En Alemania, la prensa especializada ha puesto bajo análisis los rumores sobre una posible venta de Ducati por parte del Grupo VW. La noticia cobra fuerza en un momento complejo para Volkswagen, que arrastra dificultades financieras y estructurales, con el Estado de Baja Sajonia manteniendo un 20% de los votos y una minoría de bloqueo. La reciente venta del 51% de Everllence, un fabricante de motores con una facturación de 4.900 millones de dólares, alimenta las especulaciones.
Sin embargo, Ducati es un caso distinto. En 2025, la marca italiana facturó 925 millones de euros y registró unos beneficios de 52 millones de euros, con un rendimiento sobre ventas del 5,6%. Son cifras modestas comparadas con otros gigantes de el Grupo, pero muestran una compañía saneada, con un posicionamiento premium y una imagen global muy sólida. Ducati no es el foco de los problemas de Volkswagen, sino una marca pequeña, rentable y con un claro atractivo para inversores externos.
Los pretendientes asiáticos: quién puede y quién quiere comprar Ducati
Los nombres que más suenan proceden de India y China. Bajaj (que ya controla KTM) y TVS (dueña de Norton) tienen experiencia en la compra y gestión de firmas europeas de motos. Del lado chino, el interés podría venir de gigantes industriales como Geely o Great Wall Motor (GWM), más que de fabricantes de motos puros.
El gran obstáculo es el precio. En 2017, Volkswagen pedía alrededor de 1.500 millones de euros por Ducati. Hoy esa cifra sería superior. Con un beneficio anual de unos 52 millones, recuperar la inversión llevaría cerca de 30 años. Por tanto, cualquier comprador tendría que apostar por un valor estratégico que va más allá del retorno inmediato: acceso al mercado premium, tecnología de competición o prestigio de marca.
Por qué Volkswagen podría quedarse con Ducati
Existen al menos cuatro razones de peso para que el grupo alemán conserve la marca. La primera es su peso simbólico e industrial: Ducati es uno de los nombres más reconocidos del motociclismo mundial. La segunda es su resistencia a los ciclos económicos, ya que, como marca de lujo, suele capear mejor las crisis. En tercer lugar, su modelo de negocio —con volúmenes de entre 50.000 y 70.000 motos anuales y sin modelos de 125 cc— le permite mantener una rentabilidad estable sin depender de segmentos masivos.
La cuarta razón apunta al futuro de la movilidad individual, que según varios análisis crecerá sobre dos o tres ruedas. Desprenderse de Ducati, que además está fuertemente involucrada en MotoGP y WSBK con una inversión constante en competición, podría ser una decisión poco estratégica para un fabricante global.
Ducati, con su imagen de lujo y su presencia en MotoGP, es una joya que Volkswagen no se puede permitir perder.
Tu Mecánico de Confianza
Para el propietario de una Ducati, estos rumores, de momento, no deberían generar incertidumbre. La marca mantiene una red sólida de concesionarios y su servicio postventa seguirá operando con normalidad. Cualquier cambio de propietario llevaría años de transición y, por lo general, las adquisiciones en el sector han preservado la esencia de la firma —como ocurrió con Norton tras su compra por TVS—. Si tienes una moto en garantía o estás pensando en comprar, no hay motivo para modificar tus planes.

