Mercedes-Benz asegura el acceso prioritario a las baterías de estado sólido de ProLogium para sus futuras flotas eléctricas.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: la marca alemana se coloca en primera fila para probar la generación de celdas que promete recortar tiempos de recarga y ampliar autonomía en los eléctricos profesionales.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: electrolito inorgánico no inflamable, mayor densidad energética y soporte de carga rápida en corriente continua. En contra: no hay vehículo comercial anunciado, ni fecha de llegada a España, ni precio que comparar; la planta de Dunkerque sigue en proyecto.
- Datos técnicos clave: células Gen4 de litio-cerámica con separador cerámico y electrolito inorgánico no inflamable; ensayos eléctricos, térmicos y de seguridad por parte de Mercedes-Benz; planta prevista en Dunkerque (Francia) con capacidad de hasta 44 GWh; autonomía de referencia de 1.205 km en un EQS con celdas de estado sólido; sin carga útil, volumen ni precio porque no existe producto en venta.
Qué ha firmado Mercedes-Benz con ProLogium
El acuerdo refuerza una colaboración que ya suma más de una década y coloca a la marca de la estrella en primera fila para probar las células de cuarta generación de la firma taiwanesa. Según los datos difundidos sobre el acuerdo, Mercedes-Benz realizará ensayos eléctricos, térmicos y de seguridad tanto en sus propias instalaciones como en institutos externos.
La clave técnica está en el electrolito inorgánico no inflamable. Frente a las celdas de ion litio convencionales, la batería de estado sólido sustituye el electrolito líquido por materiales sólidos y añade un separador cerámico. El resultado que persigue el sector se resume en tres vectores: mayor densidad energética, más potencia de carga en corriente continua y una vida útil más larga.
ProLogium ya opera una fábrica de gran tamaño en Taiwán y proyecta una planta en Dunkerque, en Francia, con capacidad de hasta 44 GWh. Esa instalación es la que debe abastecer de células a los clientes europeos, Mercedes-Benz incluida, según los datos publicados por la compañía.
Mercedes-Benz no juega solo esta carta. La marca prueba también celdas de litio-metal de la estadounidense Factorial Energy, con un resultado llamativo: un EQS equipado con un pack de estado sólido recorrió 1.205 kilómetros con una sola carga y terminó la prueba con unos 137 kilómetros estimados de autonomía restante, según las cifras que maneja el fabricante.
El valor del estado sólido para una flota no está en la autonomía de récord, sino en recortar el tiempo de carga DC sin perder carga útil.
Qué cambia en el ciclo de trabajo de una flota eléctrica
El argumento operativo es directo. Si una misma caja de batería almacena más energía, el vehículo gana kilómetros sin ganar peso; si la marca prefiere mantener la autonomía y encoger la batería, libera kilos que van directos a carga útil. En reparto urbano, donde cada kilo cuenta para no rozar la MMA (masa máxima autorizada), esa segunda vía es la más interesante para el autónomo con furgoneta de 3.500 kg.
La otra palanca es la potencia de carga en corriente continua. Una celda capaz de admitir más amperaje permite exprimir cargadores de 150 kW o más y acortar la parada de recarga; en turnos de dos vehículos por cargador, ahí está el ahorro real de la jornada.
En seguridad, el electrolito no inflamable es el argumento que las marcas esgrimen para reducir el riesgo térmico ante un impacto o un incidente en la nave de carga. Es un factor que conviene mirar al negociar la póliza del seguro de flota y al definir los protocolos internos de recarga, aunque todavía no hay datos públicos de siniestralidad que lo cuantifiquen.
Lo que aún no está sobre la mesa:
- Fecha de industrialización de la planta de Dunkerque y ritmo de producción real de sus líneas.
- Precio del kWh de estas celdas y coste de sustitución del pack fuera de garantía.
- Autonomía WLTP urbano y potencia de carga DC del primer modelo comercial que las monte.
- Cobertura de la red de servicio para eléctricos profesionales en España.
Hoy por hoy ninguna de esas cifras está disponible: no hay furgoneta ni vehículo industrial eléctrico con celdas de ProLogium anunciado para el mercado español, ni precio, ni plazo de entrega. Cualquier plan de renovación debe seguir apoyándose en la oferta de ion litio que ya está en la red oficial.
Veredicto profesional: buena noticia tecnológica, decisión de flota sin mover ficha
Mercedes-Benz no está sola en la carrera. Toyota, Nissan, Honda, BYD, Volkswagen, Stellantis y Chery trabajan en la misma dirección, y según la información publicada sobre el acuerdo algunas de estas tecnologías podrían alcanzar el mercado en los próximos doce meses, sin que ninguna compañía haya concretado todavía modelo, mercado ni precio.
Para una PYME que renueva furgonetas cada cinco o seis años, el estado sólido no es hoy un criterio de compra. La decisión de este ejercicio sigue dependiendo de la autonomía WLTP urbano del modelo disponible, de la potencia de carga DC contratada en la nave y del TCO (Coste Total de Propiedad) que arroja la oferta de renting. El acceso prioritario de Mercedes-Benz importa a medio plazo, cuando Dunkerque empiece a entregar células y la marca decida cómo integrarlas en su gama profesional.
Donde sí conviene situar la antena es en los grandes operadores logísticos. Quien firme contratos a ocho o diez años con la vista puesta en 2030 debería seguir esta tecnología y la de Factorial como termómetro del coste del kWh, porque de ahí saldrá la diferencia entre una flota que carga por la noche y otra que rota sin parar.
El próximo hito es la batería de ensayos: Mercedes-Benz somete las células Gen4 a pruebas eléctricas, térmicas y de seguridad mientras ProLogium avanza en el desarrollo de su planta francesa. De esos dos frentes saldrá la primera fecha creíble para una furgoneta eléctrica de estado sólido.

