Los fabricantes de coches de siempre han perdido 12,55 millones de unidades vendidas desde 2019. Los fabricantes chinos, en cambio, suman 14,61 millones más y ya no se conforman con el mercado doméstico.
El análisis lo firma Felipe Muñoz, experto en la industria del automóvil y creador de contenido de Car Industry Analysis. Su investigación compara las ventas mundiales de vehículos ligeros por fabricante entre 2019 y 2025. El resultado confirma un vuelco que era impensable antes de la pandemia.
De 75,95 a 63,40 millones: la caída de los fabricantes tradicionales
Según los datos, los 22 grupos tradicionales — 9 europeos, 8 japoneses, 3 coreanos y 2 estadounidenses, con Stellantis contada como europea — vendieron 63,40 millones de unidades en 2025. En 2019 la cifra era de 75,95 millones. La caída es del 17% y su cuota combinada pasa del 82% al 68% del mercado mundial.
No es un dato menor. Siguen siendo los protagonistas de las ventas globales, pero el monopolio de facto de japoneses, europeos, coreanos y estadounidenses se ha evaporado en solo seis años. La cuota perdida no ha ido a parar a un único rival, sino a un ecosistema entero que crece fuera de sus fronteras.
China gana dentro y fuera de sus fronteras
La cara opuesta de la moneda está en China. Los 18 principales fabricantes chinos vendían 8,73 millones de unidades en 2019, apenas el 36% de su mercado interno. El año pasado alcanzaron 23,34 millones de ventas globales, 14,61 millones más, y ya controlan el 64% de las ventas en casa. Los conductores chinos han cambiado de bando con una rapidez sorprendente.
Ese cambio interno se explica por la ofensiva de los fabricantes locales en nuevos productos y tecnologías. La electrificación acelerada, las plataformas actualizables y una escala de producción enorme han convertido a las marcas chinas en rivales temibles. A ello se suma el empuje de Tesla y de fabricantes de economías en desarrollo, como Tata y Mahindra en la India, VinFast en Vietnam o Proton y Perodua en Malasia. El dominio de los fabricantes estadounidenses, japoneses y europeos llega poco a poco a su fin.

El automóvil mundial ya no tiene un solo centro de poder, y los datos de 2025 lo confirman: la era del dominio occidental se ha acabado.
Para el conductor europeo, el cambio tiene implicaciones directas. Las marcas chinas llegan con generaciones de producto más cortas, precios agresivos y una oferta eléctrica que presiona a los fabricantes de siempre. No se trata de una amenaza abstracta: es la razón por la que modelos como el Renault Bigster bajan de precio o por la que Ford ha decidido usar una plataforma china en su nuevo SUV fabricado en Valencia.
El dato más relevante no es solo la caída de Occidente, sino la velocidad del cambio. En 2019, las marcas chinas apenas exportaban y su negocio dependía de un mercado interno dominado por las marcas extranjeras. Seis años después, las matriculaciones globales cuentan con una legión de modelos chinos que compiten en calidad, precio y tecnología. La percepción del ‘Made in China’ ha pasado de ser un hándicap a una ventaja competitiva.
Los datos de la Asociación Europea de Constructores (ACEA) muestran una dinámica similar en Europa. Mientras tanto, la industria del automóvil en China ha dejado de depender de las licencias extranjeras y compite directamente en electrificación y software. La brecha tecnológica se estrecha y, en algunos apartados, se invierte.
El mensaje para los fabricantes tradicionales es claro: no estamos ante un bache coyuntural, sino ante una transformación estructural. La respuesta europea con más inversión en baterías, la japonesa con híbridos autorrecargables y la coreana con una gama eléctrica renovada intentan frenar la hemorragia. Por ahora, la ventaja es china.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 63,40 millones de unidades vendidas por los 22 fabricantes tradicionales en 2025, frente a 23,34 millones de los 18 grupos chinos.
- Comparativa: caída del 17% para los tradicionales; subida de 14,61 millones de unidades para los chinos.
- Ganadores / perdedores: ganan cuota BYD, Geely, Chery y SAIC entre los chinos; pierden la mayoría de los 22 grupos tradicionales, especialmente los europeos.
- Lectura de Motor16: el conductor español verá más marcas chinas en el mercado a precios agresivos, lo que presiona los precios de los modelos generalistas.


