Doug DeMuro ha tenido acceso al nuevo Ford Bronco Filson 2027, la versión más lujosa del todoterreno que Ford resucitó hace cinco años. La pregunta que recorre su análisis es tan simple como provocadora: ¿puede un vehículo pensado para el barro y la roca aspirar a un refinamiento auténtico sin traicionar su esencia?
El Bronco regresó al catálogo de Ford para plantar cara al Jeep Wrangler y al Toyota 4Runner, pero lo hizo desde una propuesta deliberadamente espartana: materiales duros, ruido en el habitáculo y escasa atención por los detalles. El Filson quiere romper ese molde, y DeMuro se ha propuesto comprobar si lo consigue.
Qué es Filson y de dónde sale esta colaboración
DeMuro explica que Filson es una firma estadounidense especializada en equipamiento de aventura de gama alta: ropa técnica para la montaña, mochilas y accesorios que se mueven en un segmento premium. El vínculo con Ford se justifica por esa dualidad entre lo rudo y lo sofisticado. Según cuenta el analista, una chaqueta conmemorativa del Bronco Filson se vende por 450 dólares y las mochilas más accesibles de la marca arrancan en torno a los 200.
La conexión tampoco es nueva. DeMuro recuerda el precedente que Ford estableció hace más de dos décadas con Eddie Bauer, cuando la firma de ropa outdoor prestó su nombre a las ediciones especiales del Explorer. Aquel experimento dejó una huella que ahora se recupera, con Filson como nuevo socio.
El motor del Raptor, prestado y moderado
El elemento que separa al Filson del resto de la gama es, según DeMuro, su propulsor. Hoy por hoy, la mayoría de los Bronco se conforman con un turbo de cuatro cilindros o un V6 turbo de 330 caballos. Solamente el Raptor, la variante de alto rendimiento, monta un bloque más grande con 420. El Filson hereda ese mismo motor, aunque con una puesta a punto presumiblemente más comedida: Ford no ha confirmado la cifra final, pero el canal supone que rondará entre 380 y 400 caballos.
Hay un matiz relevante: DeMuro no ha podido conducirlo todavía. La unidad a la que tuvo acceso era estática, destinada a exhibición, y no estaba lista para que los periodistas la llevaran por carretera. Pese a ello, el analista advierte una diferencia al ralentí: el Filson no suena como un Raptor. Es practicamente silencioso, más sutil y más educado desde el primer arranque.
El Filson es la única forma de obtener el motor del Raptor sin comprar el Raptor, y eso lo convierte en un animal muy particular dentro de la gama.
— Doug DeMuro
Un interior que abandona el plástico duro
El habitáculo es donde el Filson marca más distancias. DeMuro destaca los asientos tapizados en cuero perforado con un acolchado en la zona central, rematados con una tela resistente de color verde oscuro que evoca el mundo de las prendas técnicas de aventura. El nombre Filson aparece impreso en el respaldo, para que nadie olvide que está ante un Bronco especial.
El detalle favorito del analista, en sus propias palabras, es el compartimento de las puertas: en lugar de un simple hueco de plástico, simula una bolsa de cuero cosida, como si se tratara de un accesorio de la propia marca. A ello se suma un motivo cromático recurrente, el cobre oscuro, que aparece en el volante, la consola central, el dial de modos de conducción y hasta el caballo de Bronco situado en el centro del aro.
No todo es estética. Ford asegura, según relata DeMuro, haber reforzado las juntas y los cristales para reducir el ruido de rodadura en un 20 por ciento frente a un Bronco convencional. El canal reconoce que se trata de un objetivo ambicioso para un vehículo con techo y puertas desmontables, y admite su curiosidad por verificar si la promesa se cumple en carretera.
Equipamiento exclusivo y una paradoja llamada Sasquatch
El Filson incorpora elementos que no se pueden pedir en otros Bronco. DeMuro menciona el retrovisor interior digital, que proyecta la imagen de una cámara trasera para mejorar la visibilidad; los asientos delanteros ventilados y las plazas traseras calefactadas. También incluye un par de bolsas Filson diseñadas a medida para encajar en el maletero, con el logotipo de la edición especial.
En el exterior, el Filson estrena estribos eléctricos retráctiles, una solución que Ford ya ofrece en sus pick-ups de gama alta pero que hasta ahora no había llegado al Bronco. Se despliegan al abrir la puerta y se recogen al cerrarla, mejorando el consumo y la altura libre sin sacrificar la accesibilidad.
La lectura mecánica se completa con el paquete Sasquatch de serie, que incluye neumáticos todoterreno de gran tamaño y bloqueos de diferencial. Resulta, en palabras de DeMuro, una combinación curiosa: el Filson es el Bronco más refinado y, al mismo tiempo, viene blindado para el off-road más exigente. La explicación, sostiene el canal, es que busca captar al cliente que quiere capacidad real y una experiencia más civilizada.
Precio, plazos y qué significa para Ford
Ford no ha anunciado tarifas, pero DeMuro estima que el Filson arrancará entre 70.000 y 75.000 dólares, una cifra sensiblemente inferior a los 80.000 que cuesta de partida un Raptor, aunque en la práctica suelen venderse por encima de 90.000 dólares. El Filson llegaría muy bien equipado de serie, con apenas opciones por añadir.
Los plazos, según la información que maneja el canal, apuntan a la apertura de pedidos en los próximos meses y a las primeras entregas a comienzos de la primavera de 2027. DeMuro espera ponerse al volante en ese momento para comprobar si la promesa de lujo se traduce en sensaciones reales.
Desde una lectura editorial, el Bronco Filson responde a una tendencia que ya se ha instalado en el segmento todoterreno: la premiumización. Lo que antes se vendía como simple herramienta para el campo hoy compite por presupuestos que rozan los 80.000 dólares. El riesgo es que la versión más cara del Bronco acabe por diluir su identidad original, pero la apuesta parece bien calibrada: ofrece motor del Raptor y una dosis de confort razonable sin llegar a los excesos, ni al precio, de aquel. Si Ford acierta con las tarifas, este Filson podría convertirse en la alternativa que muchos compradores llevaban tiempo esperando.
La pregunta de fondo, claro, es si un Bronco puede ser a la vez mulo de carga y coche de lujo. DeMuro parece convencido de que la fórmula es viable, aunque la prueba definitiva llegará cuando el Filson salga a la calle. Por ahora, lo que queda es una edición especial con un motor prestado, un interior sorprendentemente ambicioso y un nombre destinado a repetirse.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Doug DeMuro en YouTube.


