Los nuevos BMW i3 y BMW iX3 estrenan el sistema operativo OS X y la llave digital Digital Key Plus. Basado en Android abierto, el OS X ofrece una interfaz más intuitiva y la posibilidad de programar funciones, mientras que la Digital Key Plus permite autorizar hasta 18 usuarios desde un smartphone.
El nuevo sistema operativo OS X abandona la base propietaria de anteriores generaciones y adopta Android Open Source Project (AOSP), la plataforma abierta de Google. Esto abre la puerta a una interfaz más fluida, un ecosistema de aplicaciones ampliable y la personalización por parte del conductor.
La firma bávara ha instalado dos unidades de procesamiento independientes: una se encarga de la multimedia y de la respuesta táctil en la pantalla central; la otra, dedicada a los asistentes de conducción, procesa los datos de navegación con una precisión milimétrica que permite una guía mucho más exacta en autopista y ciudad.

La conectividad exterior se apoya en el módulo TCB5, ubicado en el techo. Esta centralita unifica las comunicaciones de telefonía, datos y añade Wi‑Fi a bordo. Durante la presentación, los formadores mostraron cómo el sistema permite realizar videollamadas desde la pantalla central, aunque solo con el vehículo detenido: una medida de seguridad que impide distracciones al volante.
La adopción de un sistema abierto y la capacidad de gestionar actualizaciones por OTA transforman el coche en una plataforma de servicios, donde lo que el volante ofrece hoy puede ser distinto mañana.
Una llave digital para 18 usuarios y control total
Con la estrategia «Digital Key First», BMW apuesta por que el teléfono móvil sea la llave principal. La Digital Key Plus, basada en tecnología de banda ultraancha (UWB), crea una tarjeta virtual que se instala en el smartphone. El sistema permite autorizar hasta 18 usuarios distintos, cada uno con sus propios permisos de acceso y conducción. Para situaciones en las que el coche pasa por el taller, se incluye una tarjeta física negra que activa o desactiva el acceso electrónico sin necesidad de compartir el móvil.
Además de abrir y arrancar, la llave conectada recuerda ajustes personales: la posición del asiento, la climatización preferida o la configuración del Head‑Up Display. La intención es que cada conductor sienta el coche como propio desde el primer momento, sin necesidad de reconfigurar nada.
Menos cables, menos peso: la arquitectura que lo hace posible
Bajo la piel digital hay una revisión completa de la arquitectura electrónica. BMW ha pasado a una red zonal con procesadores de alta capacidad que reducen el cableado en 600 metros. Esta disminución no solo aligera el coche, sino que simplifica las futuras reparaciones y las actualizaciones de software. Los fusibles electrónicos (e‑fuses) sustituyen a los tradicionales: de más de 150 unidades se pasa a tan solo diez, capaces de activarse y desactivarse de forma remota. Así, el taller puede diagnosticar y resolver incidencias sin tener que acceder físicamente a la caja de fusibles.
En la práctica, el conductor aprecia una mayor fiabilidad y la posibilidad de que el propio sistema identifique consumos anómalos antes de que provoquen una avería. Además, la gestión energética más fina contribuye a aprovechar mejor cada vatio de la batería sin intervención del usuario.
Lo que cambia para el conductor… y para el futuro de la conectividad
Con el OS X y la Digital Key Plus, BMW da un paso firme hacia el coche definido por software. La elección de Android como base abre la puerta a un ecosistema de aplicaciones mucho más amplio que el de los sistemas propietarios previos. Marcas como Mercedes con su MBUX o el grupo Volkswagen con su plataforma digital también han explorado el Android Open Source Project, pero BMW añade la capa de personalización y los dos procesadores separados para mantener un rendimiento aislado entre multimedia y seguridad.
Para el usuario, el beneficio más inmediato es la flexibilidad: la llave digital permite compartir el coche con familiares o empleados sin duplicados físicos, y la arquitectura electrónica garantiza que las futuras actualizaciones OTA (over‑the‑air) no solo afecten al entretenimiento, sino también a parámetros de conducción y eficiencia. El conductor que elija un i3 o iX3 recibirá un coche que evoluciona con el tiempo.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: hasta 18 usuarios pueden compartir el coche con la llave Digital Key Plus y la arquitectura electrónica ahorra 600 metros de cableado.
- Lo que equipa: sistema operativo OS X sobre Android, dos procesadores independientes (multimedia y asistencia), módulo TCB5 con Wi‑Fi, llave digital UWB, tarjeta física negra, 10 fusibles electrónicos y red zonal de alta capacidad.
- Así te afecta como conductor: abres, arrancas y personalizas el coche con solo el móvil; compartes el vehículo con familiares o compañeros de trabajo sin llaves físicas; y las actualizaciones over‑the‑air llegan sin pasar por el taller. La electrónica inteligente reduce averías y acelera los diagnósticos.

