Si estás valorando un renting de un coche eléctrico chino o ya tienes uno en la puerta de casa, atento porque la letra mensual puede subir más de lo que te contaron. El valor residual de estos modelos ha caído un 14% más que la media del mercado en solo un año, según los datos de DAT en Alemania. Esa pérdida de valor no es solo una cifra abstracta: la financiera te la acaba repercutiendo en la cuota y te puede costar cientos de euros al año.
El hundimiento del valor residual de los coches chinos
A principios de 2024 un eléctrico chino conservaba de media el 61% de su valor original después de tres años. Hoy, ese mismo coche apenas retiene el 47%. La caída, de 14 puntos porcentuales, dobla la del resto del mercado de electrificados, que en el mismo periodo ha perdido solo 7 puntos.
En España, los informes de Ganvam y DAT ya sitúan el valor retenido a los tres años en torno al 60,73%, pero la tendencia sigue siendo bajista. Mercados como el británico o el australiano han sufrido ajustes aún más bruscos. La sobreoferta de modelos chinos muy similares entre sí y la vuelta a la normalidad del mercado de ocasión tras el caos de la pandemia están empujando los precios de reventa a la baja.
Por qué se deprecian más rápido: confianza y ritmo de lanzamiento
El problema no es mecánico, es de percepción y de bagaje. Casi la mitad de los conductores europeos cree probable que alguna de estas marcas abandone el continente en unos años. Ese temor se traduce en menos demanda en el mercado de segunda mano y, por tanto, en precios más bajos.
Además, la velocidad a la que actualizan sus modelos juega en su contra. Sacan versiones con más autonomía o mejor equipamiento cada doce meses, lo que deja al modelo anterior con una sensación de obsolescencia parecida a la de un teléfono móvil. Y sin embargo, tecnologías como las baterías Blade de BYD han demostrado mantener una salud superior al 90% después de tres años de uso intensivo, así que el producto, en sí, es sólido.
La calidad no basta si el mercado no confía. Mientras no se construya una red posventa que dé seguridad al comprador, la depreciación castigará la cuota de renting.

Cómo afecta esto a tu renting o leasing
Cuando contratas un renting, la cuota mensual se calcula, en parte, sobre el valor futuro que se estima para el coche. Si ese valor se desploma, la financiera tiene que cubrir el riesgo, y lo hace encareciendo la letra o alargando el contrato para compensar la pérdida. Operadores como Arval ya aplican criterios más conservadores con las marcas chinas, ofreciendo contratos menos competitivos o directamente excluyendo algunos modelos de sus ofertas más agresivas.
A esto se suma que muchas de estas marcas han inundado los canales de flota y alquiler a corto plazo para ganar visibilidad. Cuando esos coches vuelven al mercado de ocasión con mucho kilometraje y uso intenso, tiran del precio a la baja para todos, incluido el de los particulares. Es un círculo vicioso difícil de romper para quien acaba de aterrizar.
La otra cara: oportunidades en el mercado de segunda mano
Lo que para un primer propietario es un quebradero de cabeza, para el comprador de ocasión puede ser un chollo. En portales especializados ya encuentras modelos como el MG4 o propuestas de Ora con pocos kilómetros y precios que suponen un ahorro de varios miles de euros frente a su tarifa de nuevo. Si tienes intención de quedarte el coche muchos años, esta depreciación te da acceso a tecnología que de otra forma quedaría fuera de tu presupuesto.
Eso sí, conviene mirar más allá del precio de compra: comprueba que el concesionario tenga un servicio posventa cercano y que la red de talleres esté consolidada, porque de ello dependerá la fiabilidad a largo plazo y, por tanto, tu propia experiencia.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: el valor residual de los coches chinos ha caído del 61% al 47% en doce meses (DAT).
- Impacto en el renting: cuotas más altas o contratos más largos por la mayor cautela de las financieras.
- Oportunidad en segunda mano: modelos como el MG4 o el Ora Funky Cat se encuentran con descuentos de varios miles de euros.
- Curiosidad: las baterías Blade de BYD conservan más del 90% de su capacidad tras tres años, demostrando que la depreciación no siempre obedece a la calidad del producto.
- Consejo de Motor16.com: si apuestas por un eléctrico chino, haz números con el valor residual que recoge el contrato y pregunta qué pasa si la marca se va de Europa; no te fíes solo del precio de tarifa.

