Veinticinco años después de que Nissan comenzara a desarrollar sus primeros sistemas de asistencia a la conducción, la marca japonesa ha iniciado las demostraciones de la próxima generación de ProPILOT, la tecnología que desde 2016 se identifica por el característico botón azul en el volante. Una tecnología pionera que ha conseguido importantes galardones a lo largo de su trayectoria y que ahora se prepara para evolucionar. El lanzamiento está previsto en Japón a lo largo del año fiscal 2027 -que en el país asiático comienza en abril de 2027-, y se llevará a cabo incorporándolo a varios modelos de producción de la gama de Nissan.
La historia de ProPILOT arranca en 1999, cuando Nissan comenzó a desarrollar los primeros sistemas de control de crucero adaptativo. Los avisos de cambio involuntario de carril llegaron en 2004, y el gran salto se produjo en 2016 con el primer ProPILOT, que era capaz de combinar aceleración, frenado y mantenimiento de carril en autopista por primera vez en un turismo de producción de precio accesible. En 2019, la evolución del sistema, conocida como ProPILOT 2.0 amplió las capacidades con cambios de carril asistidos y conducción con manos libres en determinadas autopistas.

Con esta nueva generación, Nissan quiere ampliar el radio de acción de la tecnología de conducción semiautónoma y busca ofrecer asistencia fiable también en las ciudades, donde la complejidad de las vías urbanas es un entorno considerablemente más impredecible que la autopista.
Prototipos en las calles de Tokio
Las demostraciones de la nueva generación del ProPILOT ya han comenzado en las calles de Tokio, donde se están realizando con una flota de vehículos prototipo totalmente eléctricos basados en el Nissan Ariya, que han circulado por el entorno urbano del centro de Tokio. Cada unidad está equipada con 11 cámaras, cinco sensores de radar y un sensor LiDAR de nueva generación.
El sistema combina dos pilares tecnológicos diferenciados. Por un lado, el software Wayve AI Driver, desarrollado por la empresa londinense Wayve con la que la marca japonesa tiene un acuerdo de colaboración, que procesa los datos de imagen de los sensores de cámara para permitir una conducción fluida y segura en entornos urbanos complejos. La inteligencia artificial de Wayve comprende el conjunto de la escena de conducción y anticipa lo que sucederá a continuación, así como el impacto de sus propias acciones sobre el entorno, tomando decisiones en tiempo real ante cambios repentinos en las condiciones.

Por otro lado, la tecnología Ground Truth Perception de Nissan incorpora un sensor LiDAR de alto rendimiento montado en el techo del vehículo. A diferencia de las cámaras convencionales, el LiDAR detecta objetos con precisión a distancias mayores, lo que refuerza la seguridad en condiciones de conducción nocturna y a alta velocidad.
Nivel 2, con sensación de conductor experto
Pese al gran avance que va a suponer este nuevo ProPILOT con sus capacidades ampliadas, eso no va a significar que el sistema suba de nivel en la calificación de las cosas que puede hacer; seguirá clasificándose como Nivel 2 de conducción autónoma según la escala SAE, lo que significa que el conductor debe permanecer en el asiento y supervisar en todo momento el funcionamiento del vehículo.

Pero el nivel de innovacione y uso de nuevas tecnologías va a mejorar la experiencia de conducción, acercándola a lo que se puede esperar de un conductor humano al volante. Así lo ha confirmado Eiichi Akashi, director de Tecnología de Nissan, que ha señalado que el nuevo sistema «traerá características aún más innovadoras y brindará la sensación de que un experimentado conductor está detrás del volante, adaptándose a condiciones de tráfico más complejas y mejorando la seguridad no solo para el conductor, sino para todos los usuarios de la vía».
En solo unos meses, en Japón podrá comenzar a valorarse lo que supone el nuevo ProPILOT, el conductor inteligente de la marca japonesa.
Imágenes prototipos Nissan ProPILOT
Fotos: Nissan











