El 65% de los conductores españoles rechaza la prohibición total del motor térmico en 2035 tal como la planteó Bruselas. El dato procede del Foro de Movilidad elaborado por la firma de renting Alphabet y llega justo cuando el debate sobre el fin del motor térmico en 2035 vuelve a moverse en Europa.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la Unión Europea mantiene el objetivo de que en 2035 dejen de venderse coches nuevos de gasolina y diésel, pero varios Estados miembros ya piden revisar el calendario.
- Cómo te afecta: la fecha no prohíbe circular con tu coche actual, solo limita la venta de vehículos nuevos; lo que te restringe el día a día son las ZBE y la etiqueta ambiental.
- Puntos clave y plazos: dos de cada tres conductores encuestados piden una transición progresiva; el objetivo comunitario se aplicará a partir del 1 de enero de 2035 y su revisión sigue abierta.
Qué dicen los conductores y qué piden Francia y Alemania
La encuesta no mide un rechazo frontal a la electrificación. Mide el ritmo. El 65% de los consultados considera que apagar el motor de combustión de golpe, con la tecnología y los precios actuales, no es realista para el bolsillo de una familia media.
Esa cifra la sitúa el Foro de Movilidad de Alphabet, que cada año pregunta a conductores por sus hábitos y sus expectativas de compra. El resultado no es una rareza española: encaja con la posición que ya han trasladado los dos grandes países industriales de la UE.
Según la información publicada por ABC Motor, Francia y Alemania han planteado flexibilizar los objetivos comunitarios para proteger su industria. No hablan de dar marcha atrás, sino de abrir el calendario a tecnologías puente y de no penalizar a los fabricantes que aún venden mayoritariamente coches de combustión.
En la práctica, el debate se reduce a una pregunta: si la UE mantiene el 100% de reducción de emisiones para turismos nuevos en 2035 o si deja espacio a motores de combustión alimentados con combustibles neutros en carbono. Bruselas no ha cerrado ninguna de las dos puertas.
El fin del motor térmico en 2035 no afecta a tu coche actual: solo a la venta de vehículos nuevos de gasolina y diésel.
Cómo te afecta si tu coche es de gasolina o diésel
Aquí conviene separar dos cosas que suelen ir mezcladas en cualquier conversación. La normativa europea de emisiones regula qué se puede vender, no qué se puede conducir. Un diésel matriculado en 2015 no tendrá prohibido circular por España en 2035 por esta norma.
Lo que sí cambia tu día a día son las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Desde 2023, los municipios de más de 50.000 habitantes están obligados a tener una, y cada ayuntamiento decide qué etiquetas deja entrar en su perímetro.
Por eso el distintivo ambiental de la DGT es la pieza que más te interesa controlar ahora. Se solicita en oficinas de Correos y basta con el permiso de circulación y el recibo del seguro; en la web de la DGT se explica qué categoría corresponde a cada motor. Ponerlo en el parabrisas evita sustos.
En las ciudades con ZBE en marcha, entrar sin etiqueta o con una que no esté admitida se sanciona con una multa que ronda los 200 euros, reducible a la mitad si se paga en los 20 días siguientes. La cuantía exacta depende de la ordenanza de cada municipio, no de la DGT.
La lista de lo que conviene revisar es corta:
- Qué distintivo tiene tu coche —0, ECO, C o B— y si está bien visible en el parabrisas.
- Si el ayuntamiento de tu ciudad o del municipio donde aparcas a diario ya restringe el acceso y con qué calendario.
- Qué coche comprarás tú antes de 2035, porque ese es el vehículo que sí notará el cambio de normativa.
Lo que queda por decidir y qué debe vigilar el conductor
El precedente más cercano está en la propia negociación europea. Cuando se pactó el reglamento que fija el objetivo de cero emisiones, Alemania ya forzó una excepción para los combustibles sintéticos, los llamados e-fuels. Aquella fisura demostró que el calendario no es intocable y que cada revisión abre una ventana para moverlo.
España llega a ese debate con un parque envejecido. La edad media de los coches que circulan ronda los 14 años, según los datos que maneja el sector, y el precio de un eléctrico nuevo sigue muy por encima del de un térmico equivalente. Ese es el argumento que más repiten los conductores y el que explica el 65%.
La comparación con otras capitales europeas ayuda a entender el mapa. Londres amplió en 2023 su zona de emisiones ultra bajas a toda la ciudad y cobra a los vehículos que no cumplen. París lleva años apretando a los diésel más antiguos. En España, Madrid y Barcelona son las plazas que van más por delante, y el resto de capitales avanza a distinta velocidad.
Conviene tenerlo apuntado. Ninguna de las posiciones que están sobre la mesa cambia lo que ya está en vigor: las ZBE municipales, las restricciones en episodios de alta contaminación y el sistema de etiquetas. Cada ciudad va a su ritmo, y lo que hoy vale en Madrid puede no valer en Valencia.
El siguiente hito es la revisión del marco comunitario, que Bruselas debe pactar con los Estados miembros y con el Parlamento Europeo. Hasta que eso se cierre, el calendario oficial sigue siendo el de 2035. Cualquier cambio se notará antes en el concesionario —en la oferta de modelos y en los precios— que en el coche que ya tienes aparcado.

