XPeng IRON, el robot humanoide que abandona la línea de producción de manera autónoma

XPeng da el salto de la investigación a la fabricación industrial con IRON, un robot humanoide con 76 grados de libertad y 2.250 TOPS de capacidad de cálculo que prepara su llegada al mercado a partir de 2027.

XPeng ha puesto en marcha sus primeras líneas de producción de robots humanoides, un paso que sitúa a la compañía china ante un nuevo escenario industrial. El protagonista es IRON, su plataforma de robot humanoide concebida para desenvolverse en entornos reales y que, tras completar su fabricación, abandonó de forma autónoma una de las nuevas líneas de producción.

El movimiento tiene una lectura que va más allá de la presentación de un nuevo prototipo. XPeng ha pasado de desarrollar tecnología a preparar su fabricación a escala. Las nuevas instalaciones utilizan parte de los sistemas y conocimientos empleados en la producción de vehículos eléctricos inteligentes, combinados con los procesos de precisión que exige la construcción de un robot humanoide avanzado.

Más del 80% de los principales procesos de fabricación están automatizados. El objetivo es disponer de una estructura productiva de alta precisión, flexible e inteligente, capaz de crecer progresivamente y responder con rapidez a un aumento de la capacidad de producción.

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IRON, un humanoide con 76 grados de libertad

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Foto: XPeng.

La tecnología es uno de los elementos diferenciales de IRON. El robot dispone de 76 grados de libertad (DOF) en todo el cuerpo, mientras que cada una de sus manos alcanza los 21 grados de libertad. Esta configuración busca proporcionar una elevada capacidad de movimiento y destreza, al tiempo que mantiene una estructura de apariencia humana.

XPeng ha planteado IRON como una plataforma preparada para interactuar con personas y desenvolverse en espacios concebidos para el ser humano. Su diseño combina una configuración flexible con una apariencia y unos movimientos inspirados en los de las personas, con la intención de unir funcionalidad, seguridad y una integración natural en diferentes escenarios.

El apartado de computación también ocupa un lugar central. Tres chips Turing AI proporcionan hasta 2.250 TOPS de potencia informática efectiva, una capacidad destinada a ejecutar directamente el modelo de IA Física de XPeng. Con ello, la compañía pretende que IRON pueda afrontar tareas complejas de manera autónoma, sin necesidad de control remoto, manteniendo además una inferencia de baja latencia y una mayor protección de los datos.

Un robot diseñado para aprender en el mundo real

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Foto: XPeng.

La estrategia de XPeng no termina en fabricar el hardware. La compañía considera IRON una pieza clave de su apuesta por la IA Física, un concepto en el que el robot aprende y mejora a partir de su interacción con el entorno.

Su configuración humanoide responde precisamente a esa filosofía. Al desenvolverse en espacios, herramientas y situaciones pensadas para las personas, IRON puede aprovechar los datos de comportamiento generados en actividades cotidianas. El propósito es construir un ciclo continuo entre datos, modelos y aplicaciones.

La entrada en producción abre una nueva etapa en ese proceso. Cuanto mayor sea el despliegue de los robots en escenarios reales, mayor será el volumen de información disponible para perfeccionar sus capacidades. XPeng plantea así un sistema de retroalimentación destinado a mejorar progresivamente el comportamiento del robot y facilitar su adaptación a nuevas aplicaciones.

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El proyecto es el resultado de ocho años de investigación y desarrollo, periodo durante el cual XPeng ha evolucionado a través de ocho generaciones de prototipos. En ese recorrido se incluyen tanto robots cuadrúpedos como bípedos, hasta llegar a IRON como plataforma humanoide avanzada.

Primeras aplicaciones en tiendas y campus de XPeng

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Foto: XPeng.

El calendario previsto marca otro punto de inflexión. XPeng apunta a alcanzar la producción en masa de IRON a finales de 2026. Las primeras aplicaciones comerciales se desarrollarán en sus propias tiendas, concesionarios y campus.

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En esta fase inicial, el robot estará orientado a funciones concretas como las visitas guiadas, la asistencia durante las compras y la orientación de clientes. Será, por tanto, una primera toma de contacto con el público antes de afrontar un despliegue comercial de mayor alcance.

Los lanzamientos y entregas oficiales están previstos para 2027, tanto en China como en mercados extranjeros. La compañía pretende utilizar estas primeras experiencias para ampliar progresivamente las aplicaciones de IRON y avanzar hacia su objetivo de convertirlo en un robot capaz de formar parte de la vida cotidiana.

De fabricante de coches a compañía de IA Física

Xpeng IRON robot humanoide 5 Motor16
Foto: XPeng.

El desarrollo del robot humanoide forma parte de una estrategia más amplia. El fabricante chino identifica tres grandes pilares para su crecimiento: automoción, robótica y globalización. La activación de las nuevas líneas de producción representa, en este contexto, el traslado de la IA Física desde el laboratorio y los prototipos hacia una estructura industrial preparada para producir a mayor escala.

La apuesta financiera también refleja la dimensión que XPeng concede a esta actividad. El negocio de robótica de la compañía ha captado recientemente más de 900 millones de dólares, alcanzando una valoración posterior superior a 6.300 millones de dólares. Según XPeng, se trata de la mayor operación privada de una sola ronda realizada hasta ahora en la industria de la IA en China.

IRON simboliza, por tanto, algo más que un nuevo producto. Es el resultado de ocho años de desarrollo y el primer paso de una estrategia que pretende convertir la robótica humanoide en una actividad industrial. La imagen del robot recibiendo su tarjeta de empleado de XPeng resume el cambio de etapa: IRON deja de ser únicamente un proyecto de I+D para convertirse en parte de la estructura productiva de la compañía. De momento en España debemos contentarnos con su avanzada oferta de vehículos eléctricos (más información).