Multa de 200 euros por llevar el espejo retrovisor roto: lo que dice la DGT

Circular sin el retrovisor izquierdo o central puede costar 200 euros de multa y hasta inmovilizar el vehículo. Te contamos qué dice la normativa de la DGT, cuándo es obligatorio el espejo derecho y cómo evitar la sanción.

Romper el espejo retrovisor en un golpe de aparcamiento o encontrártelo destrozado por vandalismo es más habitual de lo que parece. Circular con el retrovisor roto o, peor aún, sin él puede salirte muy caro: la DGT impone 200 euros de multa si no llevas los espejos obligatorios. La duda que asalta a cualquier conductor es si puede seguir usando el coche sin miedo a la sanción. La respuesta no es un simple sí o no, porque depende de qué espejo falte y del estado del resto.

Los espejos que siempre debes llevar

El Reglamento General de Circulación exige un mínimo de dos retrovisores en los turismos. El espejo retrovisor exterior izquierdo —el del conductor— es 100% obligatorio en cualquier circunstancia. Circular sin él está terminantemente prohibido y la sanción de 200 euros está asegurada. El segundo elemento imprescindible es el retrovisor interior central. Con estos dos en perfecto estado, el retrovisor derecho —el del copiloto— es legalmente opcional. En otras palabras, puedes circular con el espejo derecho roto o ausente y no te multarán siempre que el izquierdo y el central funcionen correctamente.

Las tres excepciones que convierten el espejo derecho en obligatorio

La norma tiene importantes excepciones que es necesario conocer para evitar la multa. Son las siguientes:

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  • Visión interior obstruida: si llevas el coche cargado hasta el techo, has instalado cortinillas opacas o tienes la luneta trasera repleta de pegatinas que anulan el espejo central, el retrovisor derecho pasa a ser obligatorio por ley.
  • Remolque o caravana: cuando arrastras un remolque, una caravana o cualquier elemento que por su volumen tape la visibilidad del espejo interior, es necesario llevar ambos retrovisores exteriores.
  • Lunas tintadas: aunque las láminas homologadas están permitidas, si reducen la visión a través del espejo central, las autoridades exigirán la presencia del espejo retrovisor derecho.

En cualquiera de estas situaciones, circular sin el retrovisor del copiloto te hará acreedor a los 200 euros de sanción.

Multa de 200 euros y posible inmovilización: lo que arriesgas

Llevar los retrovisores rotos, agrietados, mal sujetos o simplemente no llevar los que son obligatorios se considera una infracción grave contra la seguridad vial. La cuantía económica son 200 euros, que se reducen a 100 euros si pagas en los veinte días siguientes. Pero el riesgo económico no es lo único: los agentes de tráfico tienen potestad para inmovilizar el vehículo si consideran que la falta de visibilidad representa un peligro inminente para la circulación. Además, circular con un espejo dañado resta capacidad de reacción y aumenta el riesgo de accidente, sobre todo en maniobras de cambio de carril o al incorporarte a una vía rápida.

La buena noticia es que reparar un retrovisor no es excesivamente caro. Sustituir el cristal o el conjunto completo puede costar entre 30 y 150 euros según el modelo y la mano de obra, una inversión que evita la multa y las posibles consecuencias de un control de carretera. Si eres manitas, algunas fijaciones se pueden cambiar en casa con herramientas básicas, pero asegúrate de comprar una pieza homologada y de que quede perfectamente sujeta. Si hay que manipular cableado eléctrico o el sistema de plegado, lo más seguro es acudir a un profesional.

La falta del retrovisor obligatorio no solo te puede costar 200 euros de multa: también puede acabar con el coche inmovilizado en el arcén.

Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: el estado del retrovisor izquierdo y el central. El derecho solo es obligatorio si la visibilidad interior está obstruida, llevas remolque o tienes lunas muy tintadas.
  • Cómo hacerlo: si se rompe un espejo, valora si puedes circular legalmente con los otros dos. Para la reparación, acude a un taller de confianza si no eres experto; un espejo mal fijado puede ser más peligroso que útil.
  • Cuánto cuesta: la multa asciende a 200 euros (100 euros con pronto pago). Reparar el espejo suele costar entre 30 y 150 euros, mucho menos que la sanción.