Un estudio de Fundación Mutua Madrileña revela que seis de cada diez siniestros de moto los ocasiona otro vehículo

El último estudio sobre Siniestralidad Vial en Motocicletas de la Fundación Mutua Madrileña identifica patrones de riesgo, analiza las lesiones y aporta recomendaciones para reducir la siniestralidad de uno de los colectivos más vulnerables de la carretera.

El uso de la motocicleta ha crecido de forma sostenida en España en los últimos años, impulsado por su agilidad, menor coste y facilidad para moverse en entornos urbanos congestionados. Este auge tiene una asignatura pendiente: conseguir reducir la siniestralidad de los vehículos de dos ruedas.

Según el Estudio de Siniestralidad Vial en Motocicletas de la Fundación Mutua Madrileña, seis de cada diez accidentes con lesionados en los que se ve involucrada una moto son causados por otro vehículo (turismos, furgonetas, camiones, etc.). Esta proporción se eleva hasta el 95% en entornos urbanos, donde la interacción entre los distintos usuarios de la vía es más intensa. Sin embargo, aunque las motos solo representan un 12% del parque de vehículos en España, los motoristas suponen una cuarta parte de los fallecidos en carretera.

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Infografia Estudio de Siniestralidad Vial en Motocicletas Motor16

Turismos, furgonetas o camiones están detrás de la mayoría de los accidentes con motoristas lesionados

Estas son algunas de las conclusiones del estudio de la Fundación Mutua Madrileña, elaborado en colaboración con el Servicio de Estudios de Mutua Madrileña, que ofrece una radiografía detallada de los accidentes de moto en nuestro país.

El informe se basa en el análisis de más de 100.000 siniestros anonimizados, de los cuales 40.000 registraron lesionados, ocurridos entre 2020 y 2024, así como en una encuesta a más de 600 motoristas. El objetivo ha sido identificar patrones de riesgo, analizar la gravedad de las lesiones y aportar recomendaciones que contribuyan a reducir la siniestralidad de uno de los colectivos más vulnerables de la carretera.

A pesar de que los motoristas causan menos accidentes que los conductores de coches —su probabilidad de provocar un siniestro es aproximadamente la mitad—, son quienes sufren las consecuencias más graves debido a la ausencia de una estructura de protección. Esta realidad refuerza la necesidad de mejorar la convivencia vial y de concienciar también al resto de conductores sobre la presencia de motos en la calzada.

Joven y con moto nueva, perfil del accidentado

Los menores de 25 años son el grupo con mayor probabilidad de sufrir un accidente, con una frecuencia un 125% superior a la media del conjunto de motoristas. La falta de experiencia es un factor determinante: a partir del tercer año de carnet, la frecuencia de siniestros con lesionados se reduce aproximadamente a la mitad.

También la antigüedad de la motocicleta juega un papel relevante. Tres de cada diez accidentes se producen con motos de menos de dos años, un porcentaje que supera con creces su peso en el parque.

En cuanto a la tipología, los conductores de scooters son los que más accidentes sufren, con una frecuencia superior en más de un 20% a la media de los vehículos de dos ruedas, debido a su uso intensivo en ciudad y en jornadas laborales.

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El viernes es el día de mayor riesgo de siniestro para los conductores de scooters y el domingo para las motos deportivas y de mayor cilindrada, en ambos casos las horas centrales del día son las que concentran mayor número de accidentes con lesionados.

El viernes es el día de mayor riesgo de accidente para los conductores de scooters y el domingo para las motos deportivas y de mayor cilindrada

Lesiones: solo dos de cada diez son graves

El análisis de los siniestros con lesionados revela que dos de cada diez lesiones en moto son graves, incluyendo traumatismos craneoencefálicos, fracturas o lesiones medulares. Las extremidades inferiores concentran el mayor número de lesiones graves, especialmente tobillos, rodillas y piernas, una zona a menudo insuficientemente protegida.

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La gravedad de las lesiones está asociada a la cilindrada de la moto y al peso del motorista. Más del 60% de los conductores de moto que sufren lesiones graves se asocian a siniestros con motos de más de 250 centímetros cúbicos, si bien la clave no está solo en la cilindrada, sino en la relación peso-potencia; es decir, el riesgo de sufrir un accidente aumenta cuando la moto tiene mayor potencia en combinación con un peso más ligero del motorista, lo que implica mayor agilidad en la conducción y, en consecuencia, mayor vulnerabilidad para el motorista ante situaciones de peligro.

El equipamiento, una asignatura pendiente

El estudio de la Fundación Mutua subraya la importancia del equipamiento de protección como última barrera de seguridad. Aunque el uso del casco está ampliamente interiorizado, otras prendas como pantalones, botas o chaquetas específicas no están tan generalizadas, especialmente en desplazamientos urbanos cortos. De hecho, un 15% de los motoristas considera opcional este equipamiento adicional.

Solo un 6% utiliza chaleco airbag, pese a que puede marcar una diferencia significativa en la gravedad de las lesiones. La incomodidad, el calor y el precio siguen siendo los principales frenos para una protección integral, una percepción que contrasta con los datos de siniestralidad.

Las conclusiones del informe apuntan a la necesidad de una estrategia integral que combine educación vial, formación específica según el perfil del motorista y uso adecuado del equipamiento de protección. La Fundación Mutua Madrileña considera prioritario reforzar las campañas de sensibilización, especialmente entre conductores noveles y en entornos urbanos, donde el riesgo de accidente provocado por terceros es mayor. Solo mediante la colaboración entre administraciones, entidades privadas y la sociedad será posible avanzar hacia un escenario en el que la seguridad de los motoristas deje de ser una asignatura pendiente.

La Fundación Mutua Madrileña está comprometida desde 2003 con la mejora social y mantiene la promoción de la seguridad vial como una de sus líneas de actuación prioritarias, junto a la acción social, el apoyo a la investigación médica y la difusión cultural.