BMW ha elegido uno de los escenarios más emblemáticos del mundo para dar a conocer su nuevo buque insignia. La Gran Sala de Grand Central Terminal, en pleno corazón de Manhattan, acoge la premiere mundial del nuevo BMW Serie 7, en lo que la marca alemana describe como una de las presentaciones más importantes de su historia reciente.
El acto tiene lugar en Vanderbilt Hall, el espacio histórico del interior de la estación que durante décadas ha sido marco de los eventos más significativos de la ciudad de Nueva York. En esta ocasión, el recinto se transforma en el escenario de lanzamiento de la berlina de lujo que marca el inicio de una nueva etapa para BMW en el segmento premium.
Tecnología Neue Klasse en el tope de gama
El nuevo Serie 7 llega como el primer modelo de la gama de modelos clásicos de BMW en incorporar tecnologías derivadas de la arquitectura Neue Klasse, la plataforma que la marca bávara está desplegando de forma progresiva en toda su línea de productos. A diferencia del iX3 o el i3, que son modelos de nueva generación construidos íntegramente sobre esta plataforma, el Serie 7 lo que hace en esta renovación de mitad de vida es integrar elementos clave de esa nueva era tecnológica sin abandonar el lenguaje visual que lo caracteriza.

Entre las novedades técnicas confirmadas figura la adopción del sistema de infoentretenimiento iDrive X, con una gran pantalla central táctil, y el sistema Panoramic Vision, una banda de visualización que se extiende a lo largo de todo el ancho del salpicadero. El interior es, según confirma la marca bávara, la transformación más profunda de la berlina desde su generación actual, lanzada en 2022.
No solo el Serie 7 con tecnologías de combustión es protagonista de este lanzamiento; también la variante eléctrica i7 cuya renovación incluye una batería de nueva generación desarrollada en colaboración con la empresa croata Rimac Technology, con celdas cilíndricas y una densidad energética un 20 por ciento superior a la generación anterior. Las baterías se ensamblan en Croacia antes de su traslado a la planta de Dingolfing, en Alemania, único centro de producción mundial del Serie 7. Esta actualización se traduce en mayor autonomía y tiempos de carga reducidos, aunque BMW no ha concretado cifras definitivas.
Un escenario elegido con intención
La elección de Nueva York como ciudad para la premiere mundial no es casual. BMW tiene en el mercado estadounidense uno de sus principales destinos de ventas para el Serie 7, y Grand Central Terminal aporta una dimensión icónica que la marca ha querido asociar deliberadamente al lanzamiento. Sebastian Mackensen, presidente y consejero delegado de BMW de Norteamérica, situó el acontecimiento en ese contexto: «Nueva York siempre ha sido el lugar donde llega el mundo. Y ahí también llega el futuro de BMW».

El exterior del nuevo Serie 7 mantiene una evolución de diseño nada rompedora respecto al modelo actual, preservando la firma luminosa dividida en dos niveles y la parrilla de doble riñón característica, aunque integrada de forma más refinada. Los cambios más profundos se concentran en el habitáculo y bajo la carrocería, donde se sitúan las principales novedades tecnológicas de esta generación.
Punto de partida de una renovación más amplia
BMW ha situado el nuevo Serie 7 como el primero de una serie de lanzamientos que marcarán la expansión de las tecnologías Neue Klasse a toda la gama durante los próximos años. La berlina de lujo actúa así como banco de pruebas y referencia de lo que llegará a otros segmentos y carrocerías, desde los SUV hasta los modelos compactos. La marca tiene previsto presentar a lo largo de 2026 el nuevo Serie 3 de gasolina y continuar con el despliegue del iX4, entre otros modelos.
El Serie 7 renovado llegará a los diferentes mercados en los próximos meses. La marca alemana no ha precisado todavía los precios definitivos ni el detalle completo de las versiones disponibles para Europa.

