AECA-ITV revela que la inspección evita que casi un millón de vehículos de dos ruedas contaminen de más cada año

Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, la entidad recuerda que gracias a las ITV se evitan 575 muertes prematuras al año. También se impide que casi un millón de coches —y motos— circulen con emisiones fuera de límites.

En el Día Mundial del Medio Ambiente, AECA-ITV pone cifras a lo que la Inspección Técnica de Vehículos consigue cada año: evita que 935.556 coches y motos con emisiones por encima de lo permitido sigan circulando. Y, además, salva 575 vidas al reducir la contaminación del aire.

Qué ha revelado AECA-ITV

La Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos ha hecho públicos los datos del estudio “Contribución de la ITV a la seguridad vial y al medio ambiente”, elaborado por la Universidad Carlos III de Madrid. Según ese informe, gracias a las inspecciones se dejan de emitir 39.370 toneladas de partículas contaminantes cada año.

Además, si todos los vehículos que eluden la inspección pasaran por la estación, se podrían evitar 207 muertes prematuras adicionales por exposición a esos contaminantes. El impacto real de una ITV pasada a tiempo va mucho más allá de una pegatina en el carenado.

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575 vidas salvadas al año solo por el control de emisiones. Y otras 207 que se podrían sumar si todo el mundo cumpliera.

La ITV de la moto y el control de emisiones

Quizá pienses que tu moto contamina poco, pero en la ITV se mide lo mismo que en un turismo: monóxido de carbono (CO), hidrocarburos (HC), dióxido de carbono (CO2) y el valor lambda. Las motos con carburador o con muchos kilómetros suelen tener más papeletas para un suspenso por humos. Y no es un tema menor.

Los límites de emisiones dependen de la antigüedad y del tipo de motor, pero el mensaje es claro: el analizador de gases no entiende de dos ruedas o cuatro. Si tu moto supera los valores máximos, la ITV te la deniega hasta que pongas solución.

Cuándo te toca pasar la inspección si eres motorista

Para las motos de más de 125 cc, la primera ITV es a los cinco años de su matriculación. Después, toca repetir cada dos años. Las motos ligeras y ciclomotores tienen su propio calendario, pero la regla general es que a partir del quinto año, la cita con la estación se vuelve obligatoria.

Circular con la ITV caducada o no superada te puede costar una multa de 200 euros (100 euros si pagas en los primeros veinte días). No conlleva pérdida de puntos del carnet, pero sí puede derivar en una inmovilización del vehículo si el estado técnico es grave.

Una medida que duele pero salva vidas y aire

Es fácil quejarse de la ITV, sobre todo cuando te paran por una luz mal regulada o por un nivel de emisiones fuera de norma. Pero los datos de AECA-ITV recuerdan que detrás de esa molestia hay un beneficio colectivo real. En países con inspecciones menos exigentes, las tasas de emisiones del parque móvil son más elevadas y los problemas respiratorios en entornos urbanos, más frecuentes.

Para el motorista, la lección es doble: mantener la moto a punto no solo ayuda a pasar la ITV, sino que reduce el consumo y prolonga la vida del motor. Y, de paso, contribuyes a respirar un poco mejor todos.

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Tu Mecánico de Confianza

Este apartado te sirve para tener claro el marco legal, la sanción exacta y algún consejo de taller para que la próxima ITV te pille con la moto lista.

  • Base legal: El Reglamento General de Vehículos establece la obligación de pasar la inspección técnica periódica. Las emisiones se miden según la normativa europea y los límites de la ficha técnica del vehículo.
  • Sanción: Circular sin la ITV en vigor supone 200 euros de multa, sin puntos del carnet. Si además la moto tiene un defecto grave, el agente puede inmovilizarla.
  • Consejo antes de la cita: Revisa el filtro de aire, las bujías y, si tu moto tiene sonda lambda, comprueba que no haya códigos de error. Un aceite en mal estado también influye en los gases de escape.
  • Dato curioso: Las primeras normativas europeas de emisiones para motos aparecieron a finales de los años 90 (norma Euro 1). Desde entonces, cada nueva generación de motores reduce drásticamente los niveles permitidos.

Si no te sientes seguro con estos trabajos, consulta con un profesional. Una moto bien puesta a punto es más segura, gasta menos carburante y no te dará sorpresas en la estación.

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Recuerda que en la nota oficial de AECA-ITV tienes todos los detalles del estudio y la referencia completa a la investigación de la UC3M.