BYD defiende en el Best of Belron su papel como compañía tecnológica en la nueva automoción

En España BYD pasó de matricular 600 vehículos en 2023 a superar las 25.000 unidades el pasado año. Pero el fabricante chino quiere ir mucho más allá del propio automóvil y su tecnología es la clave para conseguirlo.

Alberto De Aza, Country Manager de BYD España, participó en el Best of Belron de Carglass, celebrado en Lisboa, donde explicó la visión de la marca china sobre la transformación del automóvil

Durante su intervención, vinculó el futuro del sector a la electrificación, el software, la conectividad y una mayor velocidad de innovación.

BYD: la marca que quiere ir más allá del coche

BYD plantea su posicionamiento en Europa desde una idea concreta: no presentarse solo como un nuevo fabricante de automóviles, sino como una compañía tecnológica con actividad en vehículos, baterías, almacenamiento de energía y soluciones vinculadas a la movilidad eléctrica.

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Durante su intervención, De Aza sostuvo que la industria ya no puede avanzar con los plazos tradicionales de desarrollo. Según explicó, los ciclos de tres, cuatro, cinco u ocho años resultan demasiado largos en un mercado donde el cliente espera actualizaciones más rápidas, nuevas funciones y una respuesta más ágil por parte de las marcas.

En ese contexto, el directivo defendió que la velocidad forma parte del ADN de BYD. Esa rapidez, según su planteamiento, no se limita al lanzamiento de nuevos modelos, sino que afecta también al desarrollo de producto, la adaptación al mercado, la red comercial, la logística y la posventa.

Software, conectividad e integración vertical

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Foto: BYD. Todos los modelos de la casa china presumen de tener la última tecnología para mejorar el confort y la seguridad.

Uno de los ejes de la ponencia fue la integración vertical de BYD. De Aza comparó el modelo tradicional de la industria, basado en múltiples proveedores y sistemas que deben integrarse después, con el enfoque de la compañía china, que desarrolla internamente buena parte de sus componentes y tecnologías.

Según explicó, BYD diseña primero el software y construye alrededor de él el hardware del vehículo. Esta forma de trabajar busca integrar bajo un mismo lenguaje la electrónica, la conectividad, la batería, el sistema de propulsión y la experiencia de usuario.

La conectividad fue otro de los puntos relevantes de la intervención. BYD considera que ya no debe entenderse como un equipamiento añadido, sino como una parte central del vehículo. Sus modelos pueden recibir actualizaciones remotas, incorporar mejoras después de la entrega y activar nuevas funciones sin necesidad de acudir al taller.

Del coche eléctrico al ecosistema energético

2026 BYD tecnologías confort y seguridad. Imagen cargador.

De Aza también puso como ejemplo la función Vehicle to Load, que permite utilizar el coche como una fuente de energía externa para alimentar dispositivos eléctricos. Para BYD, este tipo de soluciones refleja una evolución del automóvil hacia un papel más amplio dentro del ecosistema energético.

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La idea de fondo es que el coche eléctrico deje de ser solo un medio de transporte y pase a formar parte de una red conectada con la generación, el almacenamiento y el uso inteligente de la energía. En esta visión, la batería del vehículo gana protagonismo no solo por su autonomía, sino también por su capacidad para interactuar con otros dispositivos.
Crecimiento en España y Portugal

El responsable de BYD en España también repasó la evolución comercial de la marca en la Península Ibérica. Según los datos compartidos durante la ponencia, BYD pasó en España de unas 600 matriculaciones en 2023, tras su lanzamiento en el último trimestre de ese año, a superar las 25.000 unidades en 2025.

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En Portugal, el crecimiento comunicado por la compañía va de unas 400 unidades a más de 6.000 matriculaciones, hasta situarse como primera marca en el mercado de vehículos enchufables. De Aza vinculó esas cifras no solo al producto, sino también al trabajo realizado en logística, distribución, satisfacción del cliente y adaptación a cada mercado.

La fábrica de Hungría, paso clave para BYD en Europa

Wang Weizhong Gobernador de la provincia china de Guangdong Viktor Orban primer ministro de Hungria y Wang Chuanfu Presidente y Director General de BYD Motor16
Foto: BYD

La dimensión industrial europea fue otro de los asuntos relevantes de la intervención. De Aza subrayó la importancia de la futura fábrica de en Hungría, una instalación llamada a convertirse en uno de los hitos de la marca en Europa.

Según explicó, la planta permitirá producir coches para el mercado europeo desde el propio continente, con vehículos fabricados, diseñados y suministrados desde Europa. Este movimiento encaja en la estrategia de BYD de combinar una presencia global con una implantación local en los mercados donde quiere consolidarse.

Tecnología, volumen y también imagen de marca

2026 BYD YangWang U9 Xtreme. Imagen portada.
Foto: BYD. Esta máquina esconde cuatro motores eléctricos y cada uno de ellos genera 555 kW de potencia. Echa cuentas.

Aunque el discurso principal giró en torno a la racionalidad tecnológica, la electrificación y la escala industrial, De Aza también quiso recordar que el automóvil mantiene una parte emocional relacionada con el diseño, la velocidad y la pasión por los coches.

En ese punto mencionó el Yangwang U9 Xtreme, el superdeportivo eléctrico de la marca de lujo de BYD, con 3.000 CV, una velocidad máxima cercana a los 500 km/h y un registro por debajo de los siete minutos en Nürburgring, según los datos expuestos durante la intervención.

Con este tipo de ejemplos, BYD intenta combinar dos mensajes: por un lado, su capacidad para competir en volumen en el mercado de vehículos eléctricos e híbridos enchufables; por otro, su intención de construir una imagen tecnológica y aspiracional en torno a sus desarrollos más avanzados.