El precio de los carburantes sigue siendo una gran preocupación para los conductores, especialmente para quienes utilizan el coche a diario. Muchos buscan gasolineras baratas o estudian cambiar de vehículo. Sin embargo, existe una vía más sencilla para reducir el gasto: cambiar ciertos hábitos al volante. Según la DGT, una conducción eficiente puede marcar una diferencia enorme en el bolsillo.
No se trata de conducir más despacio sin sentido ni de renunciar a la comodidad. Se trata de adoptar pequeñas rutinas que, sumadas, reducen el consumo hasta poder ahorrar alrededor de 500 €/año en gasolina. El estilo de conducción, el mantenimiento del coche y la planificación de los trayectos influyen en el gasto en combustible. Tenerlo en cuenta no solo ahorra dinero, también reduce averías y alarga la vida útil del vehículo.
4Cuidado con el aire acondicionado y la aerodinámica
Algunos detalles aparentemente pequeños tienen más impacto del que muchos creen. Por ejemplo, el aire acondicionado. La DGT recuerda que utilizarlo sin necesidad puede elevar el consumo entre un 10% y un 20%. No es que haya que renunciar al confort, sino usarlo con lógica. Ajustarlo a temperaturas razonables y evitar configuraciones extremas ayuda a reducir la carga sobre el motor.
Otro error habitual es no prestar atención a la resistencia al aire. Los cofres de techo, barras portaequipajes o incluso llevar peso innecesario en el maletero penalizan al consumo. Lo mismo que circular con las ventanillas bajadas, que a velocidad media-alta perjudica la aerodinámica y aumenta el gasto en combustible. De ahí que la DGT recomiende tener ambas en cuenta si se quiere ahorrar.


