El seguro de pago por uso rebaja la prima hasta un 30% a los conductores que recorren pocos kilómetros o conducen de forma suave. El descuento no es automático: exige ceder datos del vehículo mediante una aplicación móvil o un dispositivo instalado en el coche.
Qué es el seguro de pago por uso y cómo se calcula la prima
Bajo esa etiqueta conviven dos modelos. El PAYD (pay as you drive) factura por kilómetros: una cuota fija baja y un variable por tramos de uso. El PHYD (pay how you drive) pone el foco en el estilo de conducción y premia la suavidad al volante. Ambos se apoyan en la telemática, la tecnología que envía los datos del vehículo a la aseguradora.
La recogida de información sigue dos vías. La más simple es una app del móvil que registra posición y movimiento. La más precisa es un dispositivo conectado al puerto OBD o una caja negra instalada por la compañía. Las grandes aseguradoras del mercado han ido incorporando esta tarificación a su catálogo; es el caso de Mapfre o Línea Directa.
¿Qué se mide exactamente? Kilómetros recorridos, franjas horarias, tipo de vía, frenadas bruscas, aceleraciones fuertes y estabilidad en los giros. Con ese registro se construye un perfil de riesgo que ajusta la prima en la siguiente renovación.
La tarificación por uso premia dos cosas: mover poco el coche y moverlo bien, y conviene saber cuál de las dos pesa más en la póliza.
En la práctica, el mercado ofrece tres formas de contratar:
- Pago por kilómetros: cuota fija reducida y liquidación por tramos de uso real.
- Pago por estilo de conducción: prima ligada a aceleraciones, frenadas y horarios.
- Tarifa tradicional: prima cerrada por perfil declarado y sin seguimiento telemático.
Cuánto se ahorra y a qué conductor le sale a cuenta
El ahorro máximo ronda el 30% de la prima, según los datos que maneja el comparador Rastreator. No es un descuento fijo ni inmediato: se aplica sobre la tarifa que correspondería a ese conductor en la modalidad equivalente y se recalcula en cada renovación.
Los perfiles con poco uso del coche son los que más partido sacan. Quien teletrabaja, quien tiene un segundo vehículo para el fin de semana o quien hace trayectos cortos en ciudad parte con ventaja. También el conductor joven con buen historial encuentra aquí una vía para demostrar que su riesgo real es menor que el que asigna la estadística.
- Uso urbano y trayectos cortos durante la semana.
- Vehículo de fin de semana o compartido en familia.
- Conducción sin frenadas ni aceleraciones bruscas.
- Historial sin siniestros en los últimos años.
Qué datos cedes y qué conviene revisar antes de firmar
La póliza se paga con euros, pero también con información. La app o la caja negra registran ubicación, horarios y hábitos al volante: datos personales sometidos al Reglamento General de Protección de Datos y a la supervisión de la Agencia Española de Protección de Datos. Antes de firmar conviene leer qué se comparte, durante cuánto tiempo se conserva y si existe cesión a terceros.
En el plano económico hay cuatro casillas que deciden el recibo final: la cuota fija, el coste por tramo, los kilómetros incluidos y el recargo por exceso. Eso sí, pregunta también quién asume la instalación del dispositivo y qué ocurre si falla o si el coche duerme en la calle.
Un detalle que se pasa por alto: si el vehículo lo conducen dos personas o si un cambio de trabajo reduce el uso, hay que comunicarlo. El perfil tarifario se recalcula con datos reales, y una variación no declarada puede dejar el 30% de descuento sin efecto en la renovación.
El siguiente hito es la renovación anual. Ahí se comparan la prima ofertada con lo que cuesta una póliza equivalente sin telemática y se decide si el seguimiento compensa.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: descuentos de hasta el 30% sobre la prima, tarificación por kilómetros o por estilo de conducción y seguimiento del uso mediante app o dispositivo conectado.
- A quién va dirigido: conductores con poco uso del coche, teletrabajo, segundo vehículo familiar, trayectos urbanos y perfiles que conducen con suavidad.
- Cuánto cuesta: la cuota fija se fija por tramos y el ahorro máximo equivale al 30% de la prima de referencia; por ejemplo, un recibo de 400 euros anuales se quedaría en 280 euros con el descuento máximo.

