Frenos que no responden, neumáticos por debajo del mínimo legal, un escape de combustible… son faltas graves en la ITV que te pueden dejar sin pasar la revisión. Y no solo eso: circular con un resultado desfavorable te expone a una multa de hasta 200 euros —la mitad si pagas en los 20 días siguientes— y, lo que es peor, a la inmovilización del vehículo si supone un riesgo. Conocer los defectos más comunes y cómo prevenirlos es la mejor manera de ahorrarte la repetición y el susto en la cartera.
¿Qué son las faltas graves y qué consecuencias tienen?
Una falta grave en la ITV es un defecto que compromete la seguridad del vehículo o tiene un impacto medioambiental significativo. Según el Real Decreto 920/2017 y el Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV del Ministerio de Industria, estos fallos impiden que la inspección sea favorable. El resultado: tienes que reparar y volver a la estación para una segunda revisión. Mientras tanto, solo puedes usar el coche para ir al taller y regresar a la ITV, no para circular libremente.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Neumáticos | Profundidad de dibujo mínima de 1,6 mm; presión correcta según fabricante. Un neumático gastado es defecto grave y cuesta unos entre 80 y 150 euros sustituirlo. |
| 2 | Luces obligatorias | Todas las bombillas de cruce, carretera, intermitentes y freno encendidas; faros correctamente regulados. Cambiar una lámpara fundida no llega a 20 euros. |
| 3 | Frenos | Discos y pastillas sin desgaste excesivo ni vibraciones. Si notas ruidos metálicos o pérdida de eficacia, acude al taller: una reparación de frenos ronda los 200 euros de media, según tarifas del sector. |
Los defectos graves más habituales y cómo detectarlos a tiempo
El Manual de Inspección recoge cientos de posibles fallos, pero algunos se repiten año tras año en las estaciones de ITV. Los más frecuentes, y los que debes vigilar, son:
- Neumáticos con desgaste irregular o por debajo del 1,6 milímetros legales.
- Frenos con eficacia insuficiente o con un desequilibrio entre ejes superior al 30%.
- Luces obligatorias fundidas o mal orientadas.
- Emisiones contaminantes fuera de los límites (fallo típico en coches diésel con el filtro de partículas o DPF en mal estado).
- Holguras en la dirección o amortiguadores que no absorben correctamente.
- Pérdidas de combustible o de otros fluidos esenciales (aceite, líquido de frenos).
- Cinturones de seguridad deteriorados o que no bloquean.
- Fisuras en el parabrisas que dificultan la visibilidad.
- Número de bastidor ilegible o que no coincide con la documentación.
Cualquiera de estos puntos te puede dar un resultado desfavorable. La buena noticia es que la mayoría son detectables con un mantenimiento periódico y una revisión casera antes de pedir la cita.
Una inspección negativa no es solo una molestia: si el fallo se agrava, la avería puede disparar la factura del taller hasta los mil quinientos euros o más, cuando una corrección a tiempo cuesta menos de doscientos.
¿Qué pasa si ignoras un resultado desfavorable?
Circular sin haber reparado los defectos detectados te expone a una sanción de hasta 200 euros y, si el vehículo supone un peligro inmediato, la Guardia Civil puede inmovilizarlo en el acto. Además, una falta grave que no corriges suele empeorar: un neumático liso no solo te hará suspender, sino que en carretera mojada multiplica el riesgo de aquaplaning. Y una fuga de combustible, por mínima que parezca, puede convertirse en un incendio.
Por eso, cuando la ITV te devuelve un informe desfavorable, no lo postergues. Arréglalo cuanto antes y pide la segunda inspección. En muchos casos, un simple reajuste de faros o un cambio de escobillas —cuyo precio no llega a 15 euros— es suficiente para obtener el apto.
Faltas leves vs. graves: el matiz que te ahorra la repetición
Las faltas leves no impiden superar la ITV, pero quedan registradas y tienes dos meses para corregirlas. Imagina una escobilla que deja alguna marca o una pequeña corrosión en un paso de rueda: no suspenden, pero si las descuidas pueden derivar en un defecto grave en la siguiente inspección. En cambio, las faltas graves siempre suponen rechazo. Y no hay un límite de faltas leves; puedes tener varias y aun así pasar, siempre que ninguna sea grave.
Según la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos, la línea que separa lo leve de lo grave es la seguridad y el medio ambiente. Así que hazte esta pregunta antes de ir a la ITV: ¿podría este fallo poner en riesgo a alguien? Si la respuesta es sí, resuélvelo ya.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: neumáticos (dibujo y presión), luces obligatorias, frenos (discos, pastillas y nivel de líquido) y posibles fugas de fluidos.
- Cómo hacerlo: la mayoría de estas comprobaciones puedes hacerlas tú mismo en casa con un medidor de profundidad, una moneda de un euro y una linterna. Para frenos o emisiones, acude a un taller de confianza.
- Cuánto cuesta: cambiar neumáticos desde 80 euros, pastillas de freno unos 100-150 euros, bombilla desde 10 euros. La multa por circular con ITV desfavorable alcanza 200 euros (100 con pronto pago).

