Bajo el carenado, la CFMoto V4 SR-RR esconde un motor tetracilíndrico en V a 90 grados, de 997 centímetros cúbicos, con refrigeración líquida. Un bloque que, según los datos oficiales, entrega 210 CV y gira a 15.000 revoluciones por minuto, cifras que hasta hace poco solo pertenecían a las superbikes japonesas y europeas.
El peso declarado en seco se queda en los 180 kilos, lo que arroja una relación peso-potencia de 0,86 kg/CV. Para hacerse a la idea, es un valor que la coloca cara a cara con las deportivas más radicales del mercado actual. El chasis y el basculante se han desarrollado para soportar ese par y mantener la estabilidad a velocidades extremas.
CFMoto ha tirado de experiencia en el Campeonato Mundial de Superbikes para afinar detalles clave. El cigüeñal contrarrotante reduce la tendencia de la rueda delantera a levantarse en aceleraciones fuertes y ayuda a meter la moto en las curvas con menos esfuerzo. Los alerones delanteros son activos: cambian de ángulo según la velocidad para ofrecer más agarre en las rectas sin penalizar la agilidad.
Electrónica de competición y ayudas al piloto
La electrónica es la que vigila que todo esté bajo control. La V4 SR-RR equipa un sensor inercial de seis ejes (IMU) que gestiona el control de tracción y el ABS en curva, un sistema de frenada combinada que reparte la potencia de frenado entre ambos ejes, y un cambio rápido (quickshifter) que funciona tanto al subir como al bajar de marcha sin necesidad de embragar.

Además, cuenta con control de crucero, un detalle poco habitual en motos tan radicales. Todo ello se controla desde una piña izquierda con mandos retroiluminados y una pantalla TFT a color. El cerebro electrónico permite buscar los límites con una red de seguridad muy avanzada, algo fundamental cuando se superan los 300 km/h.
La combinación de aerodinámica activa y ayudas electrónicas hace que esta moto sea algo más que una máquina de velocidad punta. La respuesta en curva y la estabilidad en frenada combinada prometen un comportamiento muy refinado para una moto de preproducción. Habrá que esperar a las primeras pruebas dinámicas para ver cómo se traduce todo eso en carretera.
La irrupción de CFMoto en la élite de las superbikes es un golpe sobre la mesa que los fabricantes tradicionales no pueden ignorar.
El significado del récord para CFMoto y el mercado
El vicepresidente de la compañía, Chen Zhiyong, lo dijo sin pelos en la lengua: «Nuestro modelo de desarrollo propio se ganó un lugar en la élite del rendimiento internacional. La frase resume el salto cualitativo de la industria china, que deja de perseguir a los rivales europeos y se postula como líder en algunos apartados técnicos.
La comercialización está prevista para finales de este mismo año 2026, y aunque la marca se había marcado 2028 como fecha de entrada en el campeonato del mundo de Superbikes (WorldSBK), es probable que veamos a la V4 SR-RR en alguna carrera ya en 2027, posiblemente con un equipo satélite que sirva de banco de pruebas. Para los aficionados, eso abre un escenario apasionante: una superbike china compitiendo de tú a tú con las supedeportivas de Kawasaki, Ducati, Yamaha y BMW.
El reto ahora no es solo técnico, sino comercial. CFMoto necesita convencer al motero europeo de que esta moto no es una alternativa barata, sino una opción de verdadero rendimiento. El récord de velocidad certificado por el Centro Nacional de Inspección de Motocicletas de Chongqing es un primer argumento de peso; el precio y la fiabilidad a largo plazo serán los siguientes capítulos de esta historia.
Tu Mecánico de Confianza
La irrupción de la firma china en el segmento de las superbikes es comparable a lo que vivimos con Honda en los años sesenta. De hecho, hace una década nadie habría imaginado una moto de esta nacionalidad a la altura de una Panigale V4 o una BMW S1000RR, y ahí está la SR-RR, con motor V4, 210 CV y un récord de 315,82 km/h.

