A menudo pensamos en el nivel de aceite, en si los neumáticos tienen la presión correcta o si ese ruidito en el motor significa tener que pasar por el taller pronto. Sin embargo, la Guardia Civil presta atención a un detalle más, digamos, sencillo, que suele pasar desapercibido hasta que es demasiado tarde. Un elemento que debe estar en perfecto estado, y que si no lo está puede acabar en una multa.
En términos prácticos, todo el coche tiene que estar en perfectas condiciones para circular. Y esto incluye detalles que son visibles, pero a los que a veces no le damos la importancia que tienen.
1El descuido por el que la Guardia Civil te puede parar y multar
Seguro que alguna vez has visto un coche con la matrícula algo borrosa y has pensado que no pasa nada. Pues te equivocas porque la ley dice de forma muy clara que las placas deben estar en perfecto estado para que sean legibles en cualquier circunstancia.
Los agentes de la Guardia Civil y de la Dirección General de Tráfico ponen el foco en esto porque una matrícula en mal estado impide que los sistemas de vigilancia funcionen de forma correcta. Genera un problema de seguridad y control administrativo que las autoridades no están dispuestas a pasar por alto.
Cuando circulas por la carretera, eres responsable de que cada elemento de seguridad y de identificación de tu coche cumpla con la normativa. Si un guardia civil observa que tu matrícula tiene signos evidentes de desgaste, tiene autoridad para sancionar en el acto por incumplir el código de circulación. La matrícula debe permitir que se sepa de inmediato la situación administrativa del coche, si está de alta o de baja, y si tiene todo en regla para poder circular por las vías públicas sin suponer un riesgo o una infracción.
Si te para la Guardia Civil y comprueba que tu matrícula no se lee bien, la broma te va a salir por 200 euros. Una cantidad importante, sobre todo teniendo en cuenta que cambiar una placa de matrícula por una nueva te costaría unos veinte euros o incluso menos. Y lo peor no es solo el dinero, sino el mal rato que pasas cuando te dan el alto en mitad de un viaje o de camino al trabajo.
Esta sanción se aplica porque tener la placa en mal estado se considera una infracción grave. Se trata de un defecto de estado que impide la labor de vigilancia de los agentes. Por eso conviene revisar cómo están tus placas, en especial si tu coche duerme en la calle y está expuesto a los elementos o a los pequeños roces de otros conductores que no tienen cuidado al maniobrar.


