La multa de 200 euros por llevar los neumáticos desgastados

El Reglamento General de Vehículos fija en 1,6 milímetros la profundidad mínima del dibujo. La DGT sanciona con hasta 200 euros por rueda y el RACE sitúa los neumáticos entre las principales causas de asistencia en carretera.

Circular con los neumáticos desgastados puede costarte hasta 200 euros de multa y, lo que es peor, un reventón a 120 por hora en plena autovía. El RACE acaba de señalar la goma como una de las tres causas principales de asistencia en carretera después de la última operación salida, y el dato encaja con lo que cualquier mecánico te dirá al levantar el coche en el puente.

Te lo cuento sin rodeos: la mayoría de conductores no mira los neumáticos hasta que algo falla. Y cuando falla, ya es tarde.

Qué dice la ley sobre los neumáticos desgastados

El Reglamento General de Vehículos es muy claro en su artículo 7 y en el anexo I: la profundidad mínima del dibujo en la banda de rodadura es de 1,6 milímetros. Por debajo de esa cifra, el neumático está fuera de la ley. Punto.

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La DGT considera esta infracción como grave. La sanción económica va de los 80 euros por una rueda con el dibujo al límite hasta los 200 euros si la goma está claramente por debajo del mínimo legal o presenta deformaciones, cortes o deterioros visibles. Si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, la multa se queda en 100 euros. No hay pérdida de puntos por esto, pero sí puede inmovilizarse el vehículo si el agente considera que representa un peligro real.

Ojo con un detalle que casi nadie conoce: la multa es por cada rueda en mal estado. Si llevas las cuatro en los huesos, la cuenta se dispara. Y en una ITV con los neumáticos así, el rechazo es automático, con reinspección obligatoria antes de dos meses y el coche sin poder circular más allá del taller.

Por qué un neumático gastado te puede costar la vida

El dibujo de la goma no es decoración. Es lo que evacúa el agua cuando llueve, lo que te mantiene pegado al asfalto cuando frenas y lo que impide que el coche se vaya en la primera curva mojada. Con 1,6 milímetros ya estás rozando el límite; con menos, el aquaplaning aparece a velocidades ridículas.

Mira los datos del RACE tras la última operación retorno: los avisos por pinchazo, reventón y pérdida de presión se han disparado. No es casualidad. Los coches salen de casa con ruedas que llevan dos o tres veranos encima, kilómetros a sus espaldas y, encima, mal infladas.

La presión de neumáticos (los bares a los que circula cada rueda) es el otro gran descuidado. Una presión baja calienta el neumático, deforma los flancos y multiplica el riesgo de reventón en autovía. Una presión alta reduce el agarre y aumenta el desgaste central. Ninguna de las dos es gratis.

Te dejo la checklist rápida que hago yo antes de un viaje largo:

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  • Mirar la profundidad del dibujo con una moneda de un euro: si el borde dorado se ve entero al meterla en la ranura, la rueda está al límite.
  • Comprobar la presión en frío, antes de rodar, con los valores que marca el fabricante en la pegatina del marco de la puerta.
  • Revisar flancos en busca de grietas, bultos o cortes. Un bulto es sentencia de muerte para esa goma.
  • Mirar la fecha de fabricación (DOT) en el lateral: más de seis años y la goma está envejecida aunque tenga dibujo.
  • No olvidar la rueda de repuesto o el kit antipinchazos. Cuando lo necesitas, ya es tarde para comprobarlo.

Mi lectura: la norma se queda corta para lo que hay en la carretera

Aquí voy a mojarme. El mínimo legal de 1,6 milímetros se fijó en una directiva europea de 1989 y desde entonces no se ha movido un milímetro, nunca mejor dicho. Los fabricantes de neumáticos llevan años recomendando cambiar a partir de 3 milímetros por una razón sencilla: a 1,6 mm la distancia de frenada sobre mojado puede ser un 40% mayor que con una goma nueva. Son muchos metros. Los metros que separan un susto de una desgracia.

En Alemania y Austria, la DEKRA y los clubes del motor llevan tiempo pidiendo subir el mínimo a 3 mm para neumáticos de invierno, y algunas aseguradoras ya penalizan al cliente que sufre un siniestro con la goma por debajo de esa cifra. En España seguimos anclados en el 1,6 y el debate no termina de abrirse. Mientras tanto, el RACE y la DGT repiten año tras año que los neumáticos están detrás de un porcentaje importante de los siniestros graves en carretera abierta.

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La próxima revisión del Reglamento General de Vehículos está sobre la mesa del Ministerio de Transportes, y según fuentes del sector consultadas por Merca2.es Motor, el asunto del mínimo legal de la banda de rodadura podría reabrirse en los próximos meses. No lo doy por hecho, pero la presión de los clubes automovilísticos europeos va en esa dirección. Entre tanto, la recomendación es simple: no esperes a los 1,6 mm. Cambia antes. Te juegas mucho más que 200 euros.

Información útil para el conductor

  • Base legal: artículo 7 y anexo I del Reglamento General de Vehículos, profundidad mínima de 1,6 mm en la banda de rodadura.
  • Sanción: de 80 a 200 euros por rueda, con reducción a la mitad si pagas en los 20 días posteriores a la notificación. Sin pérdida de puntos, pero con posible inmovilización del vehículo.
  • Consejo de Merca2 Motor: no esperes al mínimo legal. Cambia a partir de los 3 mm, especialmente si vas a hacer un viaje largo o conduces habitualmente en zonas con lluvia.
  • Curiosidad: el límite de 1,6 mm está fijado desde una directiva europea de 1989. En Alemania ya se debate subirlo a 3 mm para neumáticos de invierno, y algunas aseguradoras penalizan al conductor que tiene un siniestro con la goma por debajo de ese valor.