Circular por autopista en España implica, por lo general, respetar el límite de velocidad de 120 km/h. Una cifra que cualquier conductor tiene interiorizada y que, además, está fuertemente vigilada por los radares y controles de tráfico de la DGT. Sin embargo, hay ocasiones en las que esta regla parece romperse sin consecuencias. Es entonces cuando surge la duda: ¿por qué algunos vehículos pueden ir mucho más rápido sin ser sancionados?
La respuesta no está en un fallo del sistema ni en privilegios arbitrarios. Existe un marco legal muy concreto que permite, bajo ciertas condiciones estrictas, superar ese límite sin que haya sanción inmediata. Es una excepción poco conocida, pero perfectamente regulada, que responde a necesidades técnicas y de seguridad vial que van más allá del uso cotidiano del coche.
4La señal que los delata en carretera
Si alguna vez te has cruzado con uno de estos vehículos, es posible que no lo hayas reconocido a simple vista. El distintivo específico que identifica a estos vehículos en pruebas es la señal V-12, una placa rectangular, generalmente de color anaranjado o rojo, con las letras ‘F.V.’ (‘Fabricante Vehículo’) visibles tanto en la parte delantera como trasera del coche.
Este distintivo indica que el vehículo en cuestión está realizando pruebas autorizadas por la DGT y que, por tanto, puede circular bajo un régimen especial de velocidad. Para la DGT y sus sistemas de control, esta señal es clave para evitar sanciones indebidas.


