La DGT estrena los radares que multan por el móvil: 200 euros y 6 puntos por distracción

El sistema combina cámara en color y reconocimiento de matrículas para detectar hasta nueve infracciones a la vez, del móvil al cinturón. La multa por distracción se queda en 100 euros con pronto pago, pero los 6 puntos se pierden igual.

Los radares que multan por el móvil ya están aquí: 200 euros y 6 puntos menos por una mirada a la pantalla.

La DGT lleva tiempo avisando de que la velocidad no es el único enemigo en la carretera. Los datos la respaldan: un 30% de los accidentes mortales se explica por una distracción al volante. Y entre todas las distracciones, el teléfono es la que más se repite y la que más caro sale.

El salto tecnológico que permite cazarla ya está en la calle. El Ayuntamiento de Pamplona opera un radar con visión artificial que combina cámara en color y reconocimiento de matrículas, y que es capaz de vigilar hasta nueve infracciones distintas al mismo tiempo. Ya no es solo un cinemómetro que mide velocidad: es una cámara que mira cómo conduces.

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Qué detectan los nuevos radares y cómo lo hacen

La lista de conductas que controla este tipo de equipo es amplia y toca de lleno el día a día del conductor:

  • No llevar el cinturón abrochado.
  • Manipular el teléfono móvil con la mano.
  • Saltarse un semáforo en rojo.
  • Detener el coche donde está prohibido.
  • Hacer un giro no autorizado.
  • Invadir un paso de peatones.

En lo técnico, el aparato cubre un rango que va de 10 km/h a 320 km/h y lee matrículas en todos los carriles de la vía. Admite límites de velocidad independientes por carril y zonas de disparo autónomas, va en un bloque compacto y aguanta temperaturas de entre 30 grados bajo cero y 70 grados. Traducido: puede vigilar una autovía entera sin que apenas lo veas.

Esto significa que el truco clásico de frenar al ver la cabina se queda corto. Si el sistema detecta una distracción, la sanción llega igual: no depende de la velocidad que marques en ese momento.

Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes

La cuenta es sencilla y duele. Coger el móvil con la mano mientras conduces, aunque sea para desbloquear la pantalla en un semáforo, es una infracción grave según el artículo 76 de la Ley sobre Tráfico. Se traduce en 200 euros de multa y 6 puntos menos en el carnet.

Hay un alivio parcial y tiene condiciones: si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, la multa se queda en 100 euros por el pronto pago. Eso sí, los 6 puntos se restan igual. El descuento no toca la detracción de puntos ni te devuelve el derecho a discutir la sanción.

Pagar rápido te ahorra cien euros, pero no te devuelve los seis puntos ni te deja alegar: hay que elegir con la cabeza.

El radar, además, no se limita a una sola conducta. Si en la misma pasada detecta que no llevas el cinturón, la sanción se suma: 200 euros y 4 puntos. Y si te saltas un semáforo en rojo, otros 200 euros con 4 puntos. Un despiste puede convertirse en tres expedientes distintos.

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Conviene separar dos cosas que a veces se mezclan. Si el radar te caza con el móvil, la multa es la de distracción. Si además vas por encima del límite, recibes una segunda sanción por velocidad, con su importe según el exceso y sus propios puntos. Son procedimientos independientes y se tramitan por separado.

Lo que ya funciona en otras vías y qué cabe esperar

Los equipos de Pamplona no son un caso aislado, sino la punta de un proceso más amplio. En España ya operan radares de stop en cruces conflictivos, que comprueban si el vehículo se detiene por completo ante la señal. En Madrid funcionan los radares de línea continua, capaces de detectar incorporaciones demasiado pronto o demasiado tarde. Y los dispositivos de ocupación sancionan a quien circula por un carril BUS-VAO sin cumplir los requisitos.

La lógica es la misma en todos los casos: automatizar la vigilancia de conductas que hasta hace poco dependían de que un agente las viera en directo. Con la distracción pasa exactamente lo mismo. La DGT lleva años insistiendo en que el móvil multiplica el riesgo de accidente, y la tecnología le ha dado por fin la herramienta que le faltaba.

¿Qué debe vigilar el conductor? Primero, que el dispositivo sigue funcionando también como radar de velocidad convencional: aquí no hay inmunidad de ningún tipo. Segundo, que las imágenes se graban y se conservan, así que la vía de la alegación existe, pero exige pruebas y argumentos sólidos. Tercero, que los plazos importan y mucho: 20 días hábiles para presentar alegaciones frente a 20 días naturales para pagar con descuento. Elegir una u otra vía tiene consecuencias en el bolsillo y en el saldo de puntos.

De momento no hay un calendario oficial que fije cuándo llegarán estos equipos a toda la red estatal. Lo que sí está claro es la tendencia: el radar deja de medir solo velocidad y empieza a mirar el interior del coche. Y eso cambia las reglas del juego para todos, también para quien conduce con el teléfono apoyado en el muslo.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: a cualquier conductor que manipule el móvil, no lleve el cinturón o cometa una infracción ante un radar con visión artificial, en vía urbana o interurbana.
  • Cifras a tener en cuenta: 200 euros y 6 puntos por el móvil; 100 euros si pagas en 20 días; 200 euros y 4 puntos por el cinturón o por saltarse un semáforo en rojo.
  • Consejo para evitarlo: deja el teléfono en el soporte o en la guantera y activa el modo coche; si llega la notificación, mira la fecha y decide entre pagar con descuento o alegar.