El coste de mantener un coche en España: ni el mantenimiento, ni el seguro son la mayor preocupación para los conductores

Aunque el mantenimiento o el seguro son gastos que todo comprador baraja a la hora de adquirir un coche, ahora lo que más preocupa a los clientes sin lugar a dudas es el precio del combustible.

Mantener un coche en España se ha convertido en un verdadero desafío económico cada vez más evidente para miles de hogares. Llenar el depósito, afrontar una reparación inesperada o renovar el seguro son gestos cotidianos que hoy pesan más que nunca en el presupuesto familiar. En un momento marcado por la inflación, el encarecimiento generalizado del coste de vida y la incertidumbre energética, el vehículo privado —para muchos imprescindible— se ha transformado en una fuente constante de preocupación. Y los datos lo confirman. Una encuesta elaborada por Prima Seguros, en colaboración con Nielsen, revela que el combustible es, con diferencia, el gasto que más inquieta a los conductores españoles. El 43,4% de los encuestados sitúa la gasolina y el diésel como su principal motivo de preocupación, por encima de cualquier otro coste asociado al coche.

Este dato refleja hasta qué punto repostar se ha convertido en un acto casi estratégico para millones de personas. Para quienes dependen del coche para ir al trabajo, recorrer largas distancias o conciliar horarios familiares, las fluctuaciones constantes del precio del combustible han convertido cada visita a la gasolinera en un ejercicio de contención. La volatilidad de los precios, especialmente en los últimos años, ha hecho que llenar el depósito sea uno de los desembolsos más sensibles y difíciles de prever. Y aunque el transporte público o la movilidad compartida ganan terreno en las grandes ciudades, en muchas zonas del país el coche sigue siendo la única alternativa viable.

A todo propietario de un coche también le atemoriza el mantenimiento y el seguro

Hombre dudando al revisar motor de coche con capó abierto
Un hombre mira el motor de su coche sin saber qué puede pasar. Fuente propia/IA

Tras el combustible, las reparaciones y el mantenimiento aparecen como la segunda gran preocupación, señaladas por un 29,9% de los encuestados. Las averías inesperadas, las revisiones periódicas o el encarecimiento de los materiales y la mano de obra —también afectados por la inflación— han elevado notablemente el coste de mantener un vehículo en buen estado. Para muchos conductores, una visita al taller puede suponer un golpe importante al presupuesto mensual, especialmente cuando se trata de reparaciones complejas o de componentes que han aumentado de precio en los últimos años.

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El seguro del coche ocupa la tercera posición, mencionado por el 19,2% de los encuestados. Aunque es un gasto obligatorio, su peso en el presupuesto familiar varía según la póliza, la antigüedad del vehículo o el perfil del conductor. Más abajo aparecen otros gastos cotidianos como el aparcamiento en zonas reguladas o parkings privados (3,7%), las multas de tráfico (3,1%) y los peajes (1,4%), que aunque menos frecuentes, también forman parte del coste total de tener un coche.

Las preocupaciones sobre el gasto varían en función de dónde se pregunte

coche rojo repostando en una gasolinera
Un coche rojo reposta en una gasolinera. Fuente propia

El análisis territorial muestra diferencias significativas. El combustible lidera las preocupaciones en prácticamente toda España, pero con variaciones notables. El Centro (49,6%) y el Noreste (49,0%) son las zonas donde este gasto genera mayor inquietud, seguidas del Este (45,2%) y Canarias (45,1%). En la Comunidad de Madrid, aunque el combustible sigue encabezando la lista (39,0%), otros costes vinculados a la movilidad urbana ganan protagonismo: el seguro del coche (23,4%) y el aparcamiento (6,4%), el porcentaje más alto registrado en esta categoría. En el Sur, las reparaciones y el mantenimiento destacan especialmente, mencionadas por un 35,2% de los encuestados, aunque el combustible continúa siendo el gasto principal (38,6%).

Estas diferencias reflejan cómo las necesidades de movilidad cambian según el territorio, el uso cotidiano del vehículo y el peso del tráfico urbano en cada región. Pero también ponen de manifiesto una realidad común: mantener un coche en España es hoy más caro que nunca, y los conductores lo sienten en su día a día.

5 puntos clave que conviene resaltar

  • El combustible es el gasto que más inquieta a los conductores españoles (43,4%).
  • Reparaciones y mantenimiento ocupan el segundo lugar (29,9%).
  • El seguro del coche es el tercer gasto más relevante (19,2%).
  • Diferencias regionales muestran cómo varían las preocupaciones según el territorio.
  • Inflación y coste de vida agravan el esfuerzo económico de mantener un vehículo.