Efectos de la ZBE en Madrid: las multas disparan la compra de eléctricos e híbridos y el uso del transporte público

Un informe de la Cámara de Cuentas revela que desde la implantación de las zonas de bajas emisiones se han vendido un 612% más de híbridos y eléctricos en Madrid capital, mientras el uso del transporte público se ha duplicado. Las sanciones superan los 105 millones de euros recau

Las multas por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de Madrid han provocado un cambio radical en la movilidad de la región: la compra de coches eléctricos e híbridos se ha multiplicado por más de siete en la capital y el uso del transporte público se ha duplicado desde su puesta en marcha. Según un informe de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, consultado por este diario, las sanciones derivadas de estas restricciones han recaudado más de 105 millones de euros entre 2022 y marzo de 2025, la mayoría concentrados en el municipio madrileño.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: Las ZBE de Madrid, a pesar de haber sido anuladas judicialmente, generaron un vuelco en los hábitos de movilidad y en el mercado del automóvil durante los años que estuvieron activas.
  • Cómo te afecta: Los conductores sin etiqueta ambiental se enfrentaron a millones de multas y tuvieron que buscar alternativas, lo que disparó las ventas de coches híbridos y eléctricos o el uso del transporte público.
  • Puntos clave y plazos: Las ventas de eléctricos e híbridos en Madrid capital aumentaron un 612% desde el año previo a la ZBE; la demanda de transporte público se duplicó; las multas sumaron 105 millones hasta 2025; el TS confirmó la nulidad de las ZBE madrileñas en abril de 2025.

El bum de los coches eléctricos e híbridos

El contraste es abrumador. En el año inmediatamente anterior a la implantación de la ZBE general en Madrid ciudad se matricularon 53.820 vehículos híbridos o eléctricos. En 2024, esa cifra alcanzó los 382.980, lo que supone un incremento del 612%, según los datos que maneja la Cámara de Cuentas. El despliegue de puntos de recarga y las bonificaciones fiscales municipales han contribuido a engrasar esa escalada, pero la presión de las restricciones ha sido el motor principal.

La tendencia se ha replicado, con distinta intensidad, en otras grandes localidades madrileñas. Rivas-Vaciamadrid registró una subida del 185% en las ventas de vehículos electrificados, mientras que en Alcalá de Henares el avance fue del 52%. La excepción la puso Fuenlabrada, donde las compras retrocedieron un 41%, un dato que los fiscalizadores no vinculan a una causa concreta pero que pone de relieve el desigual impacto de las ZBE en función del municipio.

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La presión de las multas y la necesidad de acceder al centro de la ciudad han empujado a cientos de miles de conductores a pasarse al coche híbrido o eléctrico en Madrid.

El transporte público gana pasajeros

El efecto ZBE no se quedó en los concesionarios. La demanda de transporte público en la capital prácticamente se duplicó entre el último año previo a la activación de la zona de bajas emisiones y 2024, con un incremento que roza el 100%. El informe subraya que este dato no recoge a los usuarios de bicicleta, cuyo uso también ha ido en aumento.

En Alcalá de Henares, el transporte público creció un 8,7% en el mismo periodo, y en Fuenlabrada un 7,2%, lo que confirma que la restricción al vehículo contaminante ha tenido un efecto tractor más allá de la capital.

Una norma anulada, un legado irreversible

La paradoja es que las ZBE que provocaron este vuelco ya no existen jurídicamente. En septiembre de 2024, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró la nulidad de pleno derecho de los elementos esenciales de la ZBE general de la ciudad de Madrid y de las dos zonas de especial protección. La decisión adquirió firmeza el 21 de abril de 2025, cuando el Tribunal Supremo inadmitió el recurso de casación del Ayuntamiento. Para entonces, sin embargo, millones de multas ya habían sido impuestas y la estructura de movilidad había mutado.

El informe de la Cámara de Cuentas revela además que solo diez de los veinticuatro municipios obligados por ley tenían una ZBE regulada a 31 de marzo de 2025, y apenas ocho la tenían en funcionamiento efectivo. Cinco ayuntamientos —Collado Villalba, Colmenar Viejo, Getafe, Parla y Valdemoro— ni siquiera remitieron la información requerida, lo que ha desatado un cruce de acusaciones políticas en el seno del órgano fiscalizador. La consejera Verónica López, propuesta por Más Madrid, ha reclamado sanciones para quienes incumplen el deber de colaboración.

Con la anulación de las ZBE madrileñas, el futuro normativo es incierto, pero los datos de estos últimos años muestran que las restricciones, mientras estuvieron vigentes, redibujaron el mapa de la movilidad en la región. El parque de vehículos electrificados se ha ensanchado y el transporte público ha ganado un protagonismo que, a corto plazo, parece difícil de revertir.