Circular por autopista en España implica, por lo general, respetar el límite de velocidad de 120 km/h. Una cifra que cualquier conductor tiene interiorizada y que, además, está fuertemente vigilada por los radares y controles de tráfico de la DGT. Sin embargo, hay ocasiones en las que esta regla parece romperse sin consecuencias. Es entonces cuando surge la duda: ¿por qué algunos vehículos pueden ir mucho más rápido sin ser sancionados?
La respuesta no está en un fallo del sistema ni en privilegios arbitrarios. Existe un marco legal muy concreto que permite, bajo ciertas condiciones estrictas, superar ese límite sin que haya sanción inmediata. Es una excepción poco conocida, pero perfectamente regulada, que responde a necesidades técnicas y de seguridad vial que van más allá del uso cotidiano del coche.
5El otro gran caso: los vehículos de emergencia
Más allá de los coches de ensayo, existe otra excepción importante en la normativa: los vehículos prioritarios en servicio urgente. Ambulancias, coches de policía o camiones de bomberos pueden superar los límites de velocidad cuando están atendiendo una emergencia.
En este caso, la ley no establece un tope máximo de velocidad concreto. No obstante, la DGT recuerda a estos conductores que deben hacer un uso responsable de esta libertad: no se trata de una licencia para conducir sin control, sino de una herramienta para salvar vidas o responder a situaciones críticas.


