El nuevo Papamóvil eléctrico, diseñado especialmente para el Papa Francisco, representa un hito en la historia de Mercedes-Benz y el Vaticano. La marca alemana, que lleva desde hace 97 años suministrando coches al Vaticano y 45 años desde el primer Papamóvil basado en el Mercedes Clase G, entrega ahora el primero de estos modelos cien por cien eléctrico para simbolizar el compromiso de la marca con la sostenibilidad y la innovación.
Además, la entrega se haca tiempo para celebrar el Jubileo, un evento que se realiza cada 25 años y que atraerá a millones de personas a Roma en 2025. En este contexto, el CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, hizo una entrega especial al Papa Francisco: un Papamóvil eléctrico hecho a mano, basado en el Clase G. Este vehículo es una muestra del esfuerzo conjunto entre los equipos de Graz, Sindelfingen y Roma, quienes trabajaron intensamente durante un año para cumplir con las exigencias del Vaticano.

Alineado con el desarrollo sostenible
El nuevo Papamóvil no solo es un medio de transporte, sino que también actúa como símbolo de la encíclica “Laudato Si”, donde el Papa Francisco aboga por un desarrollo sostenible y una mayor responsabilidad hacia nuestro planeta. La ausencia de emisiones en este nuevo vehículo permite que el Papa pueda llevar a cabo sus apariciones públicas, conservando el entorno y cumpliendo con uno de los principales mensajes de su papado. Källenius resaltó que este Papamóvil es un símbolo de los esfuerzos continuos de Mercedes-Benz por liderar la transición hacia un parque automovilístico neutro en carbono para 2039.

El Papamóvil está diseñado sobre la base del nuevo G580 con tecnología EQ, incorpora un sistema de propulsión eléctrico optimizado para garantizar un funcionamiento eficiente en trayectos lentos. Este vehículo está realizado a mano y cuenta con varios detalles que merecen resaltarse. Por ejemplo, en lugar del tradicional asiento corrido, se ha incorporado un asiento individual regulable en altura, que permite al Papa orientarse hacia el público y interactuar más fácilmente.
Además, se ha eliminado el techo en el pilar B para crear un perfil lateral distintivo, además de que se ha integrado un techo rígido que ofrece protección en caso de mal tiempo. La puerta trasera ha sido reconstruida de manera artesanal, asegurando la tradición de calidad que caracteriza a Mercedes-Benz. Y por último, el exterior del vehículo está pintado en el clásico color blanco perla, símbolo de pureza y paz, manteniendo la estética tradicional de los anteriores Papamóviles.

Mercedes-Benz lleva casi 100 años suministrando vehículos al Vaticano
La relación entre Mercedes-Benz y el Vaticano es larga y rica en historia. Desde hace casi 100 años, la marca ha proporcionado vehículos al máximo representante de la Iglesia Católica. Esta tradición comenzó en 1930 con un Nürburg 460 Pullman Saloon, y desde entonces, Mercedes-Benz ha mantenido su compromiso hacia el Vaticano. En los años 80, el Papa Juan Pablo II popularizó el término Papamóvil, y desde entonces, muchos papas han utilizado vehículos de la marca alemana.

Además, cada nuevo Papamóvil creado por la marca de la estrella ha sido una evolución que ha reflejado e incorporado los avances en tecnología y diseño, a la vez que han mantenido la singularidad que los caracteriza.
Para todos los que han participado en este proyecto, la entrega del Papamóvil eléctrico fue un momento destacado. Así lo reflejaba, por ejemplo, Britta Seeger, miembro del Consejo de Administración, al valorar la dedicación y pasión del equipo. «Hemos puesto nuestro corazón en este vehículo», comentó Seeger, «no solo porque es para el Papa, sino porque representa un futuro que todos deseamos ver: un futuro más limpio y sostenible».
La nueva movilidad también ha llegado al Vaticano… Y el Papa Francisco ya podrá, a partir de ahora, predicar con el ejemplo.



















