Mercedes 300SL Roadster con bloque de aleación: una de las 210 unidades más codiciadas sale a subasta

Cuando el Mercedes-Benz 300SL Roadster dejó paso a la modernidad en 1963, la marca de la estrella había reservado una última evolución para los 210 ejemplares que cerraron la producción: un bloque de aleación ligera y frenos de disco en las cuatro ruedas.

Cuando el Mercedes-Benz 300SL Roadster dejó paso a la modernidad en 1963, la marca de la estrella había reservado una última evolución para los 210 ejemplares que cerraron la producción: un bloque de aleación ligera y frenos de disco en las cuatro ruedas. Hoy, el chasis 003139, uno de esos escasos ejemplares, busca un nuevo hogar en Bring a Trailer con su ficha de fábrica y un historial documentado que se remonta a su entrega en la Costa Este.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: apenas 210 roadster W198 salieron de Sindelfingen con bloque motor de aleación; el chasis 003139 es uno de ellos y conserva su mecánica original.
  • No te lo puedes perder: la ficha de fábrica acompaña al coche, confirmando los números de motor, transmisión y eje trasero, además del color original rojo fuego.
  • Cifras y producción: motor M198 de 3.0 litros con 215 CV e inyección directa Bosch; 55.000 millas registradas; solo 210 unidades con bloque ligero, las últimas del modelo.

El chasis 003139, un historial en la Costa Este

Terminado originalmente en Rojo Fuego con hardtop negro, este roadster cambió de color a plata en algún momento de su vida, una transformación que conserva hoy. Los medidores de pintura, visibles en la galería de la subasta, ofrecen al futuro propietario una lectura transparente del estado de la carrocería. El coche pasó por dos propietarios en Nueva York antes de trasladarse a Maryland en 1989 y a Nueva Jersey en 1998, donde permaneció en una colección privada hasta que el vendedor lo adquirió en 2026.

Mercedes 300SL roadster 1962 motor
Foto: BaT

El equipamiento incluye faros delanteros para el mercado norteamericano, parachoques con protectores, espejo retrovisor montado en la aleta del conductor y las características manillas de puerta pivotantes. La capota negra de lona se complementa con un hardtop removible pintado también en plata, mientras que el habitáculo viste cuero negro sobre los asientos baquet, los paneles de las puertas y la consola central. Detalles como el pomo del cambio en marfil, la moqueta de cuadradillo en gris carbón y la radio Becker México hablan de un ejemplar bien conservado y completo.

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La evolución técnica: el bloque de aleación y los frenos de disco

El motor M198 de seis cilindros en línea, inclinado 45 grados, mantuvo en el roadster la misma arquitectura del coupé alado: culata de aluminio, lubricación por cárter seco e inyección mecánica directa Bosch. Sin embargo, la versión destinada al descapotable recibió el árbol de levas de competición que en el Gullwing era opcional, junto con un sistema de encendido de doble platino y doble bobina. La potencia se mantuvo en 215 CV, pero la respuesta era más viva y la entrega más llena.

A mitad de 1962, Mercedes-Benz sustituyó el bloque de hierro que había empleado en toda la producción del 300SL por una unidad de aleación ligera que aligeraba el tren delantero y mejoraba el reparto de pesos. El chasis 003139 es uno de los 210 coches que montaron esa tapa de cilindros revolucionaria, coincidiendo además con la adopción de los frenos de disco Dunlop con servofreno en las cuatro ruedas, introducidos un año antes a partir del chasis 002780. Esta combinación técnica convierte a estos últimos roadster en el cenit del W198.

Los números grabados confirman la autenticidad del conjunto: motor 198982-10-000108, bastidor 198042-10-003139, cambio 003394 y eje trasero 003332. La ficha de fábrica, que el vendedor entrega con el coche, no solo corrobora esas cifras, sino que detalla el equipamiento original y confirma que salió de la línea con el hardtop y el equipo para Estados Unidos.

Hallar un 300SL Roadster con los números coincidentes y su ficha de fábrica es hoy tan infrecuente como el propio bloque ligero.

Lo que dice el mercado del 300SL Roadster de aleación

Los roadster W198 siempre han cotizado al alza, pero las 210 unidades con bloque de aleación se mueven en un escalón claramente superior. La extrema rareza, la documentación técnica que las acredita como la evolución final del modelo y el atractivo que ejercen sobre los coleccionistas más puristas hacen que cualquier aparición en una subasta pública despierte un interés inmediato. Este chasis, además, llega con la ventaja de una historia de propiedad limpia y un mantenimiento reciente que incluye cambio de aceite, purga de frenos y limpieza del sistema de combustible.

La subasta se celebra en Bring a Trailer sin que se haya anunciado un precio de reserva, lo que añade un aliciente para quienes buscan una oportunidad. Los 300SL Roadster con bloque de aleación han superado en ocasiones anteriores el millón y medio de dólares, y ejemplares con menor documentación han rozado esas cifras. La presencia de la ficha de fábrica y la coincidencia de números sitúan al chasis 003139 en una posición privilegiada dentro de un mercado que premia la transparencia.

Para el coleccionista que entiende el valor de los últimos W198, este roadster no es simplemente un Mercedes clásico: es la culminación mecánica de una leyenda. Cada uno de los 210 bloques de aleación cuenta una historia de ingeniería de competición trasladada a la calle con la elegancia de un descapotable de los sesenta.

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