La Semana Santa fue la primera gran operación especial de tráfico desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) multa por no llevar la baliza V16, y las cifras no dejan en un buen lugar a los máximos responsables de su implantación.
A priori, la baliza V16 reduce el riesgo de sufrir un atropello, porque no es necesario bajarnos del coche y recorrer varios metros por el arcén para colocarla, como ocurre ahora con los triángulos de emergencia. Sin embargo, esta Semana Santa han fallecido cinco personas atropelladas en vías interurbanas.
Y aunque no podemos echarle la culpa directamente a la DGT o a la baliza V16, porque no hay evidencias suficientes, no dejan en buen lugar al organismo que dirige Pere Navarro.
2La Guardia Civil vuelve a cargar contra la baliza V16
Como era de esperar, las cifras que ha compartido la DGT no han pasado desapercibidas para nadie. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que siempre ha sido crítica con la baliza V16, ha vuelto a cargar contra el dispositivo de preseñalización obligatorio desde el pasado 1 de enero de 2026.
Argumentan que hemos depositado demasiada confianza en dispositivos como la baliza V16, sin abordar los problemas estructurales de la seguridad vial. La AUGC defiende que la DGT ha presentado el dispositivo como una solución útil para reducir la siniestralidad, pero en ningún caso han atacado las causas reales de los atropellos. De hecho, llevaban tiempo advirtiendo que esto podía ocurrir.
A esto le tenemos que sumar los recursos. En comparación con el año 2009, hay casi 1.000 agentes menos de la Guardia Civil de Tráfico, mientras que los desplazamientos han aumentado un 21%.


