El ‘baby G’ sigue su fase de desarrollo

Mercedes-Benz prepara un “Mini G” eléctrico que busca llenar el vacío dejado por los 4×4 asequibles en Europa, aunque no llevará un chasis de largueros, sino uno monocasco. Debería estar listo para 2027.

Durante años, los rumores sobre un posible “Baby G” de Mercedes-Benz han circulado con insistencia en la industria. La idea de trasladar el ADN del icónico Clase G a un formato más compacto el algo lógico desde el punto de vista estratégico y emocional, y estas fotos terminan por confirmar que la firma alemana va ir a por ello.

Eso acaba de cambiar. Las primeras informaciones sólidas apuntan a que la firma alemana está decidida a materializar este concepto, abriendo una nueva etapa en el segmento de los todoterrenos. Hasta que sepamos el nombre definitivo (lo único seguro es que incluirá la séptima letra del abecedario), lo llamaremos Baby G.

El contexto del mercado europeo explica en gran medida esta decisión. En los últimos años, la oferta de auténticos 4×4 se ha reducido de forma drástica, especialmente en el rango de precios más accesible. Los modelos que han sobrevivido lo han hecho, en su mayoría, posicionándose en escalones muy elevados, alejándose del gran público. Un ejemplo evidente es el Toyota Land Cruiser, cuyo precio de partida roza los 88.000 euros, situándolo fuera del alcance de muchos aficionados al off-road.

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Mercedes Baby G (7)
Foto: SHProshots

En este escenario, el éxito del Suzuki Jimny fue tan contundente como revelador. Su propuesta sencilla, eficaz y relativamente asequible conquistó a un público que buscaba un todoterreno puro sin artificios. Sin embargo, su desaparición del mercado europeo dejó un vacío que aún no ha sido cubierto. Las alternativas actuales pasan, en gran medida, por pick-up tradicionales, que han ganado protagonismo gracias a la llegada de fabricantes chinos con propuestas más competitivas en precio.

Al mismo tiempo, desde Asia empiezan a surgir nuevas propuestas, aunque su penetración en Europa sigue siendo limitada. Toyota, por ejemplo, presentó el Land Cruiser FJ con motor de gasolina, un modelo que ha generado gran expectación pero que, debido a las estrictas normativas de emisiones europeas, no está previsto que llegue a este mercado. Esta barrera regulatoria está condicionando profundamente el desarrollo de nuevos vehículos, obligando a los fabricantes a apostar por soluciones electrificadas.

Es precisamente en este punto donde el proyecto del Baby G cobra todo su sentido. La futura propuesta de Mercedes-Benz, cuyo nombre definitivo aún no ha sido confirmado —aunque se especula con la denominación GLG—, fue planteado como un modelo 100 % eléctrico; no obstante, el mercado manda, y se da por hecho que también habrá una versión híbrida.

Mercedes Baby G 10 Motor16
Foto: SHProshots

La estrategia de Mercedes-Benz pasa por reinterpretar su modelo más emblemático en clave compacta. El Clase G es, desde hace décadas, una referencia indiscutible en el mundo del todoterreno, y la marca es plenamente consciente del valor simbólico y comercial que representa. No sería la primera vez que intenta trasladar ese espíritu a un segmento inferior; ya lo hizo en su momento con el GLK, antecesor del actual GLC, aunque con un enfoque más orientado al SUV que al off-road puro.

Las imágenes sugieren que el Baby G mantendrá una fuerte conexión estética con su hermano mayor. Las líneas rectas y robustas de la carrocería evocan claramente al Clase G, apostando por un diseño de formas cúbicas que prioriza la funcionalidad y la identidad visual.

Elementos como los pilotos traseros —aún provisionales— y la característica rueda de repuesto situada en el portón posterior refuerzan esta continuidad. En el actual G 580 con tecnología EQ, esta solución puede sustituirse por un compartimento para cables de carga, lo que anticipa posibles configuraciones similares en el futuro modelo compacto.

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En el apartado técnico, la más que posible introducción de una variante híbrida, junto con la eléctrica, prácticamente confirma que el Baby G se realizará sobre la arquitectura modular MMA, la misma que emplean los CLA, GLB.

Con su lanzamiento previsto para 2027, el Baby G (¿apostamos por GLG?) se perfila como una de las apuestas más interesantes de Mercedes-Benz en los próximos años. No solo pretende llenar un vacío evidente en el mercado europeo, sino también reinterpretar un icono en clave contemporánea, adaptándolo a las nuevas exigencias de movilidad sin perder su esencia.

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Galería de imágenes espía del Mercedes baby-G

Fotos: SHProshots