El precio de los carburantes sigue siendo una gran preocupación para los conductores, especialmente para quienes utilizan el coche a diario. Muchos buscan gasolineras baratas o estudian cambiar de vehículo. Sin embargo, existe una vía más sencilla para reducir el gasto: cambiar ciertos hábitos al volante. Según la DGT, una conducción eficiente puede marcar una diferencia enorme en el bolsillo.
No se trata de conducir más despacio sin sentido ni de renunciar a la comodidad. Se trata de adoptar pequeñas rutinas que, sumadas, reducen el consumo hasta poder ahorrar alrededor de 500 €/año en gasolina. El estilo de conducción, el mantenimiento del coche y la planificación de los trayectos influyen en el gasto en combustible. Tenerlo en cuenta no solo ahorra dinero, también reduce averías y alarga la vida útil del vehículo.
5Planificar los trayectos también ahorra dinero
No todo el ahorro depende del acelerador, también importa cuándo y por dónde se circula. Como advierte la DGT, evitar obras y retenciones puede reducir notablemente el consumo. Consultar el estado del tráfico antes de salir puede marcar diferencias. La información en tiempo real sobre incidencias, rutas alternativas o zonas congestionadas permite evitar kilómetros con el motor consumiendo sin avanzar.
Otro consejo es confiar en un navegador actualizado cuando se realicen trayectos desconocidos, pues ayuda a elegir rutas más eficientes. A veces, el camino más corto no es el más rápido, y el más rápido tampoco siempre es el que menos combustible requiere. La planificación es otra herramienta de ahorro que la DGT considera esencial.


