Durante muchos años, el Ferrari 550 Maranello personalizado por Michael Jordan fue poco más que una leyenda en el mundo del motor. Un automóvil que existía en los registros, en las fotos de época y en la memoria de quienes sabían que el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos había encargado uno de estos deportivos a su gusto en plena cima de su carrera deportiva. Sin embargo, el paradero del chasis 108712, entregado a Jordan el 29 de mayo de 1997 y agraciado con una matrícula personalizada, se convirtió en un misterio durante casi un cuarto de siglo. Hasta que, a principios de 2026, el concesionario Curated de Miami logró localizarlo y rescatarlo del olvido. Ahora, este cavallino rampante tan especial está listo para salir a subasta y volver a ocupar el lugar que merece en la historia del coleccionismo.
La subasta de este impresionante Ferrari 550 Maranello se celebrará del 15 al 30 de septiembre a través de Joopiter, la plataforma de subastas respaldada por Pharrell Williams. Y no será una venta cualquiera: la estimación previa sitúa su valor entre 700.000 y 1.300.000 dólares (entre 600.000 y 1.120.000 euros), cifras que se encuentran muy por encima de lo que suelen alcanzar la inmensa mayoría de los Ferrari 550 Maranello en perfecto estado que cambian de manos en los últimos tiempos. Sensacionales deportivos de los que por cierto se construyeron 3.083 unidades entre 1996 y 2001.
Este Ferrari 550 Maranello tuvo que ser adaptado para que Jordan lo pudiera conducir

Y es que la diferencia en esta ocasión no la marca el vehículo en sí, sino su procedencia. Jordan encargó esta unidad directamente a la firma de Maranello, con una combinación de colores y opciones elegidas personalmente, reflejando su quinta temporada como campeón de la NBA. Entre todas ellas se encuentran el color Rosso Barchetta de su carrocería, las llantas Speedline cromadas, interior de cuero color tostado… Sin olvidar un detalle que dio más de un quebradero de cabeza a los de Maranello. Jordan medía 1,98 metros, de ahí que su Ferrari 550 Maranello equipara unos raíles alargados para sostener un asiento con un acolchado más delgado de lo habitual.
Los registros recopilados por Curated confirman que este Ferrari 550 Maranello fue propiedad de Jordan a finales de los noventa, y esa documentación es precisamente lo que dispara su valor. Más allá de que se trata de una unidad con cambio manual y con apenas 29.800 kilómetros en su haber. De los cuales se dice que Jordan le hizo alrededor de 10.000 kilómetros antes de venderlo el 4 de diciembre de 2002. Y todo esto en un mercado donde la historia pesa tanto como el metal, hace que este maravilloso cavallino rampante se convierta en una pieza única.
Un deportivo que incluso ayudó a diseñar unas de las zapatillas más icónicas de la historia

La búsqueda del vehículo fue casi detectivesca. John Temerian, cofundador de Curated, lideró la investigación que permitió rastrear el Ferrari 550 Maranello hasta un propietario anterior, adquirirlo y asociarse con Joopiter para llevarlo al mercado. La cadena de custodia está excepcionalmente bien documentada, algo poco habitual en vehículos vinculados a celebridades. Y esa trazabilidad es clave: según las guías de Hagerty, un Ferrari 550 Maranello del año 1997 en estado impecable se valora por debajo de los 300.000 dólares (260.000 euros). Que esta unidad pueda multiplicar por cuatro esa cifra demuestra el poder de la procedencia y la narrativa que la acompaña.
Joopiter y Curated exhibirán el vehículo en The Cart Department, en Morton Street, Nueva York, del 15 al 20 de septiembre. Allí estará acompañado por otra pieza histórica: la camiseta que Jordan llevó en el tercer partido de las Finales de la NBA de 1998. Ambas forman parte del tema “Driven to Greatness”, un guiño a la temporada victoriosa que consolidó la leyenda del jugador. Y hay un detalle más que añade magia a esta historia: el diseñador Tinker Hatfield se inspiró en el Ferrari 550 Maranello para crear las Air Jordan XIV. Una vez que se conoce la conexión, las líneas de la zapatilla y el emblema evocan claramente las curvas del Ferrari y su caballo rampante. Este coche no es solo un deportivo raro; es el origen físico de una de las historias de diseño más repetidas en el universo sneakerhead.
Para Joopiter, esta subasta marca su entrada seria en el mercado de automóviles de colección de alta gama. Combinar el Ferrari con la camiseta de Jordan es una apuesta estratégica: demostrar que la procedencia y la narrativa pueden elevar un vehículo más allá de su valor como máquina. Y en este caso, la historia es tan potente que resulta imposible mirar este Ferrari 550 Maranello sin sentir que forma parte de algo mucho más grande.
Cinco claves del Ferrari 550 Maranello de Michael Jordan
– Procedencia certificada que dispara su valor en subasta.
– Estimación millonaria muy por encima de un 550 estándar.
– Conexión con las Air Jordan XIV, pieza clave de su atractivo cultural.
– Exhibición en Nueva York junto a la camiseta de las Finales de 1998.
– Entrada de Joopiter en el mercado de clásicos con una apuesta basada en la narrativa.
Fotos: Joopiter


































