Juan José (43), mecánico: «Este truco te ayuda a saber cuándo toca recargar el aire acondicionado del coche»

Las temperaturas se han disparado, y contar con un sistema eficiente es esencial para garantizar el confort al volante.

Las temperaturas están empezando a subir de forma notable y, aunque todavía disfrutamos de mañanas frescas, ya se nota que el calor empieza a apretar cuando el sol está en lo alto. Por eso, poner a punto el aire acondicionado del coche es fundamental para mantener la comodidad mientras conducimos.

Y es que no hay nada más frustrante que enfrentarse a un atasco con el sol pegando en el parabrisas y descubrir que el sistema de climatización solo escupe aire caliente.

Detectar las señales a tiempo

Cristales empañados
Fuente: Agencias

Muchos conductores se confían y esperan a que el aire acondicionado deje de funcionar, pero la realidad es que el coche suele dar pistas mucho antes.

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El truco principal, y el que miles de conductores desconocen, es prestar atención al comportamiento del sistema en trayectos cortos. Si al encenderlo notas que el caudal de aire frío no llega con la intensidad de siempre, o si sientes que el habitáculo tarda mucho en alcanzar una temperatura agradable, es una señal clara de que la presión del gas refrigerante está bajando.

Otro síntoma que ocurre a menudo es la incapacidad del sistema para desempañar los cristales con rapidez. Aunque asociamos el aire acondicionado casi siempre con el verano, su función es fundamental para eliminar la humedad. Si un día de lluvia o con temperaturas frescas el climatizador no consigue limpiar el cristal delantero con la eficacia habitual, es probable que la cantidad de fluido dentro del circuito sea insuficiente. 

Al identificar estos pequeños avisos te puedes anticipar al problema antes de que se convierta en una avería más grave que afecte al compresor, una pieza cuyo reemplazo puede hacerte gastar mucho más dinero de lo que costaría una simple recarga de mantenimiento.

¿Cuánto dura el gas del aire acondicionado?

aire acondicionado
Fuente: Agencias

Aunque no hay una fecha exacta, la vida media del gas refrigerante suele rondar los tres años. Sin embargo, esta cifra es solo una estimación, ya que el desgaste del fluido depende de cómo y dónde utilices tu coche. Si vives en una zona con temperaturas muy elevadas durante la mayor parte del año y utilizas el aire acondicionado al máximo constantemente, el gas se degradará mucho más rápido que si vives en un clima más templado o frío donde el sistema trabaja de forma más relajada.

Lo mejor es que no esperes a que el sistema falle. Una buena costumbre es incluir la revisión del aire acondicionado en tu lista de mantenimiento anual, igual que haces con el cambio de aceite o la revisión de los niveles de líquidos.

Al verificar el estado de la climatización antes de que empiece el verano, te aseguras de que el sistema funcione con la presión óptima. Esto no solo mejora tu confort durante la conducción, sino que también tiene un impacto positivo en el bolsillo, ya que un sistema de climatización eficiente permite que el compresor no tenga que trabajar en exceso, reduciendo el consumo de combustible.

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¿Cómo elegir el gas adecuado?

carga aire acondicionado
Fuente: Agencias

Uno de los errores más comunes, y peligrosos, que ocurren cuando la gente intenta hacer la recarga por su cuenta es utilizar el gas incorrecto. No todos los vehículos usan el mismo compuesto, y elegir el que no corresponde puede minimizar la eficiencia del aire acondicionado, o peor aún, provocar una avería en el sistema que obligue a cambiar piezas costosas.

Por lo general, si tu coche fue fabricado antes del 1 de enero de 2018, es muy probable que utilice el gas conocido como R-134a. No obstante, no te confíes porque muchos fabricantes empezaron a cambiar el compuesto antes de que fuera obligatorio por normativa.

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Para salir de dudas, lo primero que debes hacer es consultar el libro de mantenimiento de tu vehículo. Si por algún motivo has perdido el manual o el dato no aparece de forma clara, no te preocupes, hay otras formas de saberlo. Puedes buscar una pegatina informativa que indica el tipo de gas y la cantidad necesaria. Suele estar en el vano motor.

Si esa pegatina se ha despegado o el sol ha borrado la información, todavía tienes una última alternativa muy sencilla: mira los tapones de las tomas de llenado de gas del circuito. Si los tapones son de color gris, sabrás con total seguridad que tu coche funciona con el gas R-1234yf, que es el que se ha impuesto en los modelos fabricados a partir de 2018. Cualquier otro color en los tapones suele indicar que el vehículo utiliza el R-134a

Si acudes a un profesional para la carga del aire acondicionado, es casi imposible que se equivoquen de gas, ya que tanto el procedimiento como la maquinaria y las conexiones son diferentes para cada tipo de fluido, garantizando que no haya errores de compatibilidad en tu sistema.