Johnny Smith, carismático presentador de The Late Brake Show, acaba de alcanzar un hito que redefine el concepto de ‘body swap’: su Talbot Matra Rancho de 1978 y un Subaru Impreza WRX ya no son dos coches. Tras meses de artesanía en Yorkshire, la carrocería del singular vehículo francés descansa por fin sobre la plataforma del icónico deportivo japonés. “Es uno solo”, proclama ante las cámaras, mientras el Rancho abandona la bancada de montaje.
La elección del Impreza WRX no fue un capricho. Smith confiesa que lo que encendió la bombilla fue descubrir que la distancia entre ejes del Matra Rancho y la del Subaru (carrocería GC8) es idéntica al milímetro. “Pensé: esto está destinado a ser un intercambio de carrocerías”, explica. Esa simetría dimensional convertía un sueño de taller en una posibilidad real, aunque el propio presentador admite que los body swaps nunca son sencillos: hay mucho más que alinear dos puntos de anclaje.
Fabricación sin planos, pensando diez pasos por delante
En Yorkshire Car Reconstructions, Ryan se ha convertido en el arquitecto invisible de esta unión. Sin manuales ni plantillas, la pareja está improvisando soluciones sobre la marcha, pero siempre con la vista puesta en etapas futuras. “Pensamos en el motor aunque aún no hayamos llegado ahí”, cuenta Ryan. La parte más delicada ha sido reparar y reproducir los marcos inferiores del parabrisas, completamente corroídos por el óxido. Fabricar esas piezas con el radio exacto ha llevado semanas, y tuvo que hacerlo dos veces, una para cada lado, porque un error milimétrico impediría montar la luna.
El lado derecho ya funciona como prueba de concepto: ha servido para verificar que la solución es viable, que la resistencia estructural es suficiente y que todo encajará en una futura inspección IVA. Sin embargo el reto no era solo restaurar, sino mover el mamparo hacia atrás para adaptarlo a la posición retrasada del cristal del Rancho respecto al Subaru. Un trabajo que obliga a repensar toda la geometría frontal sin comprometer la rigidez del conjunto.
“Esto está destinado a ser un intercambio de carrocerías.”
Johnny Smith, The Late Brake Show
Refuerzos que miran por tu seguridad
La carrocería original del Talbot Matra Rancho, diseñada en los setenta, carece de la robustez de un vehículo moderno. Los pilares A y el techo resultan endebles frente a los estándares actuales, y eso preocupa especialmente cuando el coche circulará con matrícula Q y deberá superar pruebas de impacto. Por eso Ryan ha añadido refuerzos estructurales internos en los montantes, asegurando que el habitáculo ofrezca la protección que Johnny merece en caso de vuelco o colisión. “Hay que mantenerte a salvo”, le dijo entre risas.
El proceso no se limita a copiar formas: han tenido que cortar, doblar y soldar acero nuevo para que el marco del parabrisas soporte las cargas como lo haría un utilitario contemporáneo. Todo ello sin desvirtuar la silueta clásica que hace tan reconocible al Rancho.
Pintura en seis semanas y el escollo de la luna
En un arranque de optimismo, Johnny se atreve a vaticinar que el coche podría estar pintado en apenas seis semanas. Acto seguido se ríe de su propia previsión: “Creo que miente”. Lo cierto es que aún quedan por rematar las piezas del frontal y, sobre todo, probar el encaje real de la luna delantera. Esa será la prueba de fuego que dictará los próximos movimientos del proyecto. Mientras, el tiempo avanza y los seguidores del canal esperan con impaciencia la transformación definitiva.
Un restomod con alma de rally y espíritu francés
El proyecto Matra Rancho x Subaru Impreza WRX representa algo más que una extravagancia de taller. Es la materialización de una idea que aúna la estética retro de un vehículo que nunca llegó a ser un todoterreno real —pese a su apariencia aventurera— con la eficacia técnica de una berlina de calle derivada de los rallies. El resultado, de salir bien, será un coche con la personalidad visual del Rancho y el aplomo dinámico del WRX, capaz de sortear las exigencias legales británicas gracias a una artesanía minuciosa.
Para los aficionados a las construcciones singulares, este body swap demuestra que la creatividad y la paciencia pueden unir dos mundos aparentemente irreconciliables. Y mientras la pintura no llegue, la incógnita persiste: ¿conseguirá Ryan que la luna asiente perfectamente a la primera? De ello dependerá que el sueño de Johnny se convierta en un vehículo único listo para la carretera.
Puedes seguir el proceso completo en el canal de The Late Brake Show:


