Bonus malus del seguro de coche: cómo funciona el descuento y cómo conservarlo al cambiar de aseguradora

El descuento por no dar partes puede alcanzar el 50% de la prima, pero solo se conserva si el historial queda bien documentado al cambiar de aseguradora. Explicamos cómo se calcula el bonus malus y qué papel juega la carta de bonificaciones.

El bonus malus del seguro de coche premia con descuentos de hasta el 50% a quien no da partes. Es el mecanismo con el que las aseguradoras convierten tu historial de conducción en precio.

Qué es el bonus malus y cómo se calcula el descuento

En la práctica, el bonus malus es el sistema que premia con descuento al conductor sin siniestros y penaliza al que los tiene. Cada año sin partes suma bonificación; cada parte con culpa puede restarla o encarecer la prima en la siguiente renovación.

Según la guía de seguros de coche de la OCU, cada tipo de póliza tiene coberturas y precios distintos: un seguro a terceros básico cuesta menos que uno a todo riesgo, pero solo incluye la responsabilidad civil. La bonificación se aplica después sobre la prima de la modalidad que contrates. Esa diferencia de partida influye en cómo se traduce el descuento: no es lo mismo aplicar un 50% sobre una prima baja que sobre un todo riesgo.

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La bonificación máxima puede llegar al 50% en perfiles con varios años sin siniestros. Con una prima de 400 euros anuales, ese descuento dejaría el recibo en 200 euros al año. Cada parte con culpa, en cambio, puede reducir el porcentaje acumulado y encarecer la renovación.

  • Sin partes durante un año: la bonificación aumenta y se traduce en una rebaja sobre la prima del año siguiente.
  • Un parte con culpa: puede reducir la bonificación acumulada o mantenerla si la póliza incluye protección de bonus.
  • Cambiar de compañía: no tiene por qué suponer empezar de cero, siempre que la carta de bonificaciones acredite el historial.

La bonificación máxima no se pierde al cambiar de aseguradora si el historial queda bien documentado con la carta de bonificaciones.

La carta de bonificaciones: cómo conservar el descuento al cambiar de aseguradora

La carta de bonificaciones es el documento que acredita los años sin siniestros y el porcentaje de bonificación acumulado. La emite la aseguradora saliente y se presenta a la nueva compañía para que aplique el descuento desde el primer recibo.

Pedirla es sencillo: puede solicitarse al cancelar la póliza o con antelación desde el área de cliente. Si no se presenta, la nueva aseguradora puede iniciar el contrato con una bonificación menor, y la cuota resultará más alta.

Al recibirla conviene comprobar que figuren correctamente el nombre del tomador, la matrícula del vehículo, los años sin siniestros y el porcentaje de bonificación. Si hay un dato erróneo, la aseguradora saliente puede corregirlo antes de que la nueva compañía calcule la prima.

Los comparadores como Rastreator permiten indicar los años sin siniestros, pero la carta de bonificaciones es la prueba oficial que evita dudas y agiliza la aplicación del descuento.

Qué mirar antes de firmar y cuándo conviene comparar

Antes de firmar una póliza nueva conviene revisar tres datos de la carta: el porcentaje de bonificación, la fecha de emisión y si existe algún parte pendiente que la aseguradora pueda imputar al historial. También conviene comparar la prima final con la bonificación ya aplicada, no solo el descuento anunciado.

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El sector reconoce con normalidad el historial sin siniestros cuando la documentación es clara, lo que facilita la portabilidad del seguro entre compañías. Si llevas tres, cinco o más años sin dar partes, la revisión anual de la póliza es el momento natural para pedir la carta y comprobar si la prima resultante compensa el cambio.

Conviene recordar que el descuento por no dar partes y la prima final dependen de dos cosas diferentes. La bonificación premia la regularidad del historial; el precio final de la póliza depende además del tipo de cobertura, el vehículo y la zona de residencia. Por eso, al comparar hay que mirar la prima ya con el bonus aplicado y con las mismas coberturas.

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A la hora de elegir, la bonificación es un buen punto de partida, pero no sustituye a la letra pequeña de la póliza ni a las coberturas contratadas. La clave está en comparar precios con el descuento ya incluido y con las mismas coberturas.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: un sistema de bonificación que premia con descuentos de hasta el 50% a quien no da partes y permite conservar ese ahorro al cambiar de aseguradora.
  • A quién va dirigido: a conductores de coche con historial limpio y a quienes quieren cambiar de seguro sin perder la bonificación acumulada.
  • Cuánto cuesta: la carta de bonificaciones no tiene coste para el usuario. Con una prima de 400 euros, el descuento máximo dejaría el recibo en 200 euros anuales.