Sacarse el carnet abre la puerta a una decisión que se toma una sola vez y que condiciona los años siguientes: elegir el primer coche. Para quien acaba de aprobar, el mercado español ofrece sobre todo utilitarios del segmento B, con longitudes que rondan los cuatro metros, precios de partida contenidos y alternativas de gasolina, híbridas y eléctricas. La clave rara vez está en el coche más rápido o más llamativo, sino en el que menos complicaciones dé en el día a día: aparcar en la ciudad, moverse por carretera y no disparar el gasto mensual.
Los modelos que siguen responden a un criterio práctico. Pesan, por este orden, el precio de compra y el coste de uso —consumo, seguro, mantenimiento y acceso a versiones híbridas o eléctricas asequibles—, la seguridad y el equipamiento de serie sin obligar a subir de acabado, y el confort diario: visibilidad, radio de giro, maletero y garantía oficial, que en algún caso llega hasta los siete años. La selección va del urbano más pequeño, pensado para aparcar y mantener con poco dinero, a los SUV urbanos, más altos y espaciosos para quien necesita algo más que un coche de ciudad.
4Peugeot 208: diseño atractivo y tecnología i-Cockpit al alcance
Es uno de los pocos utilitarios que apetece mirar. En 2022 fue el coche más vendido de Europa y no solo por precio: la puesta al día de 2023 reforzó una personalidad ya de por sí marcada, con firma luminosa de tres garras LED delante y detrás, parrilla más ancha, techo flotante y siete colores de carrocería, del amarillo Agueda al azul Vertigo. Ese diseño con presencia es difícil de encontrar en el segmento B sin pagar más, y convive con una practicidad suficiente: maletero de 352 litros en las versiones híbridas y 309 en el eléctrico e-208, plazas traseras justas para dos adultos y un rodar cómodo y silencioso en ciudad, el terreno donde se moverá la mayoría de conductores recién examinados.
El i-Cockpit es su gran baza tecnológica y llega de serie. Combina un volante compacto con un cuadro de instrumentos elevado que se lee por encima del aro; a un conductor novel puede resultarle raro al principio, pero deja la carretera más despejada. Según acabado, ese cuadro es una pantalla digital de 10 pulgadas, con efecto 3D en Allure y GT, y toda la gama ya equipa pantalla táctil central de 10 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, teclas tipo piano y hasta cuatro tomas USB-C. En seguridad suma seis airbags, frenada automática de emergencia, ESP con asistencia en pendiente y reconocimiento de señales; en las pruebas de Euro NCAP obtuvo cuatro estrellas, con un 91% en protección de adultos y un 86% en niños. El precio lo acerca a un primer coche: unidades km0 o seminuevas del Allure gasolina de 100 CV rondan entre 15.000 y 17.500 euros, con un consumo WLTP de unos 5,2 litros cada 100 kilómetros.


