Jonny Smith y el Subaru Leone 4WD de 1982: el barn find que podría ser el último de su tipo

Jonny Smith desentierra un Subaru Leone 4WD que llevaba 26 años encerrado en un cobertizo de las Midlands. El coche, casi extinto, perteneció al mismo dueño desde finales de los noventa y ahora intenta volver a la vida en el canal The Late Brake Show.

El último episodio de The Late Brake Show es para no perdérselo. Jonny Smith no ha necesitado un superdeportivo ni un prototipo olvidado para emocionarme; le ha bastado con abrir la puerta de un cobertizo anónimo en las Midlands británicas y sacar a la luz un coche que probablemente sea el último de su especie. Estamos ante un Subaru Leone 4WD de 1982, un barn find genuino que llevaba más de un cuarto de siglo acumulando polvo y que ahora vuelve a ver la luz con una historia tan humana como mecánica.

Un hallazgo que desafía la lógica del mercado

Lo primero que te golpea al ver el vídeo es lo absurdo de la situación: un utilitario japonés de los ochenta, olvidado en una nave, propiedad de su segundo dueño desde finales de los noventa. El actual propietario Alex, que lo compró justo antes de ir a la universidad y lo usó durante sus primeros años como profesor, decidió guardarlo en torno al año 2000. Según cuenta en la pieza, simplemente lo aparcó allí y desde entonces no volvió a moverlo. Veintiséis años después, el coche seguía exactamente donde lo dejó, como si el tiempo se hubiera detenido.

Jonny Smith, que se declara un enamorado de las rarezas con tracción total, no tardó en comprarlo cuando supo de su existencia. «Es mi primer coche», le confesó Alex durante la visita; una frase que explica por qué aquel Leone nunca acabó en el desguace. El presentador de The Late Brake Show reconoce que no es el típico vehículo que desata subastas millonarias, pero precisamente por eso el hallazgo resulta tan auténtico: no hay especulación, solo óxido, nostalgia y una mecánica que pide a gritos una segunda oportunidad.

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El legado de los Leone 4WD: cuando Subaru inventó el crossover

Conviene recordar que a principios de los ochenta, si querías un hatchback familiar con tracción a las cuatro ruedas, las opciones eran contadísimas. El Subaru Leone —nombre que en italiano significa «león»— fue uno de los pioneros en ofrecer un sistema 4WD en una carrocería compacta, compartiendo base con la pickup Brat y con las versiones familiares. En Europa se comercializó con distintas denominaciones (GLF, GL, RX, DL), pero la esencia era siempre la misma: un motor boxer atmosférico, una altura libre generosa y una robustez a prueba de caminos embarrados.

Jonny Smith explica en el vídeo que el coche que están desenterrando no solo era raro en su época; hoy está prácticamente extinto. De hecho, ninguno de los dos sabe de otro ejemplar similar en circulación. Alex, el antiguo propietario, ya había tenido antes una Brat y varios Legacy, así que entiende de primera mano lo que este coche representa en la historia de la marca.

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El factor humano: por qué Alex nunca lo vendió

Lo que convierte este barn find en algo especial no es solo la rareza del vehículo, sino la carga emocional que arrastra. Alex confiesa que aquel fue su primer coche y que, sencillamente, nunca se sintió capaz de desprenderse de él. Lo guardó con la vaga esperanza de volver a ponerlo en marcha algún día, una promesa que se fue posponiendo mientras la vida adulta le llevaba por otros caminos. Hasta que apareció Jonny Smith con la propuesta de compra y, tras más de dos décadas, el pequeño Subaru volvió a moverse —empujado a mano, eso sí— fuera del garaje.

Esa mezcla de apego y dejadez es más frecuente de lo que parece en el mundo de los coches clásicos. Cuántos vehículos duermen en graneros, esperando una restauración que nunca llega, mientras sus dueños envejecen y la burocracia los condena a ser chatarra. En este caso, al menos, el desenlace tiene pinta de ser más optimista.

¿Arrancará después de 26 años? La resurrección mecánica

Llegados a este punto, el vídeo da un giro de tuerca: toca intentar que el motor bóxer vuelva a la vida. Jonny Smith, con la ayuda de Alex, revisa los fluidos, comprueba el estado de las bujías y conecta una batería nueva. El momento es puro suspense. La primera tentativa apenas arranca un leve giro; la segunda, con un poco de combustible fresco, se traduce en un carraspeo esperanzador. «Necesita un poquito de cariño», comenta el presentador mientras insiste con el arranque. No voy a destripar el desenlace, pero la sensación de escuchar aquel boxer carraspear —y eventualmente rugir— es de las que justifican dedicar media hora a un vídeo de coches viejos.

Lo fascinante es que el sistema de tracción total, basado en un sencillo esquema mecánico con palanca de transferencia, parece estar en orden. Todo apunta a que este Leone no necesitará una restauración integral para volver a rodar; bastará con una puesta a punto meticulosa y algo de inversión en neumáticos y frenos. Al fin y al cabo, los Subaru de aquella generación se diseñaron para durar, y este ejemplar, con apenas dos propietarios y ningún accidente grave, tiene muchas papeletas para convertirse en un superviviente funcional.

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Lo que este barn find nos dice sobre la nostalgia a cuatro ruedas

El episodio deja una reflexión que va más allá del anecdotario youtuber. En plena fiebre por los restomod eléctricos y las subastas de seis cifras, el hallazgo de un Subaru Leone con solera nos recuerda que la cultura del motor también se construye con historias humildes. No todo es Ferrari ni Porsche 911; a veces la emoción cabe en un hatchback japonés que casi nadie reconoce y que, contra todo pronóstico, se niega a morir.

Jonny Smith, fiel a su estilo, cierra la pieza sin artificios: el coche es suyo, lo ha pagado y piensa devolverlo a la carretera. Veremos si cumple y en qué estado reaparece dentro de unos meses. Mientras tanto, el cobertizo de las Midlands ya es un poco menos misterioso y bastante más legendario.

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Aquí puedes ver el vídeo completo de The Late Brake Show con todos los detalles: