La Semana Santa fue la primera gran operación especial de tráfico desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) multa por no llevar la baliza V16, y las cifras no dejan en un buen lugar a los máximos responsables de su implantación.
A priori, la baliza V16 reduce el riesgo de sufrir un atropello, porque no es necesario bajarnos del coche y recorrer varios metros por el arcén para colocarla, como ocurre ahora con los triángulos de emergencia. Sin embargo, esta Semana Santa han fallecido cinco personas atropelladas en vías interurbanas.
Y aunque no podemos echarle la culpa directamente a la DGT o a la baliza V16, porque no hay evidencias suficientes, no dejan en buen lugar al organismo que dirige Pere Navarro.
1Cinco personas atropelladas durante la Semana Santa 2026
La DGT compartió hace ya unos días los datos de siniestralidad después de la Semana Santa 2026. Durante este periodo, en España se han producido 17,3 millones de desplazamientos de largo recorrido, lo que supone un aumento del 3,2% en comparación con la Semana Santa del año pasado. En total, 30 personas han perdido la vida en 28 accidentes mortales, que son tres más que el año anterior, según los mismos datos de la DGT.
Sin embargo, el dato que destaca por encima de los demás es que cinco personas han fallecido por atropellos en vías interurbanas, frente a las cero personas que murieron por este motivo en el mismo periodo del año pasado. Es la cifra más alta de los últimos años.
Lógicamente, también tenemos que mirar el contexto completo y es que este 2026 han aumentado un 3,2% los desplazamientos de largo recorrido en las carreteras españolas, así que a más movimiento, mayor es el riesgo. ¿No debería ayudar la baliza V16 en estas circunstancias? Por el momento, desconocemos cómo se han producido esos atropellos, en qué condiciones y hasta qué punto sus conductores estaban utilizando o no la baliza V16.
Eso sí, el 90% de los fallecidos se han producido en carreteras convencionales, que históricamente han registrado peores cifras de siniestralidad en comparación con las autovías. Además, en estas vías influye más la falta de visibilidad, la velocidad, la iluminación o el diseño de la vía.

