Multas a motoristas que solo circulan en verano: hasta 600 euros y 6 puntos, avisa la Guardia Civil

La presión del grupo y la falta de práctica disparan los riesgos para quienes solo salen en moto durante las vacaciones. Las multas pueden alcanzar los 600 euros y 6 puntos, con radares y controles de la Guardia Civil de Tráfico en carreteras secundarias.

La Guardia Civil de Tráfico avisa a los motoristas de verano: el exceso de confianza puede costarles 600 euros y 6 puntos del carnet. El aviso llega tras detectar un perfil concreto que solo sube a la moto en temporada estival y asume riesgos que no asumiría el resto del año.

José Ramón López, agente del subsector de Tráfico de la Guardia Civil, lo describe sin rodeos: hay motoristas que asumen riesgos innecesarios para mantener un buen estatus dentro de su grupo. La presión social fomenta a veces conductas competitivas o peligrosas.

El perfil del motorista estacional: falta de práctica y sensación de invulnerabilidad

No es un problema de carnet, sino de hábito. Muchos tienen el permiso, pero llevan tiempo sin utilizar una moto. Vuelven por nostalgia o por cambios de vida y se compran motos de gran cilindrada que exigen destrezas avanzadas y buenas condiciones físicas para ser manejadas.

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López señala que este perfil no siempre responde a una falta de experiencia formal, sino a la pérdida de práctica acumulada. El paso del tiempo puede hacer que habilidades que antes parecían automáticas dejen de estar tan presentes. Mientras tanto, una motocicleta potente exige capacidad para reaccionar con rapidez ante situaciones imprevistas, especialmente en carreteras secundarias y durante trayectos de ocio.

En el caso de los turismos, cuando una persona lleva tiempo sin conducir y quiere volver a coger el coche, suele ir a una autoescuela para hacer alguna práctica y ganar seguridad. En el caso de las motos no hay esa costumbre. Hay más sensación de invulnerabilidad, agrega en su explicación.

El agente considera que la diferencia entre coches y motos también está en la percepción del riesgo y en los hábitos previos al regreso a la carretera. Por eso recomienda recuperar progresivamente la confianza y las habilidades antes de afrontar situaciones exigentes, además de revisar el estado físico y el equipamiento.

La edad también influye. Cuanta más edad se tiene, los reflejos y la visión comienzan a deteriorarse, incrementando el riesgo de sufrir siniestros. Y si a esto se suma una conducción inadecuada, el peligro aumenta, admite el agente.

Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes

Las infracciones más habituales en este perfil salen caras. Circular por encima del límite de velocidad en carretera convencional puede derivar en una sanción de hasta 600 euros y la detracción de 6 puntos del carnet, según el régimen sancionador de la Ley sobre Tráfico. El exceso de velocidad es la infracción reina en los trayectos de ocio en grupo.

Si además el motorista no usa el casco o lo lleva mal, la multa asciende a 200 euros y conlleva 3 puntos menos. La DGT recuerda que el casco es obligatorio en todo tipo de vías, también para los pasajeros.

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El alcohol es otro factor de riesgo. Conducir con tasas superiores a las permitidas acarrea sanciones económicas de hasta 1.000 euros y la pérdida de hasta 6 puntos, dependiendo del grado. En el caso de motoristas, el riesgo se multiplica por la menor protección ante una caída.

Ojo a las carreteras secundarias. Son el escenario favorito de los grupos que salen en verano y también donde más se nota el exceso de confianza. Una frenada tarde, una curva mal trazada o un adelantamiento arriesgado pueden salir muy caros, y no solo en euros.

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La DGT y la Guardia Civil intensifican en temporada estival los controles en carreteras secundarias, donde se concentran los grupos de motoristas. Los radares móviles y los controles de alcohol y drogas forman parte del dispositivo habitual.

Qué revisar antes de volver a subirte a la moto

El consejo del agente de la Guardia Civil es claro: recuperar progresivamente la confianza y las habilidades antes de afrontar situaciones exigentes. También conviene revisar el estado físico y el equipamiento, porque la experiencia pasada no garantiza seguridad presente. Además, conviene revisar el estado de los neumáticos, frenos y luces antes de cada salida; el mantenimiento no es solo cosa del coche.

El estrés laboral o familiar también juega en contra. Según López, da lugar a una conducción más agresiva, como vía de escape. Y la presión del grupo puede empujar a mantener un estatus que no se corresponde con las capacidades reales sobre la moto.

No se trata de renunciar a la moto, sino de volver con cabeza. Si no te sientes seguro en grupos numerosos, sal solo o en pequeños grupos de confianza. Y si el grupo quiere ir más rápido, tú no.

La responsabilidad individual es la clave. Una conducción segura requiere adaptar la velocidad, respetar las normas y evitar decisiones condicionadas por el entorno. Volver a circular sobre dos ruedas debe hacerse con prudencia, preparación y conciencia de que la experiencia pasada no garantiza seguridad presente.

La experiencia pasada no garantiza seguridad presente: si has estado meses sin subirte a la moto, vuelve a empezar despacio.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: a motoristas que solo circulan en verano y retoman motos de gran cilindrada sin práctica reciente.
  • Cifras a tener en cuenta: hasta 600 euros y 6 puntos por exceso de velocidad; 200 euros y 3 puntos por no usar el casco; hasta 1.000 euros y 6 puntos por alcoholemia.
  • Consejo para evitarlo: recupera la técnica de forma progresiva, revisa el equipamiento y no cedas a la presión del grupo.