Alex Palou campeón IndyCar 2026: quinto título en seis temporadas tras dominar en Laguna Seca

El título se sentenció en Milwaukee, no en la final californiana, y confirma una regularidad sin precedentes en la IndyCar moderna. Scott McLaughlin ganó en Laguna Seca y Kyle Kirkwood selló el subcampeonato.

Álex Palou ya tiene cinco títulos de la IndyCar en seis temporadas, un dominio que solo encuentra parangón en las épocas de Dario Franchitti o Scott Dixon. El campeonato no se resolvió en la final de Laguna Seca, sino dos citas antes, en la doble cartelera de Milwaukee, donde el piloto de Chip Ganassi sentenció el certamen con 86 puntos de ventaja sobre Kyle Kirkwood.

La última cita del calendario tuvo más de homenaje que de pelea por el título. El trazado californiano rebautizó su Sacacorchos como Sacacorchos Álex Zanardi y despidió a Scott Dixon de Ganassi tras más de dos décadas. El neozelandés, sin victorias por primera vez desde 2004, cerró con un discreto 17º puesto.

La doble cita de Milwaukee dejó el título en manos de Palou con una lógica aplastante. El de Chip Ganassi no necesitó brillar en la final; su renta acumulada a lo largo del año, con una regularidad de podios y vueltas rápidas, le permitió gestionar las últimas semanas sin arriesgar la corona. Kirkwood, segundo en la tabla, peleó hasta el final, pero la ventaja era demasiado amplia para un cierre con suspense.

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La ventaja final de 86 puntos puede sonar abultada, y lo es. Pero el campeonato tuvo alternancia de ganadores y un alto nivel de igualdad mecánica. Palou se impuso por una cuestión de pura eficiencia: sumar en los días malos y no regalar puntos en los circuitos donde no tenía ritmo.

El título se decidió en Milwaukee, no en la fiesta de Laguna Seca

Scott McLaughlin, desde la pole, controló 87 de las 95 vueltas y firmó su octava victoria en la categoría. Rompió una sequía de más de un año y regaló a Penske el tercer triunfo del curso. Una tarde para maquillar un año en el que el equipo no alcanzó sus objetivos de campeonato.

Álex Palou apostó por una estrategia alternativa con un segundo stint de neumáticos alternativos usados. No funcionó. Perdió la posición con Kirkwood y esperó una bandera amarilla que nunca llegó. El único safety car se produjo en la primera vuelta, cuando Sting Ray Robb embistió a Dennis Hauger en la curva 6.

Palou no necesitó ganar en Laguna Seca. Su título se explica por una regularidad que ningún rival ha podido igualar en cinco de las últimas seis temporadas.

El abandono de Hauger no impidió que el noruego se llevara el premio de Novato del Año, superando a Mick Schumacher y Caio Collet en la tabla de debutantes. Un desenlace agridulce para una temporada en la que el ex de Fórmula 2 firmó actuaciones notables.

McLaughlin recupera la victoria y Penske maquilla un año gris

Alexander Rossi completó el podio, su primer cajón desde Laguna Seca 2024. David Malukas y Felix Rosenqvist ofrecieron la mejor batalla del día por la cuarta plaza, con el sueco por delante. Rinus VeeKay, décimo en el campeonato, hizo historia para Juncos Hollinger Racing.

La remontada no llegó para Josef Newgarden, que se tocó con su compañero Will Power en una pelea de campeones sin concesiones. Newgarden superó a Power en la pista, pero el australiano terminó por delante, un detalle menor en una temporada sin título para Penske.

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La victoria de McLaughlin supone el triunfo número 245 para Chevrolet en la categoría y el 135 de su motor V6 biturbo de 2,2 litros. Un dato que consolida el dominio del bloque estadounidense en la era actual de la IndyCar.

quinto título Alex Palou

Un campeonato que redefine la era Palou y anticipa el relevo en Ganassi

La dimensión del dato es histórica. Solamente Scott Dixon y Dario Franchitti han encadenado rachas similares en la IndyCar moderna. Palou suma cinco títulos en seis años, un ritmo que ni el propio Dixon mantuvo en su mejor década. A sus 29 años, el español tiene margen para discutir los registros históricos de la categoría, incluidos los siete títulos nacionales de A.J. Foyt en la era USAC.

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En el plano interno, Chip Ganassi Racing afronta un relevo generacional. La llegada de Christian Lundgaard se da por hecha en el paddock, aunque aún no hay confirmación oficial. Si el danés aterriza en el equipo, Palou tendrá un compañero con menos jerarquía que Dixon, lo que refuerza su estatus como líder absoluto.

Penske cierra con una nota positiva pero lejos de sus estándares. La escudería de Roger Penske no gana un título desde 2022, cuando Will Power se coronó. La imagen de Newgarden y Power tocándose en pista, siendo compañeros y campeones, resume una temporada de tensión interna que conviene resolver antes de 2027.

El próximo movimiento relevante será el anuncio oficial del sustituto de Dixon. Todo apunta a Lundgaard, y esa decisión puede mover el tablero de la próxima temporada. Mientras tanto, Palou ya tiene el gran trofeo de campeón en la mano y el hambre intacta.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: La victoria de McLaughlin es la número 245 para Chevrolet en la categoría y la 135 de su motor V6 biturbo de 2,2 litros. Un dato que refuerza el dominio del motor estadounidense en la era actual.
  • El rumor del paddock: Christian Lundgaard, sexto en Laguna Seca, ya es señalado como el sustituto de Scott Dixon en Ganassi. Si se confirma, alterará la jerarquía interna del equipo.
  • Veredicto: El quinto título de Palou no admite discusión. Gana por regularidad y lectura táctica, no por exhibiciones puntuales. La IndyCar tiene un nuevo estándar de consistencia.