twin. La CB1000GT representa una vuelta de tuerca al concepto de turismo deportivo y, si los precios se mantienen contenidos, puede convertirse en una opción muy atractiva para los motoristas que quieran cubrir largas distancias sin renunciar a la deportividad.
Tu mecánico de confianza
- Precio orientativo: en Europa ronda los 14.000 euros con maletas. Espera el anuncio oficial de Honda España antes de hacer números.
- Motor y mantenimiento: el propulsor deriva de la Fireblade, así que las revisiones son conocidas. La suspensión electrónica y la IMU requieren diagnóstico oficial para cualquier ajuste fino.
- Alternativas: si priorizas la deportividad, la Ninja 1000SX es una rival directa. Si lo tuyo es el confort puro, la R 1250 RS te ofrece protección y par en abundancia.
- ¿Merece la pena? Si buscas una sport-touring con tecnología de última generación y motor de 150 CV, esta Honda tiene todos los números para ser una compra redonda.


