Un Maserati Tipo 61 Birdcage de 1959 acaba de firmar una subasta récord en Pebble Beach.
El ejemplar se adjudicó por 4,24 millones de dólares, equivalentes a unos 3,8 millones de euros al cambio actual, según los resultados oficiales de la subasta californiana. La cifra supera la estimación previa de entre 3 y 4 millones de dólares (entre 2,7 y 3,6 millones de euros) y convierte a este Birdcage en el más valioso de su modelo en una venta pública.
El récord del Birdcage en cifras
El dato llama la atención por la escasez de la serie. Solo 17 unidades del Tipo 61 Birdcage llegaron a fabricarse, y el coche adjudicado cuenta con carrocería firmada por Allegretti. Cada aparición de un ejemplar con esta configuración se convierte en una oportunidad casi irrepetible para los coleccionistas de clásicos italianos de competición.
El apodo Birdcage, con el que se conoce al modelo, refleja el carácter radical de su construcción. La estructura multitubular de acero, ligera y rígida, fue una solución pensada para ganar en circuito, no para desfilar por la calle. Ese origen competitivo es hoy uno de los grandes argumentos de valoración.
El récord del Birdcage confirma que la escasez y el historial de fábrica siguen marcando los grandes resultados del coleccionismo clásico.
Qué dice este récord del mercado de clásicos
La subasta de Pebble Beach vuelve a situar el foco en el segmento de los coches históricos de competición. No se trata de una moda pasajera: los modelos con producción reducida, carrocería documentada y uso deportivo comprobado mantienen una demanda muy activa entre compradores internacionales.
A diferencia de los turismos modernos, donde la garantía y la tecnología marcan la decisión, en el clásico de competición pesan la autenticidad y la trazabilidad. El comprador no busca un coche para el día a día: busca una pieza con historia, con un propietario anterior documentado y con una restauración que no desdibuje su esencia original.
En este caso, el martillo superó la parte alta de la estimación, algo que suele interpretarse como señal de competencia real entre pujadores. La horquilla de salida no se quedó corta por falta de interés, sino por la dificultad de fijar un precio de referencia con tan pocos ejemplares en circulación.
La revalorización también tiene una lectura para el comprador de clásicos más modesto. Las piezas de tirada corta y documento de origen generan más seguridad que los modelos fabricados a gran escala, aunque su acceso exija presupuestos mucho más altos.
Lo que deja el Birdcage para el coleccionista
El resultado de esta subasta refuerza la idea de que el mercado de coches clásicos de competición no se mueve por impulsos. El récord del Tipo 61 Birdcage se apoya en argumentos medibles: una tirada original de 17 unidades, una carrocería firmada por Allegretti y la pertenencia a la época dorada de los deportivos italianos.
Para quienes siguen estas subastas, la clave está en la documentación. En un mercado donde las falsificaciones y las restauraciones invasivas pueden restar valor, un expediente impecable y una configuración fiel al original marcan la diferencia entre una cifra elevada y un récord como el logrado en California.
Ahora bien, no conviene extrapolar este martillo a todo el segmento. El Birdcage es una pieza excepcional dentro del coleccionismo, y su cifra responde a una combinación difícil de replicar. El mercado de clásicos sigue premiando lo raro, lo documentado y lo competitivo, pero no todos los modelos de la época juegan en la misma liga.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 4,24 millones de dólares (unos 3,8 millones de euros); estimación previa de 3 a 4 millones de dólares; 17 unidades fabricadas del Tipo 61 Birdcage.
- Cómo te afecta: Si sigues o inviertes en coches clásicos, este resultado refuerza el valor de las piezas escasas y bien documentadas. No altera el mercado de turismos convencionales, pero confirma la fortaleza del segmento de competición.
- También debes saber: El ejemplar monta carrocería firmada por Allegretti y el récord se fijó en la subasta de Pebble Beach, en California.

