La gigafactoría de baterías que Volkswagen construye en Sagunto está a punto de cambiar de manos. El grupo alemán negocia ceder el control de la instalación a su socio chino Gotion, que pasaría a tener una participación mayoritaria mientras que PowerCo —la filial de baterías del consorcio— quedaría como socio minoritario. Más de 260 millones de euros del PERTE VEC ya están sobre la mesa y el reloj apremia: la fábrica acumula retrasos y solo ha contratado a 50 de los 500 trabajadores previstos para este año.
Lo que nos importa como futuros compradores de un coche eléctrico es si este cambio puede acelerar —o frenar— la llegada de modelos como el CUPRA Raval, el Volkswagen ID. Polo o el Skoda Epiq, que dependen directamente de las celdas de Sagunto.
La negociación: por qué Volkswagen cede el control
Volkswagen mantiene un 25,56% de Gotion y, de hecho, ya le compra desde China las celdas para sus eléctricos pequeños. Pero tener la fábrica en Europa con un socio chino que aporte tecnología y escala es la fórmula para competir con los precios de los fabricantes asiáticos. La visita a Valencia del CEO de Gotion, Zhen Li, y los equipos técnicos sobre el terreno confirman que las conversaciones están avanzadas, aunque PowerCo se limite a hablar de ‘evaluaciones periódicas’.
¿Y los 260 millones del PERTE? No peligran necesariamente. La ayuda está vinculada a la inversión y a la creación de empleo, pero una entrada de Gotion no supondría abandonar el proyecto, sino redefinir su gobernanza. Eso sí, si los plazos se siguen incumpliendo, la Administración podría revisar las condiciones.
Sagunto: una fábrica estratégica que tropieza con la realidad
Los números cantan. La producción de preserie estaba prevista para finales de septiembre de 2026. Ahora se habla de finales de diciembre. De las 500 contrataciones planeadas para este año, solo se han materializado unas 50. Y las salas blancas —espacios completamente libres de partículas, sin los cuales no se puede fabricar una celda— acumulan problemas de montaje. Los retrasos afectan a la contratación, al montaje de las salas blancas, y a la producción inicial. En resumen: el proyecto va lento.

Pero la jugada de Gotion va más allá de solucionar un atasco. El fabricante chino quiere usar la planta valenciana para vender baterías a terceros. Ford Almussafes es el cliente potencial más claro. Desde finales de 2028, la factoría valenciana de Ford empezará a ensamblar vehículos electrificados dentro de su alianza con Geely. Tener un proveedor a escasos kilómetros reduciría sus costes logísticos y reforzaría todo el ecosistema industrial de la Comunidad Valenciana.
El retraso de Sagunto es un síntoma de lo difícil que es montar una fábrica de baterías en Europa sin el ‘know-how’ asiático.
Además, Gotion tiene en marcha una megainversión en Valladolid: más de 950 millones de euros para recuperar metales de baterías y fabricar materiales catódicos. Si suma Sagunto, controlará desde el reciclaje hasta la celda terminada, un círculo cerrado que ningún otro fabricante europeo puede igualar hoy.
Para el conductor de a pie, ¿qué significa? Que los eléctricos pequeños de VW son más necesarios que nunca. Si la fábrica no arranca a tiempo, las entregas se retrasarán y los precios pueden subir. Pero si Gotion entra con fuerza y logra meterle ritmo, podríamos ver los Raval y los ID. Polo en el mercado antes de lo esperado y con una tarifa más ajustada. La competencia china en Europa está empujando a todos los fabricantes a reaccionar, y Volkswagen no es una excepción.
Información útil para el conductor
- Impacto en modelos clave: La gigafactoría suministrará celdas al CUPRA Raval, VW ID. Polo y Skoda Epiq. Cualquier retraso en Sagunto puede alargar las entregas.
- PERTE VEC: La fábrica ha recibido más de 260 millones de euros públicos. Si no se cumplen los hitos, podrían exigirse responsabilidades o reajustes.
- Ventaja para el comprador: La participación de Gotion, con su músculo industrial, podría ayudar a reducir los costes de las baterías y, con ello, el precio final de los coches.
- Curiosidad: Gotion ya suministra celdas a Volkswagen desde China. Tener la fábrica en Valencia eliminaría miles de kilómetros de transporte marítimo, con un ahorro logístico y de emisiones.

