El Denza Z irrumpe en el segmento de los superdeportivos con unas cifras que redefinen lo que cabe esperar de un coche eléctrico. Presentado hoy en el Festival de la Velocidad de Goodwood, este modelo de la marca premium de BYD combina 1.582 CV de potencia, una aceleración de 0 a 100 km/h en 1,96 segundos y una recarga que promete pasar del 10 al 97 % en solo 9 minutos. Todo ello con un precio en el Reino Unido que parte de 142.900 libras (unos 167.400 euros), por debajo de lo que cuesta un Porsche 911 GTS.
Tres motores y una plataforma hecha a medida
Las tres versiones iniciales —Coupé, Spider y Racing— comparten la nueva plataforma deportiva e3 y un esquema de tres motores eléctricos: uno en el eje delantero y dos en el trasero, que pueden repartir el par de forma independiente entre las ruedas posteriores. La potencia conjunta alcanza 1.180 kW (1.604 PS) y el par máximo se sitúa en 1.240 Nm.
El Coupé acelera de 0 a 100 km/h en 2,25 segundos (el Porsche 911 Turbo S, con 701 CV, necesita 2,5 segundos), mientras que la versión Racing, equipada con neumáticos semislick opcionales, rebaja esa marca hasta los 1,96 segundos y eleva la velocidad máxima de 300 a 350 km/h. Además, Denza ha confirmado una futura Edición Especial que superará los 1.973 CV (2.000 PS) y bajará de los 1,7 segundos en el 0-100, con la vista puesta en el récord eléctrico de Nürburgring.
Ficha técnica esencial
- Potencia y par: 1.582 CV (1.180 kW) y 1.240 Nm en todas las versiones de calle.
- Batería: 76 kWh con química Blade de segunda generación (LFP), desarrollada por BYD.
- Autonomía WLTP: 409 km en Coupé, 399 km en Spider y 380 km en Racing.
- Carga DC máxima: tecnología FLASH a 1.500 kW; paso del 10 al 70 % en 5 minutos y del 10 al 97 % en 9 minutos.
- Precios (Reino Unido): desde 142.900 £ para el Coupé; Spider, 159.900 £; Racing, 172.900 £. Edición Especial aún sin confirmar.
Batería Blade y carga FLASH: el fin de la espera
El corazón energético es la batería Blade de 76 kWh, una celda de fosfato de hierro y litio (LFP) de segunda generación que, según BYD, mejora la densidad y la estabilidad térmica respecto a la conocida primera Blade. Pero el verdadero salto se produce en la recarga: la tecnología FLASH Charging, que opera a una potencia máxima de 1.500 kW, permite recuperar del 10 al 70 % de capacidad en apenas 5 minutos y alcanzar el 97 % en solo 9 minutos. Son valores que se acercan al tiempo de un repostaje de gasolina, siempre que se utilice uno de los nuevos puntos ultrarrápidos de BYD.
La marca ha confirmado el despliegue de estos cargadores en Europa, aunque habrá que esperar para que la red sea densa fuera de China. Mientras tanto, el conductor de un Denza Z dependerá de los cargadores de 350 kW convencionales, donde la velocidad de carga será notablemente menor.
Agilidad y lujo para cuatro ocupantes
A pesar de ser un superdeportivo, el Z se ofrece como un cuatro plazas con una batalla de 2.780 mm (un 13 % más larga que la de un 911), lo que permite dos plazas traseras, aunque estrechas. El peso del Coupé se queda en 2.230 kg, 20 kg menos que el Spider y 70 kg menos que la variante Racing, cifras propias de un eléctrico de altas prestaciones.
La puesta a punto dinámica incluye amortiguadores magnetorreológicos, frenos carbocerámicos de serie, vectorización del par y una función de giro brúscula que permite pivotar el coche sobre el eje delantero. En el interior, la instrumentación corre a cargo de una pantalla central de 12,8 pulgadas compatible con Google, acompañada de un sistema de sonido Devialet, asientos con masaje y un retrovisor digital. Todo, según Denza, de serie en cualquiera de las versiones.
La carga del 10 al 97 % en 9 minutos borra por primera vez la frontera práctica entre un repostaje y una recarga eléctrica, aunque la infraestructura necesaria aún está en pañales fuera de China.
Un golpe de efecto con precio ajustado
El posicionamiento comercial rompe con la tónica de la competencia. En el Reino Unido, el Porsche 911 Carrera 4 GTS cuesta 145.900 libras, 3.000 libras más que el Denza Z Coupé, y el Turbo S se va a 199.500 libras, muy por encima del Racing. En China, las estimaciones locales sitúan el precio entre 400.000 y 500.000 yuanes, que equivalen a unos 50.000-65.000 euros al cambio actual, una muestra de cómo los aranceles y el transporte disparan la factura para el comprador europeo.
Con estos números, el Denza Z se presenta como el primer superdeportivo eléctrico que iguala (o supera) las prestaciones de los referentes alemanes a un precio sensiblemente inferior, con un argumento adicional difícil de ignorar: una recarga que, sobre el papel, apenas dura lo que un café. La llegada de los primeros pedidos para el mercado británico se anunciará a lo largo del verano; mientras tanto, la industria mira a China para comprobar si el rendimiento prometido se traduce en cifras reales de ventas.

