El exceso de velocidad puede costar mucho más que una multa de tráfico o la pérdida de puntos del carné. Según advierte la DGT, pisar el acelerador más de la cuenta no solo puede llevar a penas de prisión, sino que dispara la prima del seguro de coche hasta un 50% en la siguiente renovación.
El último aviso de la Benemérita surge tras detectar casos de velocidad extrema, como el de un motorista que circulaba a 171 km/h en un tramo limitado a 80 kilómetros por hora en El Puerto de Santa María (Cádiz). Una conducta que, según recoge el artículo 379.1 del Código Penal, se considera delito contra la seguridad vial y puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad. A todo ello se suma la retirada obligatoria del permiso de conducción por un período de hasta cuatro años.
Pero la factura no se limita a la sanción administrativa ni a la posible condena. Cuando llegue la carta de renovación del seguro, el conductor se encontrará con una subida significativa. Las aseguradoras, que consultan el historial de infracciones, consideran este tipo de multas un indicador de riesgo elevado.
Cómo afecta una multa por velocidad a tu prima de seguro
El sistema de tarificación más común en España es el bonus malus, que premia los años sin siniestros con descuentos progresivos. No solo se fijan en los partes de accidente: las compañías también acceden al fichero de infractores de la DGT para conocer si un conductor acumula sanciones. Una multa por velocidad grave se interpreta como un síntoma de conducción temeraria, lo que eleva la prima. Según estimaciones basadas en datos de comparadores como Rastreator, un conductor con una multa por velocidad grave puede ver incrementada su prima anual entre un 20% y un 50%.
Si tomamos como referencia la prima media del seguro de coche en España, que se sitúa alrededor de los 380 euros según los últimos datos de Unespa, el impacto económico es claro: un recargo del 50% supone pagar 190 euros más al año. Y si la velocidad superó en mucho el límite, algunas compañías pueden llegar a cancelar la póliza, forzando al propietario a contratar un seguro de alto riesgo que duplica o triplica la tarifa habitual.
Lo que puedes hacer para que una multa no dispare tu seguro
Evitar pisar el acelerador es la medida más evidente, pero si ya has recibido una sanción, aún hay margen para limitar los daños en tu prima:
- Paga la multa en período voluntario y no recurras sin base sólida. La acumulación de procedimientos agrava la percepción de riesgo ante la aseguradora.
- Realiza un curso de conducción segura o eficiente. Algunas aseguradoras valoran esta formación y ofrecen bonificaciones adicionales que pueden compensar parcialmente el recargo.
- Mantén a raya el resto de tu historial. Si evitas nuevos partes de accidente durante los años siguientes, la bonificación se recupera progresivamente.
- Compara ofertas en la próxima renovación. No todas las compañías penalizan con la misma intensidad las infracciones de tráfico. Un cambio de entidad puede suavizar la subida.
Además, si acumulas muchos años de buen conductor, una sola multa grave puede no borrar por completo el descuento, pero sí rebajarlo varios escalones. El efecto exacto depende de las condiciones de cada póliza.
Por qué la velocidad preocupa tanto a las aseguradoras y a la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que el exceso de velocidad está detrás de un porcentaje elevado de los siniestros con víctimas mortales. Cuando se circula más rápido, el tiempo de reacción se reduce drásticamente y la distancia de frenado se alarga, lo que multiplica la probabilidad de colisión grave. Las aseguradoras incorporan este dato a sus modelos de riesgo: un conductor que acelera más de la cuenta tiene más papeletas para protagonizar un accidente con daños materiales y personales cuantiosos.
Por eso, las campañas de vigilancia y la normativa cada vez más estricta no solo buscan salvar vidas, sino que indirectamente protegen el bolsillo de los automovilistas. Mantener una velocidad adecuada es, además de una obligación legal, una estrategia financiera para ahorrar en el seguro año tras año.
En 2025, los conductores con más de diez años de bonificación pagaron primas hasta un 30% inferiores a las de un novel, según las estadísticas de ICEA. Una multa grave puede hacer retroceder varios escalones en esa escala, anulando de golpe años de comportamiento responsable y haciendo que la factura del seguro suba de forma brusca y duradera.
Una multa por velocidad no solo resta puntos del carné: puede sumar hasta un 50% al recibo del seguro en la siguiente renovación.

