Toyota gana en casa las 6 Horas de Fuji y sorprende a Alpine en una carrera caótica

El Toyota #8 de Hirakawa, Hartley y Buemi aguanta el acoso del Alpine de Martins y gana por 591 milésimas tras cambiar un solo neumático bajo el último coche de seguridad virtual. Alpine dominó cinco horas desde la pole y se queda sin premio.

Las 6 Horas de Fuji se decidieron en el pit lane: Toyota cambió un solo neumático y Alpine perdió una carrera que tenía ganada.

El Toyota #8 de Ryo Hirakawa, Brendon Hartley y Sébastien Buemi cruzó la meta con 591 milésimas de ventaja sobre el Alpine #36 de Victor Martins y Jules Gounon. Tercera victoria del año para los japoneses y, sobre todo, la primera en casa desde 2023. Durante casi cinco horas el guion pareció escrito en azul.

La apuesta de un solo neumático que desordenó Fuji

Con el reloj ya en la última hora, uno de los McLaren LMGT3 de Garage 59 se estrelló con violencia contra las protecciones después del contacto con un Aston Martin de la misma clase. La dirección de carrera activó el Virtual Safety Car y el pit lane se abrió de golpe para todos. Toyota y BMW tiraron los dados: un único neumático en el #8 y en el BMW #15. El resto del pelotón completó la parada entera y perdió la carrera ahí mismo.

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El efecto fue quirúrgico. El Toyota pasó de la séptima plaza al liderato sin adelantar a nadie en pista. El Alpine #35 se situó tercero y el #36, que iba primero, cayó hasta la quinta posición tras un repostaje lento. El 1-2 que la marca francesa había sostenido desde la salida se deshizo en noventa segundos.

Quedaba la parte difícil, y Martins la afrontó con el cuchillo entre los dientes. Pasó al Aston Martin #009, luego a su propio compañero Milesi en el #35 y, con diez minutos por delante, al BMW #15 de Dries Vanthoor. A falta de dos vueltas rodaba a menos de un segundo de Hirakawa. Ahí terminó el milagro.

Alpine dominó la carrera durante cinco horas y la perdió en los noventa segundos que duró su última parada.

Hirakawa no falló. El japonés aguantó la presión sin bloquear una rueda ni abrirse de trazada y selló el triunfo con esa diferencia mínima. El BMW #15 de Vanthoor, Magnussen y Marciello completó el podio y el Alpine #35 de Habsburg y Milesi fue cuarto. El Peugeot superviviente acabó sexto y el Toyota #7, octavo tras un drive-through por infracción bajo neutralización.

Alpine se queda sin premio después de dictar la carrera

El fin de semana francés había sido impecable hasta la última hora. Gounon firmó la pole y el equipo encerró a sus dos A424 en la primera fila. Durante las dos primeras horas el 1-2 se mantuvo con autoridad, pese a que los dos coches se intercambiaron posiciones en cada ciclo de paradas bajo neutralización. Incluso el incidente más incómodo del día jugó a su favor: De Vries intentó colarse por el interior en la última curva con menos combustible y Habsburg lo sacó de pista de un golpe.

El problema llegó en la cuarta hora, cuando el Aston Martin Valkyrie de Tom Gamble ejecutó un undercut y se puso líder. Duró poco: los comisarios le impusieron un drive-through por cruzar la línea blanca en la entrada del pit lane mientras perseguía a Martins. El Aston se descolgó y Alpine recuperó el mando, pero ya con los dos coches intercambiados y con Martins peleando sobre neumáticos usados en lugar de con pista libre.

¿Cuántas veces puede permitirse Alpine que su mejor carrera del año acabe sin victoria? La respuesta es incómoda: el A424 fue el coche más rápido de Fuji en manos de Martins y no ganó. La estrategia de un solo neumático no la inventó Toyota este domingo; lo que hizo el equipo japonés fue tener el coche en la posición correcta antes de que se abriera la ventana.

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Fuji, el circuito donde la estrategia pesa más que el cronómetro

La última victoria de Toyota en casa databa de 2023. Desde entonces, Fuji había sido territorio ajeno: el curso pasado Alpine se llevó el triunfo con el mismo coche que este domingo se quedó a medio segundo. Ese dato explica bastante mejor el estado de ánimo en el box japonés que la propia diferencia final. Toyota no ganó por velocidad punta. Ganó porque leyó antes que nadie una neutralización que, en el Campeonato del Mundo de Resistencia, casi siempre decide algo.

El trazado ayuda a ese tipo de carreras. Sus más de 500 metros de altitud, la recta principal larguísima y la lluvia caída durante el fin de semana convierten cada relevo en una moneda al aire. En esas condiciones, el reglamento permite cambiar un solo neumático y eso transforma cada coche de seguridad en una ruleta. Toyota y BMW lo saben. Alpine, después de este domingo, también.

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La lectura del campeonato es aún más dura para la marca francesa. El BMW #20 y el Toyota #7 llegaron a Japón empatados en lo más alto de la tabla y los dos se fueron con las manos vacías: Rast pinchó tras un contacto con el Ferrari #51 y Van der Linde se enredó después con el mismo coche. En una temporada tan igualada, dejar escapar una victoria cantada pesa más de lo que parece en la cuenta final. Todo se decidirá, como manda la tradición, en Baréin.

En LMGT3, el WRT ganó con Augusto Farfus, que pasó al Corvette #34 de Eastwood en los últimos minutos, según el parte oficial del equipo. Mattia Drudi, implicado en el toque que provocó el coche de seguridad, remontó hasta la segunda plaza. Cosas que pasan en resistencia.

El detalle que más debería inquietar en el muro francés no es la derrota, sino su repetición. Alpine construyó su proyecto de Hypercar sobre la idea de que el A424 sería el coche de la segunda mitad de cada carrera, con mejor gestión de neumáticos que sus rivales, y en Fuji volvió a quedarse sin gasolina argumental en el momento exacto en que se reparten los puntos. El equipo tiene ritmo de sobra y le falta cerrar. Toyota, en cambio, lleva tres victorias con un coche que casi nunca es el más rápido en clasificación: gana en las horas impares, en los boxes, en los minutos sucios que nadie entrena. Esa diferencia, medida en títulos, vale más que cualquier vuelta rápida.

Análisis de Impacto Motor16

  • El dato: 591 milésimas separaron al Toyota #8 del Alpine #36 en meta, medio segundo escaso tras casi seis horas de carrera y cuatro neutralizaciones.
  • La lectura: Alpine tenía el coche más rápido y la pole, pero perdió la prueba en la única decisión que no controlaba, la ventana de parada bajo el último coche de seguridad.
  • El veredicto: Toyota suma su tercera victoria del año y el campeonato queda más abierto de lo que sugería la tabla al arrancar el fin de semana, con los dos líderes sumando cero en Japón.